La cromatografía líquida de alta presión (HPLC) permite la separación rápida de mezclas complejas en minutos. Se puede utilizar para separar sustancias termolábiles con un peso molecular entre 54 y 450.000. El instrumento HPLC consta de una bomba de alta presión, un inyector automático, una columna cromatográfica, un termostato y detectores. Se utiliza principalmente para analizar compuestos hidrosolubles como vitaminas, alcaloides, colorantes y metabolitos de drogas.