La profesión de enfermería se enmarca en una disciplina humanista, que valora la calidad y el humanismo como elementos esenciales para el desarrollo profesional. El humanismo implica un enfoque centrado en el bienestar integral del ser humano, abarcando aspectos biológicos, psicológicos, sociales, culturales y espirituales. Se enfatiza la importancia de la dignidad humana y la ética en la práctica de la enfermería, buscando la prevención y mejora de la salud.