El documento describe el perfil profesional del profesor de religión católica en la escuela. Explica que la enseñanza de la religión contribuye a la formación integral de los estudiantes al ofrecer una dimensión religiosa y trascendente. También describe cómo el profesor de religión promueve el diálogo entre la fe y la cultura. Finalmente, destaca que la competencia profesional y la coherencia de vida del profesor son fundamentales para la calidad de la enseñanza religiosa.