Este documento discute la importancia de la enseñanza de la religión en la educación. Argumenta que la dimensión religiosa es fundamental para la experiencia humana y que una educación completa debe incorporar esta dimensión. También explica que la religión está estrechamente vinculada con la ética y la moral, y que la educación religiosa debe ayudar a los estudiantes a comprender mejor a Dios y a desarrollar valores apropiados para construir una sociedad pacífica.