El documento describe las buenas prácticas de almacenamiento y distribución de medicamentos. Estas incluyen monitorear la temperatura y humedad en áreas de almacenamiento, almacenar productos según condiciones especificadas, y llevar registros de distribución que garanticen la trazabilidad. También describe las responsabilidades del farmacéutico como garantizar el cumplimiento de estas prácticas y responder a quejas o reclamos.