El carbono es esencial para la vida. Forma parte del ciclo del carbono, en el que las plantas, animales y otros organismos intercambian dióxido de carbono, agua y energía a través de la producción y consumo de compuestos orgánicos. El carbono puede formar enlaces fuertes y cadenas complejas, y se combina con la mayoría de los elementos, lo que le permite crear la gran diversidad de compuestos orgánicos necesarios para la vida, incluidos alimentos, medicinas y materiales.