La basílica de San Lorenzo en Florencia fue construida en etapas entre 1419 y 1518 bajo la dirección de Filippo Brunelleschi y otros arquitectos. Brunelleschi diseñó la vieja sacristía y la nueva sacristía, y supervisó la construcción de la nave y el transepto. La familia Médici financió la construcción a lo largo de los años.