El silicio es el segundo elemento más abundante en la corteza terrestre después del oxígeno. Es un metaloide que se presenta en forma amorfa y cristalina, y se utiliza ampliamente en la electrónica debido a su condición de semiconductor. Aunque teóricamente podría dar lugar a una bioquímica alternativa basada en el silicio, la capacidad limitada del silicio para formar cadenas moleculares hace poco probable la existencia de vida basada en este elemento.