La ingeniería química se centra en el diseño y mantenimiento de procesos para la fabricación a gran escala, abarcando diversas industrias y etapas desde la producción hasta la comercialización de productos. Los ingenieros químicos también juegan un papel crucial en la investigación, desarrollo y mitigación del impacto ambiental, lo que les permite contribuir al progreso económico y tecnológico de un país. Ejemplos de contribuciones históricas a la química en México incluyen el trabajo de Mario Molina, quien fue fundamental en la investigación sobre el agujero de ozono.