La innovación es crucial en el sector turístico, ofreciendo ventajas competitivas y un medio para adaptarse a la demanda cambiante de los consumidores. Existen diversas formas de innovación, desde la tecnológica hasta la organizativa, y se requiere un entorno colaborativo para potenciar su efectividad. La fragmentación del sector y la necesidad de adaptación a nuevas tendencias, como la personalización y la digitalización, destacan la importancia de innovar para la supervivencia y rentabilidad de las empresas turísticas.