La Web 2.0 permite aplicaciones enfocadas al usuario final que generan colaboración y reemplazan aplicaciones de escritorio a través del uso de herramientas en línea fáciles de usar. Estas herramientas colaborativas facilitan la creación de equipos de trabajo y abren nuevas formas de comunicación entre profesores, estudiantes y familias. Sin embargo, también pueden generar aislamiento entre personas al eliminar la interacción social en persona si no se guía su uso correctamente.