A pesar de que los humanos pertenecemos a una misma especie, existen diferencias entre las personas. Sin embargo, biológicamente nos parecemos mucho y compartimos el 99% de nuestro ADN con los chimpancés. Además, algunos comportamientos de insectos como las hormigas son similares a los de los humanos, como la agricultura, la ganadería y incluso la esclavitud.