Las islas albergan una cantidad desproporcionada de diversidad biológica y especies endémicas. Aproximadamente 600 millones de habitantes isleños dependen de los servicios de los ecosistemas insulares como alimento y recursos. Sin embargo, los ecosistemas de las islas se están desequilibrando debido a la destrucción del hábitat, las especies invasoras, y el cambio climático, amenazando tanto la vida silvestre como el bienestar humano. Organizaciones como GLISPA trabajan para conservar los recursos