Este documento discute el valor de los equipos multidisciplinarios para tratar varias enfermedades vasculares complejas. Describe cómo los equipos cardíacos han servido como modelo y cómo los equipos vasculares podrían mejorar el tratamiento de la isquemia crítica, la embolia pulmonar, el accidente cerebrovascular agudo y los síndromes aórticos agudos. Señala que aunque los equipos son más costosos inicialmente, pueden mejorar los resultados para los pacientes, reducir los costes a largo plazo y ser rentables.