El documento describe los teatros y anfiteatros romanos. Inicialmente, los teatros romanos no tenían un edificio dedicado, sino que las representaciones teatrales se realizaban en tablados frente a una barraca de madera o piedra. Los anfiteatros, como el Coliseo de Roma, se construyeron para albergar combates de gladiadores y otras exhibiciones, siendo el Coliseo el mayor y más impresionante ejemplo de construcción del imperio romano.