El documento describe la infancia y educación de Jesús, destacando su crecimiento en sabiduría y gracia, así como su naturaleza bondadosa y servicial. Jesús aprendió principalmente en su hogar, evitando las escuelas de su tiempo debido a sus enseñanzas incorrectas, y su educación se centró en las Escrituras y la naturaleza. Se presenta a Jesús como un modelo de educación cristiana, enfatizando la importancia de la enseñanza directa y el diálogo, así como la formación del carácter en los educadores.