En 1982, 7 personas murieron después de ingerir cápsulas de Tylenol que habían sido envenenadas con cianuro. Johnson & Johnson cooperó rápidamente con las investigaciones, retirando Tylenol del mercado y rediseñando sus empaques para mayor seguridad. A pesar de los altos costos, las acciones rápidas y responsables de Johnson & Johnson ayudaron a restaurar la confianza de los consumidores.