El documento describe la crisis de Tylenol de 1982, cuando siete personas murieron en Chicago después de consumir Tylenol adulterado con cianuro. Johnson & Johnson retiró de inmediato todos los productos Tylenol del mercado a un costo de $100 millones, y lanzó una campaña masiva de información para los consumidores. Estas acciones rápidas y responsables ayudaron a la compañía a recuperar la confianza del público y el 70% de las ventas de Tylenol en cinco meses.