La crisis política de la monarquía española y las ideologías enfrentadas de izquierda y derecha llevaron al establecimiento de la Segunda República en 1931. El gobierno provisional implementó reformas progresistas, pero también enfrentó oposición de la derecha, como el intento de golpe en 1932. Un gobierno conservador en 1933 revirtió algunas reformas y reprimió levantamientos de izquierda en 1934, aumentando las tensiones que eventualmente estallaron en la Guerra Civil española en 1936.