La brecha digital es la distancia entre quienes acceden y utilizan tecnologías de información y comunicación (TIC) y quienes carecen de ese acceso, afectando a grupos vulnerables como personas con bajos ingresos y niveles educativos. Este fenómeno genera desigualdades sociales, culturales y económicas, exacerbando el aislamiento de comunidades y limitando sus oportunidades de desarrollo. La falta de infraestructuras y conocimientos tecnológicos, junto con prioridades económicas diferentes, agravan la problemática del analfabetismo digital a nivel global.