Un niño entró en la cabaña en el bosque donde se decía que vivía una bruja malvada. Dentro encontró a una anciana que removía una cuchara junto al fuego, que resultó ser una antigua hada buena a la que ahora todos creían una bruja. La anciana invitó al niño a merendar y le concedió un deseo por ser amable con ella, pidiendo que su jardín se convirtiera en un parque infantil para los niños del pueblo.