La comedia griega tuvo su origen en la Antigua Grecia en el siglo VI a.C. Se desarrolló en tres periodos diferentes (comedia antigua, media y nueva) y se caracterizaba por satirizar aspectos de la sociedad a través de disfraces divertidos. Contaba con una estructura fija dividida en parados, agón y parábasis y hacía uso de coros y máscaras para interpretar diferentes personajes. Aunque fuera humorística, también tenía una función instructiva para reflexionar sobre vicios sociales.