La confirmación del acto jurídico es un mecanismo que permite subsanar vicios en actos jurídicos anulables, otorgándoles validez mediante un acto unilateral. Esta figura, que ha sido legislada desde el Código Civil peruano de 1936, requiere que el titular del derecho a impugnar manifieste su voluntad de validación, produciendo efectos retroactivos al momento de su celebración. Existen distintas modalidades de convalidación, pero la confirmación se enfoca exclusivamente en la subsanación de actos con defectos o causales de nulidad relativa.