La confirmación del acto jurídico es un proceso por el cual se sana un acto previamente anulable, convirtiéndolo en válido a través de la voluntad unilateral del interesado. Este acto puede ser expresado por escrito o tácitamente mediante la ejecución, y sus efectos son la extinción de la acción de nulidad. La confirmación se diferencia de la ratificación, ya que esta última se refiere a actos ajenos en los que no se ha participado.