La extinción de la acción penal y de la pena puede ocurrir por varias causas como la muerte del imputado o condenado, el perdón del ofendido, la amnistía, el indulto o la prescripción. La acción penal es el derecho a perseguir un delito mediante un proceso, mientras que la pena es el castigo impuesto por un tribunal. Cuando se extingue la acción penal ya no es posible iniciar o continuar un proceso, y cuando se extingue la pena ya no es necesario cumplir la sanción impuesta.