El documento examina la fundación de la ciudad de Gadir, situándola en el siglo XII a.C. según fuentes clásicas, aunque la arqueología sugiere que no hubo ocupación fenicia en la región antes del siglo IX a.C. Además, se discuten las discrepancias entre las narrativas históricas y los hallazgos arqueológicos, planteando dudas sobre la veracidad de las fechas y la localización exacta de la ciudad.