El documento describe la estrategia de Richard P. Cooley para dirigir Wells Fargo después de la desregulación bancaria. Su enfoque principal fue contratar a las personas adecuadas que pudieran adaptarse a cualquier circunstancia, en lugar de enfocarse en un plan. Al construir el mejor equipo administrativo, Cooley sentó las bases para el éxito de Wells Fargo. El documento también discute la importancia de contratar personas que compartan los valores fundamentales de una empresa.