La dictadura de Primo de Rivera gobernó España desde 1923 hasta 1930, justificándose por la incapacidad del sistema parlamentario para garantizar el orden. La Segunda República profundizó las reformas para modernizar España, enfrentándose a la oposición de la Iglesia, el ejército y las clases altas. Finalmente, el ejército se levantó contra la República, dando inicio a la Guerra Civil entre conservadores y progresistas, resultando victoriosos los primeros liderados por Franco.