Eduardo Galeano critica la concentración del poder de los medios de comunicación masiva en pocas manos corporativas. Esto permite la imposición de una "comunicación manipulada" y la colonización mental de las nuevas generaciones. Los medios reducen la cultura al entretenimiento y la información a la publicidad para generar poder económico y político. La mayoría de las noticias provienen de una minoría del mundo, dando lugar a un "monólogo del norte" y condenando al sur a verse a sí mismo con ojos despreciativos.