La naranja es depurativa, ayuda en la pérdida de grasa y diabetes, y es diurética gracias a su alto contenido de agua y potasio. Se recomienda consumir jugo fresco de naranja y comer la fruta entre horas para maximizar la absorción de nutrientes, evitando su consumo después de las comidas. Además, su alto contenido en fósforo la hace beneficiosa para personas con agotamiento o problemas del sistema nervioso, aunque quienes padecen insuficiencia renal deben moderar su ingesta.