Este documento discute la situación actual de la pastoral familiar en la Iglesia. Señala que la pastoral familiar carece de una base teórica sólida y de documentos magisteriales detallados. También destaca retos como la pérdida de referencias a la ley natural y la fragilidad de las familias modernas. El documento argumenta que la pastoral familiar necesita desarrollar un concepto teológico unificado de la familia y una mejor integración con la pastoral general de la Iglesia.