El documento aborda la relación entre la música del clasicismo y el romanticismo a través de la obra de Jean-Jacques Rousseau y su contexto histórico, discutiendo influencias filosóficas y estéticas de figuras como Rameau, Descartes, Leibniz y Hobbes. Además, se enfoca en la controversia de la ópera francesa y la transformación de los estilos musicales, así como el surgimiento de la ópera buffa. Rousseau critica la armonía por su peso sobre la expresión, abogando por una mayor conexión entre la música y las pasiones humanas.