La prehistoria comienza con la aparición del hombre y termina con la invención de la escritura. Los primeros seres humanos como Homo habilis y Homo sapiens vivían de la caza y la recolección. En el Neolítico, los humanos empezaron a cultivar la tierra y criar animales, y desarrollaron la cerámica, el tejido y las herramientas de piedra pulida. Decoraban las cuevas con pinturas rupestres que representaban animales y personas.