La República Aristocrática en el Perú estuvo caracterizada por un gobierno oligárquico de 1895 a 1919 dominado por las 40 familias más ricas del país, compuestas principalmente por terratenientes y comerciantes que se beneficiaron del capitalismo incipiente. Estas familias controlaban la política a través de su partido y monopolizaban los recursos naturales para favorecer sus intereses, manteniendo el poder político y económico durante este periodo de relativa estabilidad democrática en el Perú.