La República Aristocrática en Perú (1895-1919) se caracterizó por el control del Estado y el gobierno por parte de la oligarquía terrateniente y comercial aliada con el gamonalismo provincial. Esta etapa vio el inicio de la industrialización y las reformas laborales como la jornada de 8 horas, aunque la mayoría de la población campesina se mantuvo marginada. Figuras importantes incluyen a Nicolás de Piérola, Guillermo Billinghurst y los presidentes Manuel Candamo y José Pardo y Barreda.