Este documento resume la doctrina bíblica de la santidad y justicia divina. Explica que Dios es santo en su esencia y acciones. En el Antiguo Testamento, la santidad se aplicaba a Dios, las cosas relacionadas con él, y se esperaba de su pueblo. En el Nuevo Testamento, el Espíritu Santo santifica a los creyentes y los capacita para servir. También explora conceptos como el bautismo y llenura del Espíritu Santo y la perfección cristiana alcanzable a