La soledad se define como el aislamiento constante o la falta de comunicación con otros. Las personas que sufren de soledad a menudo tienen dificultades para relacionarse y tienden a rechazar la amistad por temor al rechazo. La soledad prolongada puede causar síntomas como la tristeza y sentirse atrapado en una prisión psicológica. Para ayudar a estas personas, se necesita cambiar su mentalidad hacia la aceptación propia y de los demás, ya que las relaciones humanas son fundamentales para el bienestar.