La teoría del caos emerge de los descubrimientos de Poincaré sobre el problema de los tres cuerpos y la dependencia sensitiva a las condiciones iniciales. Edward Lorentz descubrió este efecto al modelar el clima y observó que cambios mínimos en los datos de entrada podían producir resultados drásticamente diferentes. Esto llevó al desarrollo de la teoría del caos, la cual establece que sistemas deterministas pueden exhibir un comportamiento aparentemente aleatorio debido a su sensibilidad a las condiciones iniciales.