El ladrillo ha sido utilizado como material de construcción por más de 11,000 años. Es un material cerámico hecho de arcilla cocida en hornos a altas temperaturas, lo que le da resistencia y aislamiento térmico. Existen diferentes tipos y tamaños de ladrillos para usos estructurales, decorativos, y en calzadas. Los ladrillos se colocan en muros siguiendo diferentes técnicas como aparejo a sogas, tizones o inglés.