La estimulación temprana se enfoca en desarrollar las capacidades cognitivas, físicas y psíquicas de los niños desde su nacimiento hasta los 6 años. Comprende 4 áreas: cognitiva, motriz, de lenguaje y socioemocional. El cerebro de los niños pequeños tiene mayor plasticidad y es más eficaz para el aprendizaje, por lo que la estimulación temprana ayuda a establecer conexiones neuronales y mejorar el desarrollo intelectual.