El documento aborda la evolución de las competencias docentes desde su origen en el sector industrial hasta su implementación en el ámbito educativo en México, destacando la importancia de vincular la educación con el sector productivo. Se enfatiza la transformación del rol del profesor hacia un facilitador del aprendizaje, donde se requieren habilidades de comunicación, planificación y uso de tecnologías. Además, se resalta la necesidad de que los docentes evalúen de manera formativa sus prácticas y fomenten la autoevaluación y coevaluación entre estudiantes para mejorar el proceso educativo.