El lean manufacturing es una metodología que busca maximizar la eficiencia mediante la reducción de costos, tiempo y esfuerzo humano, enfocándose en la calidad y la eliminación de desperdicios. Sus principios incluyen la mejora continua, el enfoque en el cliente y la descentralización de la toma de decisiones. Para implementar esta filosofía, se requiere capacitación constante, colaboración entre equipos y el uso de tecnología para optimizar procesos.