SUCURSAL CONSTITUCION
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1) Oración inicial
Señor, guarda a tu familia en el camino del bien que tú le señalaste; y haz
que, protegida por tu mano, en sus necesidades temporales, tienda con
mayor libertad hacia los bienes eternos. Por nuestro Señor.
Para la reflexión personal
• Santiago y Juan piden favores, Jesús promete sufrimiento. Yo, ¿qué le
pido al Señor en la oración? ¿Cómo acepto el sufrimiento y los dolores que
acontecen en mi vida?
• Jesús dice: “¡Entre ustedes no sea así!” Mi forma de vivir en comunidad,
¿concuerda con este consejo de Jesús?
Francisco para la Cuaresma 2015 que lleva como título “Fortalezcan sus
corazones”. El texto ha sido dado a conocer por la Sala Stampa de
la Santa Sedeen conferencia de prensa. Los idiomas en los que puede
encontrarse son el italiano, español, inglés, polaco, alemán, francés y
árabe.
A continuación el texto completo en español:
«Fortalezcan sus corazones» (St 5,8)
Queridos hermanos y hermanas:
La Cuaresma es un tiempo de renovación para la Iglesia, para las
comunidades y para cada creyente. Pero sobre todo es un «tiempo de
gracia» (2 Co 6,2). Dios no nos pide nada que no nos haya dado antes:
«Nosotros amemos a Dios porque él nos amó primero» (1 Jn 4,19). Él
no es indiferente a nosotros. Está interesado en cada uno de nosotros,
nos conoce por nuestro nombre, nos cuida y nos busca cuando lo
dejamos.
Cada uno de nosotros le interesa; su amor le impide ser indiferente a lo
que nos sucede. Pero ocurre que cuando estamos bien y nos sentimos a
gusto, nos olvidamos de los demás (algo que Dios Padre no hace
jamás), no nos interesan sus problemas, ni sus sufrimientos, ni las
injusticias que padecen… Entonces nuestro corazón cae en la
indiferencia: yo estoy relativamente bien y a gusto, y me olvido de
quienes no están bien. Esta actitud egoísta, de indiferencia, ha
alcanzado hoy una dimensión mundial, hasta tal punto que podemos
hablar de una globalización de la indiferencia. Se trata de un malestar
que tenemos que afrontar como cristianos.
Cuando el pueblo de Dios se convierte a su amor, encuentra las
respuestas a las preguntas que la historia le plantea continuamente.
Uno de los desafíos más urgentes sobre los que quiero detenerme en
este Mensaje es el de la globalización de la indiferencia.
La indiferencia hacia el prójimo y hacia Dios es una tentación real
también para los cristianos. Por eso, necesitamos oír en cada Cuaresma
el grito de los profetas que levantan su voz y nos despiertan.
Dios no es indiferente al mundo, sino que lo ama hasta el punto de dar
a su Hijo por la salvación de cada hombre. En la encarnación, en
la vida terrena, en la muerte y resurrección del Hijo de Dios, se abre
definitivamente la puerta entre Dios y el hombre, entre el cielo y la
tierra.
Y la Iglesia es como la mano que tiene abierta esta puerta mediante la
proclamación de la Palabra, la celebración de los sacramentos, el
testimonio de la fe que actúa por la caridad (cf. Ga 5,6). Sin embargo,
el mundo tiende a cerrarse en sí mismo y a cerrar la puerta a través de
la cual Dios entra en el mundo y el mundo en Él. Así, la mano, que es la
Iglesia, nunca debe sorprenderse si es rechazada, aplastada o herida.
El pueblo de Dios, por tanto, tiene necesidad de renovación, para no ser
indiferente y para no cerrarse en sí mismo. Querría proponerles tres
pasajes para meditar acerca de esta renovación.
1. «Si un miembro sufre, todos sufren con él» (1 Co 12,26) – La Iglesia
La caridad de Dios que rompe esa cerrazón mortal en sí mismos de la
indiferencia, nos la ofrece la Iglesia con sus enseñanzas y, sobre todo,
con su testimonio. Sin embargo, sólo se puede testimoniar lo que antes
se ha experimentado. El cristiano es aquel que permite que Dios lo
revista de su bondad y misericordia, que lo revista de Cristo, para llegar
a ser como Él, siervo de Dios y de los hombres.
Nos lo recuerda la liturgia del Jueves Santo con el rito del lavatorio de
los pies. Pedro no quería que Jesús le lavase los pies, pero después
entendió que Jesús no quería ser sólo un ejemplo de cómo debemos
lavarnos los pies unos a otros. Este servicio sólo lo puede hacer quien
antes se ha dejado lavar los pies por Cristo. Sólo éstos tienen "parte"
con Él (Jn 13,8) y así pueden servir al hombre.
La Cuaresma es un tiempo propicio para dejarnos servir por Cristo y así
llegar a ser como Él. Esto sucede cuando escuchamos la Palabra de Dios
y cuando recibimos los sacramentos, en particular la Eucaristía. En ella
nos convertimos en lo que recibimos: el cuerpo de Cristo. En él no hay
lugar para la indiferencia, que tan a menudo parece tener tanto poder
en nuestros corazones. Quien es de Cristo pertenece a un solo cuerpo y
en Él no se es indiferente hacia los demás. «Si un miembro sufre, todos
sufren con él; y si un miembro es honrado, todos se alegran con él» (1
Co 12,26).
La Iglesia es communio sanctorum porque en ella participan los santos,
pero a su vez porque es comunión de cosas santas: el amor de Dios que
se nos reveló en Cristo y todos sus dones. Entre éstos está también la
respuesta de cuantos se dejan tocar por ese amor. En esta comunión de
los santos y en esta participación en las cosas santas, nadie posee sólo
para sí mismo, sino que lo que tiene es para todos.
Y puesto que estamos unidos en Dios, podemos hacer algo también por
quienes están lejos, por aquellos a quienes nunca podríamos llegar sólo
con nuestras fuerzas, porque con ellos y por ellos rezamos a Dios para
que todos nos abramos a su obra de salvación.
2. «¿Dónde está tu hermano?» (Gn 4,9) – Las parroquias y las
comunidades
Lo que hemos dicho para la Iglesia universal es necesario traducirlo en
la vida de las parroquias y comunidades. En estas realidades eclesiales
¿se tiene la experiencia de que formamos parte de un solo cuerpo? ¿Un
cuerpo que recibe y comparte lo que Dios quiere donar? ¿Un cuerpo que
conoce a sus miembros más débiles, pobres y pequeños, y se hace
cargo de ellos? ¿O nos refugiamos en un amor universal que se
compromete con los que están lejos en el mundo, pero olvida al Lázaro
sentado delante de su propia puerta cerrada? (cf. Lc 16,19-31).
Para recibir y hacer fructificar plenamente lo que Dios nos da es preciso
superar los confines de la Iglesia visible en dos direcciones.
En primer lugar, uniéndonos a la Iglesia del cielo en la oración. Cuando
la Iglesia terrenal ora, se instaura una comunión de servicio y de bien
mutuos que llega ante Dios. Junto con los santos, que encontraron su
plenitud en Dios, formamos parte de la comunión en la cual el amor
vence la indiferencia.
La Iglesia del cielo no es triunfante porque ha dado la espalda a los
sufrimientos del mundo y goza en solitario. Los santos ya contemplan y
gozan, gracias a que, con la muerte y la resurrección de Jesús,
vencieron definitivamente la indiferencia, la dureza de corazón y el odio.
Hasta que esta victoria del amor no inunde todo el mundo, los santos
caminan con nosotros, todavía peregrinos. Santa Teresa de Lisieux,
doctora de la Iglesia, escribía convencida de que la alegría en el cielo
por la victoria del amor crucificado no es plena mientras haya un solo
hombre en la tierra que sufra y gima: «Cuento mucho con no
permanecer inactiva en el cielo, mi deseo es seguir trabajando para la
Iglesia y para las almas» (Carta 254,14 julio 1897).
También nosotros participamos de los méritos y de la alegría de los
santos, así como ellos participan de nuestra lucha y nuestro deseo de
paz y reconciliación. Su alegría por la victoria de Cristo resucitado es
para nosotros motivo de fuerza para superar tantas formas de
indiferencia y de dureza de corazón.
Por otra parte, toda comunidad cristiana está llamada a cruzar el umbral
que la pone en relación con la sociedad que la rodea, con los pobres y
los alejados. La Iglesia por naturaleza es misionera, no debe quedarse
replegada en sí misma, sino que es enviada a todos los hombres.
Esta misión es el testimonio paciente de Aquel que quiere llevar toda la
realidad y cada hombre al Padre. La misión es lo que el amor no puede
callar. La Iglesia sigue a Jesucristo por el camino que la lleva a cada
hombre, hasta los confines de la tierra (cf. Hch 1,8). Así podemos ver en
nuestro prójimo al hermano y a la hermana por quienes Cristo murió y
resucitó. Lo que hemos recibido, lo hemos recibido también para ellos.
E, igualmente, lo que estos hermanos poseen es un don para la Iglesia y
para toda la humanidad.
Queridos hermanos y hermanas, cuánto deseo que los lugares en los
que se manifiesta la Iglesia, en particular nuestras parroquias y
nuestras comunidades, lleguen a ser islas de misericordia en medio del
mar de la indiferencia.
3. «Fortalezcan sus corazones» (St 5,8) – La persona creyente
También como individuos tenemos la tentación de la indiferencia.
Estamos saturados de noticias e imágenes tremendas que nos narran el
sufrimiento humano y, al mismo tiempo, sentimos toda nuestra
incapacidad para intervenir. ¿Qué podemos hacer para no dejarnos
absorber por esta espiral de horror y de impotencia?
En primer lugar, podemos orar en la comunión de la Iglesia terrenal y
celestial. No olvidemos la fuerza de la oración de tantas personas. La
iniciativa 24 horas para el Señor, que deseo que se celebre en toda la
Iglesia —también a nivel diocesano—, en los días 13 y 14 de marzo, es
expresión de esta necesidad de la oración.
En segundo lugar, podemos ayudar con gestos de caridad, llegando
tanto a las personas cercanas como a las lejanas, gracias a los
numerosos organismos de caridad de la Iglesia. La Cuaresma es un
tiempo propicio para mostrar interés por el otro, con un signo concreto,
aunque sea pequeño, de nuestra participación en la misma humanidad.
Y, en tercer lugar, el sufrimiento del otro constituye un llamado a la
conversión, porque la necesidad del hermano me recuerda la fragilidad
de mi vida, mi dependencia de Dios y de los hermanos. Si pedimos
humildemente la gracia de Dios y aceptamos los límites de nuestras
posibilidades, confiaremos en las infinitas posibilidades que nos reserva
el amor de Dios. Y podremos resistir a la tentación diabólica que nos
hace creer que nosotros solos podemos salvar al mundo y a nosotros
mismos.
Para superar la indiferencia y nuestras pretensiones de omnipotencia,
quiero pedir a todos que este tiempo de Cuaresma se viva como un
camino de formación del corazón, como dijo Benedicto XVI (Ct.
enc. Deus caritas est, 31).
Tener un corazón misericordioso no significa tener un corazón débil.
Quien desea ser misericordioso necesita un corazón fuerte, firme,
cerrado al tentador, pero abierto a Dios. Un corazón que se deje
impregnar por el Espíritu y guiar por los caminos del amor que nos
llevan a los hermanos y hermanas. En definitiva, un corazón pobre, que
conoce sus propias pobrezas y lo da todo por el otro.
Por esto, queridos hermanos y hermanas, deseo orar con ustedes a
Cristo en esta Cuaresma: "Fac cor nostrum secundum Cor tuum": "Haz
nuestro corazón semejante al tuyo" (Súplica de las Letanías al Sagrado
Corazón de Jesús). De ese modo tendremos un corazón fuerte y
misericordioso, vigilante y generoso, que no se deje encerrar en sí
mismo y no caiga en el vértigo de la globalización de la indiferencia.
Con este deseo, aseguro mi oración para que todo creyente y toda
comunidad eclesial recorra provechosamente el itinerario cuaresmal, y
les pido que recen por mí. Que el Señor los bendiga y la Virgen los
guarde.
Vaticano, 4 de octubre de 2014
Fiesta de san Francisco de Asís
FRANCISCUS PP.
Etiquetas: Cuare
LA TENTACIÓN DE LAS PIEDRAS
[Índice]
El proyecto de liberación de Cristo consiste en cambiar a fondo el corazón de cada hombre y
cualquier proyecto de soluciones “inmediatistas” que busca solventar los problemas de este mundo
“de un golpe” se asimila a las tentaciones que el demonio hizo a Cristo, advirtió Mons. Romero
en su primera homilía de su última Cuaresma, pronunciada exactamente un mes antes de su
martirio, el 24 de febrero de 1980.
[Esta es la segunda parte de una serie sobre las últimas siete homilías de Monseñor
Romero comenzada el año pasado. Para leer el texto original de esta homilía en español,
pulse aquí. Para el texto en inglés, pulse acá. Y, para escuchar el audio de Mons. Romero
pronunciando la homilía, pulse acá.]
“La justicia social no es tanto una ley que ordene distribuir”, predicó el arzobispo, sino que: “es una
actitud interna como la de Cristo, que siendo rico, se hace pobre para poder compartir con los
pobres su amor”. Por eso, “a la Iglesia no le importa que haya sólo una distribución más equitativa
de las riquezas: le interesa que se dé esa distribución porque existe realmente en todos los
hombres una actitud de querer compartir no sólo los bienes, sino la misma vida”, con los pobres.
“No busquemos soluciones inmediatas”, insistió Mons. Romero: “no queramos organizar de un
golpe una sociedad tan injustamente organizada durante tanto tiempo”. Aunque pueda ser fácil
decretar a la fuerza una mejor distribución, explicó Monseñor, “no compondríamos el mundo: el rico
seguiría siendo egoísta, el hombre no se convertiría”. La justicia de Dios no se alcanza a través de
una insurrección marxista: “no por apariencias de salvación sino por la fuerza verdadera que
solamente dimana de la cruz y el sacrificio”, dijo.
Aunque presentada como una crítica amiga, la denuncia de Mons. Romero a la izquierda fue
contundente. “No sería completo mi llamamiento de Cuaresma para la conversión de los diversos
sectores salvadoreños”, comenzó, “si no dijera también una palabra cariñosa de pastor a las
fuerzas populares”. Y paso a cuestionar fuertemente las tácticas subversivas:
—¿Es con violencia terrorista proletaria como puede y debe combatirse la violencia represiva
millonaria?
—¿Es con bombas, incendios, tomas, secuestros y hasta asesinatos como se podrá por fin
instaurar el Reino de Dios y su justicia?
—¿Creen ustedes que el Espíritu Santo y no el demonio el que inspira esos actosvandálicos,
subversivos, más de la moral cristiana que de la vida y haciendas de los oligarcas?
No criticar los abusos de la izquierda violenta les restaría eficacia a los reformistas para acabar con
los abusos de la extrema derecha, dijo: “Defender o apañar, en vez de condenar con la misma
energía la violencia subversiva, es, a mi juicio, provocar más la insolencia represiva”— razonaba—
“pues ya estamos viendo por todos lados, cómo reaccionan los sanguinarios cuerpos de represión
contra el ataque de los grupos de subversión”.
Aquel primer domingo de Cuaresma de 1980 se había leído el Evangelio en que Satán le dice a
Jesús en ayunas que debería convertir unas piedras a pan para aliviarse del hambre, y el Divino
Maestro le contesta: “No sólo de pan vive el hombre, sino que de toda palabra que sale de la boca
de Dios”. (Lucas 4, 1-4.) Aún los hombres que contemplan el ayuno de todo un pueblo deben de
ser comprensivos con el programa de Dios para aliviar ese sufrimiento, y no querer quitarlo de un
golpe, dijo monseñor. “El proyecto de Dios quiere darle un sentido al ayuno, quiere darle un sentido
a la cruz, al desierto, al sacrificio”, aseveró. “Ya vendrá el pan. La palabra de Dios es justicia, y el
pan no solamente se hace de las piedras”. Tener fe: “Que sepan unos y otros vivir la austeridad del
desierto, que sepan saborear la redención fuerte de la cruz”.
El mensaje de monseñor no se debe confundir con el argumento paternalista que se usaba en
otras épocas para decir que los pobres tendrán en el cielo su recompensa. No es precisamente el
conformismo lo que monseñor estaba recomendando: “los que sufren perennemente el hambre, la
privación”—es decir, los pobres—deben “darle un sentido penitencial a su situación y no
adormecerse en esa situación sino trabajar por una justicia social que impere en el país”. Aunque
reservó sus palabras más duras para la extrema derecha, los cuerpos de seguridad que cometían
graves abusos a los derechos humanos, y los oligarcas que dirigían la ola de represión, recordó
que todos tenemos nuestras propias debilidades, con cuales el diablo puede tentarnos: “Unos por
el orgullo, otros por la codicia, otros por la vanidad, otros por los triunfos fáciles” y advirtió: “Mucho
cuidado, hermanos”.
Su pretensión, había dicho Mons. Romero al principio de su homilía, era “ofrecer a la Patria un
pueblo renovado, una Iglesia palpitante con Cristo resucitado, aferrada a la cruz del Señor y
dándonos el verdadero proyecto de Dios para salvar a nuestro país”. Al finalizar la homilía, era
evidente cual era “el verdadero proyecto de Dios”: “Tengamos fe, creamos de verdad y desde
nuestra fe, iluminemos nuestra política, trabajemos nuestra historia, seamos artífices del destino de
nuestro pueblo pero no haciendo un proyecto únicamente humano y, mucho menos, inspirado por
el diablo”. Contrario a la violencia y el odio que se estaba desatando, la meta señalada por Mons.
Romero era, “Un proyecto que lo inspire Dios y que me lleve a creer en Cristo”, dijo, “y que me
haga sentir la historia de mi Patria como una historia de salvación, porque Cristo está bien
entrañado en mi familia, en las leyes de mi tierra, en mi Gobierno, en todo aquello que es mi patria;
Cristo sea la luz que ilumine todo”.
Haciendo esto, “la patria se convierte en una antesala [del] Reino de Dios”. Con esta frase, Mons.
Romero distinguía entre las limitaciones de la “liberación” izquierdista y la trascendencia de la
liberación integral que es la salvación celestial, y aunque la política tiene que acercarse a la
voluntad de Dios, siempre existe un cierto distanciamiento: “el trabajo de la Iglesia es muy distinto
del trabajo del gobierno político”, pues, “Nuestro trabajo de Iglesia tiene que ser específicamente
de Iglesia”. La voluntad de Dios ejerce una primacía sobre ambos proyectos, que “deben de
converger hacia adorar al único Dios”.
Al final, Mons. Romero regresa a la figura de Cristo resistiendo a Satanás: “Les suplico, como
Jesús en el desierto, reflexionar, sobre todo, cuál es el proyecto de Dios” y ante las tentaciones de
cambiar piedras por pan, “Buscar ante todo la voluntad del Señor y no los caprichos de los
hombres”.
Arte: “Monseñor Romero, el Cadejo y yo”, Elena Rendón; yeso, pastel y acuarela sobre papel.
Muestra Colectiva Abierta,Catálogo Marzo 2011, San Salvador.
Sigue: El Salvador del Mundo
Post Datum:
En su reflexión cuaresmal durante su audiencia general, las palabras del Papa Benedicto XVI
asimilaron la prédica de Mons. Romero sobre las tentaciones. En el desierto, dijo el papa, “Jesús
está expuesto al peligro y se ve asaltado por la tentación y la seducción del Maligno, que le ofrece
otro camino mesiánico, lejos del plan de Dios, por que pasa a través del poder, el éxito, el dominio
y no a través de la entrega total en la Cruz”. Ahora esa tentación, dijo el Santo Padre, toma otras
formas: “el secularismo y la cultura materialista, que encierran a la persona en el horizonte
mundano del existir, sustrayéndole toda referencia a la trascendencia”. Sólo siendo “fieles a Jesús
y siguiéndolo por el camino de la cruz, el mundo luminoso de Dios, el mundo de la luz, de la verdad
y de la alegría se nos devolverá”, dijo el Pontífice.
Posted by Carlos X
LECTIO DIVINA: MATEO 5,17-19
Lectio:
Miércoles, 11 Marzo, 2015
Tiempo de Cuaresma
1) ORACIÓN INICIAL
Penetrados del sentido cristiano de la Cuaresma y alimentados con tu
palabra, te pedimos, Señor, que te sirvamos fielmente con nuestras
penitencias y perseveremos unidos en la plegaria. Por nuestro Señor.
2) LECTURA
Del santo Evangelio según Mateo 5,17-19
«No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a
abolir, sino a dar cumplimiento. Os lo aseguro: mientras duren el cielo y la
tierra, no dejará de estar vigente ni una tilde de la ley sin que todo se
cumpla. Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más
pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino
de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande
en el Reino de los Cielos.»
3) REFLEXIÓN
• El Evangelio de hoy (Mt 5,17-19) enseña como observar la ley de Dios de
manera que su práctica muestre en qué consiste el pleno cumplimiento de
la ley (Mt 5,17-19). Mateo escribe para ayudar las comunidades de judíos
convertidos a superar las críticas de los hermanos de raza que los
acusaban diciendo: “Ustedes son infieles a la Ley de Moisés”. Jesús mismo
había sido acusado de infidelidad a la ley de Dios. Mateo trae la respuesta
esclarecedora de Jesús a los que lo acusaban. Así nos da una luz para
ayudar las comunidades a resolver su problema.
• Usando imágenes de la vida cotidiana, con palabras sencillas y directas,
Jesús había dicho que la misión de la comunidad, su razón de ser, es ser
sal y luz. Había dado algunos consejos respecto de cada una de las
imágenes. A continuación vienen los tres breves versículos del Evangelio de
hoy.
• Mateo 5,17-18: Ni una tilde de la ley dejará de ser vigente. Había varias
tendencias en las comunidades de los primeros cristianos. Unas pensaban
que no era necesario observar las leyes del Antiguo Testamento, pues es la
fe en Jesús lo que nos salva y no la observancia de la Ley (Rm 3,21-26).
Otros aceptaban a Jesús como Mesías, pero no aceptaban la libertad del
Espíritu con que algunas comunidades vivían la presencia de Jesús
resucitado. Pensaban que ellos, siendo judíos, debían continuar observando
las leyes del AT (Hec 15,1.5). Había además cristianos que vivían tan
plenamente en la libertad del Espíritu, que habían dejado de mirar la vida de
Jesús de Nazaret o el AT y que llegaban a decir: “¡Anatema Jesús!” (1Cor
12,3). Ante estas tensiones, Mateo procura un equilibrio más allá de los dos
extremos. La comunidad ha de ser un espacio, donde este equilibrio pueda
ser alcanzado y vivido. La respuesta dada por Jesús a los que lo criticaban
seguía bien actual para las comunidades: “¡No he venido a abolir la ley, sino
a darle pleno cumplimiento!”. Las comunidades no podían estar contra la
Ley, ni podían encerrarse en la observancia de la ley. Al igual que Jesús,
debían dar un paso y mostrar, en la práctica, cuál es el objetivo que la ley
quiere alcanzar en la vida de las personas, a saber, en la práctica perfecta
del amor.
• Mateo 5,17-18: Ni una tilde de la ley dejará de ser vigente Y a los que
querían deshacerse de toda la ley, Mateo recuerda otra palabra de Jesús:
“Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así
lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en
cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los
Cielos”. La gran inquietud del Evangelio de Mateo es mostrar que el AT,
Jesús de Nazaret y la vida en el Espíritu Santo, no pueden separarse. Los
tres forman parte del mismo y único proyecto de Dios y nos comunican la
certeza central de la fe: el Dios de Abrahán y Sara está presente en medio
de las comunidades por la fe en Jesús de Nazaret que nos manda su
Espíritu.
4) PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL
• ¿Cómo veo y vivo la ley de Dios: cómo horizonte de libertad creciente o
cómo imposición que delimita mi libertad?
• Y ¿qué podemos hacer hoy para los hermanos y las hermanas que
consideran toda esta discusión como superada y sin actualidad? ¿Qué
podemos aprender de ellos?
5) ORACIÓN FINAL
¡Celebra a Yahvé, Jerusalén,
alaba a tu Dios, Sión!,
que refuerza los cerrojos de tus puertas
y bendice en tu interior a tus hijos. (Sal 147,12-13)
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Página principal » Lectio Divina: Juan 5,17-30
"La Lectio Divina es una fuente genuina de la espiritualidad cristiana y
Regla. Practiquémosla cada día para adquirir un suave y muy vivo a
supereminente ciencia de Jesucristo. Así cumpliremos el mandato del
recuerda la Regla: “La espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios, h
en vuestra boca y en vuestros corazones, y todo lo que debáis hacer h
Señor”. Constituciones Carmelitas (n. 82)
LECTIO DIVINA: JUAN 5,17-30
Lectio:
Miércoles, 18 Marzo, 2015
Tiempo de Cuaresma
1) Oración inicial
Señor, Dios nuestro, que concedes a los justos el premio de sus méritos y a
los pecadores que hacen penitencia les perdonas sus pecados, ten piedad
de nosotros y danos, por la humilde confesión de nuestras culpas, tu paz y
tu perdón. Por nuestro Señor.
2) Lectura del Evangelio
Del Evangelio según Juan 5,17-30
Pero Jesús les replicó: « Mi Padre trabaja hasta ahora, y yo también
trabajo.» Por eso los judíos trataban con mayor empeño de matarle, porque
no sólo quebrantaba el sábado, sino que llamaba a Dios su propio Padre,
haciéndose a sí mismo igual a Dios. Jesús, pues, tomando la palabra, les
decía:«En verdad, en verdad os digo: el Hijo no puede hacer nada por su
cuenta, sino lo que ve hacer al Padre: lo que hace él, eso también lo hace
igualmente el Hijo. Porque el Padre quiere al Hijo y le muestra todo lo que él
hace.
Y le mostrará obras aún mayores que éstas, para que os asombréis.
Porque, como el Padre resucita a los muertos y les da la vida, así también el
Hijo da la vida a los que quiere.
Porque el Padre no juzga a nadie; sino que todo juicio lo ha entregado al
Hijo,
para que todos honren al Hijo como honran al Padre.
El que no honra al Hijo no honra al Padre que lo ha enviado.
En verdad, en verdad os digo: el que escucha mi palabra y cree en el que
me ha enviado,
tiene vida eterna y no incurre en juicio, sino que ha pasado de la muerte a la
vida.
En verdad, en verdad os digo: llega la hora (ya estamos en ella),en que los
muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la oigan vivirán. Porque,
como el Padre tiene vida en sí mismo, así también le ha dado al Hijo tener
vida en sí mismo, y le ha dado poder para juzgar, porque es Hijo del
hombre.
No os extrañéis de esto: llega la hora en que todos los que estén en los
sepulcros oirán su voz y saldrán los que hayan hecho el bien para una
resurrección de vida, y los que hayan hecho el mal, para una resurrección
de juicio. Yo no puedo hacer nada por mi cuenta: juzgo según lo que oigo; y
mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me
ha enviado.
3) Reflexión
• El Evangelio de Juan es distinto de los otros tres. Revela una dimensión
más profunda que sólo la fe consigue percibir en las palabras y en los
gestos de Jesús. Los Padres de la Iglesia decían que el Evangelio de Juan
es “espiritual”, revela aquello que elEspíritu hace descubrir en las palabras
de Jesús (cf. Jn 16,12-13). Un bonito ejemplo de esta dimensión espiritual
del evangelio de Juan es el pasaje que meditamos hoy.
• Juan 5,17-18: Jesús explicita el significado profundo de la curación del
paralítico. Criticado por los judíos por haber curado en un día de sábado,
Jesús responde “Mi Padre trabaja hasta ahora, y yo también trabajo”. Los
judíos enseñaban que en el día de sábado no se podía trabajar, pues Dios
mismo descansó y no trabajó en el séptimo día de la creación (Ex 20,8-11).
Jesús afirma lo contrario. El dice que el Padre no paró de trabajar hasta
ahora. Por esto, Jesús también trabaja hasta en un día de sábado. ¡El imita
al Padre! Para Jesús, la obra criadora no terminó. Dios sigue trabajando, sin
cesar, día y noche, sustentando el universo y a todos nosotros. Jesús
colabora con el Padre dando continuidad a la obra de la creación, para que
un día todos puedan entrar en el reposo prometido. La reacción de los
judíos fue violenta. Querían matarle por dos motivos: por negar el sentido
del sábado, y por considerarse igual a Dios.
• Juan 5,19-21: El amor deja transparentar la acción creadora de
Dios. Estos versículos revelan algo del misterio de la relación entre Jesús y
el Padre. Jesús, el hijo, vive en atención permanente ante el Padre. Aquello
que ve hacer al Padre, lo hace también él. Jesús es el reflejo del Padre. ¡Es
la cara del Padre! Esta atención total del Hijo al Padre, hace que el amor del
Padre pueda entrar en el Hijo, y a través del Hijo, pueda realizar su acción
en el mundo. La gran preocupación del Padre es vencer la muerte y hacer
vivir. La curación del paralítico fue una manera de sacar a las personas de
la muerte y hacerlas vivir. Es una manera de dar continuidad a la obra
creadora del Padre.
• Juan 5,22-23: El Padre no juzga, pero confía el juicio al hijo. Lo decisivo en
la vida es la manera en que nos colocamos ante el Creador, pues
dependemos radicalmente de él. El Creador se hace presente para nosotros
en Jesús. En Jesús habita la plenitud de la divinidad (Cf. Col 1,19). Por esto,
expresamos nuestra postura ante Dios Creador en la manera en que nos
definimos ante Jesús. Lo que el Padre quiere es que lo conozcamos y lo
honremos en la revelación que El hace de sí mismo en Jesús.
• Juan 5,24: La vida de Dios en nosotros a través de Jesús. Dios es vida, es
fuerza creadora. Allí donde él se hace presente, la vida renace. El se hace
presente mediante la Palabra de Jesús. Quien escucha la palabra de Jesús
como enviado de Dios ya está resucitado. Ya recibió el toque vivificador que
lo lleva más allá de la muerte. Ya pasó de la muerte a la vida. La curación
del paralítico es la prueba de ello.
• Juan 5,25-29: La resurrección ya está aconteciendo. Los muertos somos
todos nosotros que todavía no nos abrimos a la voz de Jesús que viene del
Padre. Pero “llega la hora (ya estamos en ella), en que los muertos oirán la
voz del Hijo de Dios, y los que la oigan vivirán”. Con la palabra de Jesús,
venida del Padre se inició una nueva creación. Ya está en camino. La
palabra creadora de Jesús va a alcanzar a todos, también a los que ya
murieron. Ellos oyeron y murieron.
• Juan 5,30: Jesús es el reflejo del Padre. “Yo no puedo hacer nada por mi
cuenta: juzgo según lo que oigo; y mi juicio es justo, porque no busco mi
voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado”. Esta frase final es el
resumen de todo lo que fue reflexionado anteriormente. Esta era la idea que
las comunidades del tiempo de Juan tenían e irradiaban respecto a Jesús.
4) Para la reflexión personal
• ¿Cómo te imaginas la relación entre Jesús y el Padre?
• ¿Cómo vives la fe en la resurrección?
5) Oración final
El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. (Sal 144)
El sí de María y nuestro sí
Lucas 1,26-38
25 DE MARZO
1. ORACIÓN INICIAL
Padre misericordioso, envíame también a mí, en este tiempo de oración y
de escucha de tu Palabra, tu ángel santo, para yo pueda recibir el anuncio
de la salvación y, abriendo el corazón, pueda ofrecer mi sí al Amor. Envía
sobre mí, te ruego, tu Espíritu Santo, como sombra que me cubra, como
potencia que me llene. Hasta ahora, oh Padre, yo no quiero decirte otra
cosa que mi sí; decirte: “He aquí, que estoy aquí por ti. Haz de mí lo que
quieras. “Amén.
2. LECTURA
a) Para colocar el pasaje en su contexto:
El pasaje de la anunciación nos conduce del templo, espacio sagrado por
excelencia, a la casa, a la intimidad del encuentro personal de Dios con su
criatura; nos conduce dentro de nosotros mismos, al profundo de nuestro
ser y de nuestra historia, allá donde Dios puede llegar y tocarnos. El
anuncio del nacimiento de Juan el Bautista había abierto el seno estéril de
Isabel, deshaciendo la absoluta impotencia del hombre y transformándola
en capacidad de obrar junto con Dios. El anuncio del nacimiento de Jesús,
por el contrario, llama a la puerta del seno fructífero de la “Llena de Gracia”
y espera respuesta: es Dios que espera nuestro sí, para poder obrar todo.
b) Para ayudar en la lectura del pasaje:
vv.26-27: Estos dos primeros versículos nos colocan en el tiempo y el
espacio sagrados del acontecimiento que meditamos y que reviven en
nosotros: estamos en el sexto mes de la concepción de Juan Bautista y
estamos en Nazaret, ciudad de Galilea, territorio de los alejados e impuros..
Aquí ha bajado Dios para hablarle a una virgen, para hablar a nuestro
corazón.
Nos vienen presentados los personajes de este acontecimiento maravilloso:
Gabriel, el enviado de Dios, una joven mujer de nombre María y su esposo
José, de la casa real de David. También nosotros somos acogidos a esta
presencia, estamos llamados a entrar en el misterio.
vv.28-29: Son las primerísimas frases del diálogo de Dios con su criatura.
Pocas palabras, apenas un suspiro, pero palabras omnipotentes, que turban
el corazón, que ponen profundamente en discusión la vida, los planes, las
esperanzas humanas. El ángel anuncia el gozo, la gracia y la presencia de
Dios; María queda turbada y se pregunta de dónde le pueda venir a ella
todo esto. ¿De dónde un gozo tal? ¿Cómo una gracia tan grande que puede
cambiar incluso el ser?
vv.30-33: Estos son los versículos centrales del pasaje: y la explosión del
anuncio, la manifestación del don de Dios, de su omnipotencia en la vida del
hombre. Gabriel. el fuerte, habla de Jesús: el rey eterno, el Salvador, el Dios
hecho niño, el Omnipotente humilde. Habla de María, de su seno, de su vida
que ha sido elegida para dar entrada y acogida a Dios en este mundo y en
cualquier otra vida. Dios comienza, ya aquí, a hacerse vecino, a llamar. Está
en pie, espera, junto a la puerta del corazón de María; pero también aquí,
en nuestra casa, junto a nuestro corazón….
v.34: María ante la propuesta de Dios, se deja manejar por una completa
disposición; revela su corazón, sus deseos. Sabe que para Dios lo imposible
es realizable, no tiene la mínima duda, no endurece su corazón ni su mente,
no hace cálculos; quiere solamente disponerse plenamente, abrirse, dejarse
alcanzar de aquel toque humanamente imposible, pero ya escrito, ya
realizado en Dios. Pone delante de Él, con un gesto de purísima pobreza,
su virginidad, su no conocer varón; es una entrega plena, absoluta,
desbordante de fe y abandono. Es la premisa del sí.
vv. 35-37: Dios, humildísimo responde; la omnipotencia se inclina sobre la
fragilidad de esta mujer, que somos cada uno de nosotros. El diálogo
continúa, la alianza crece y se refuerza. Dios revela el cómo, habla del
Espíritu Santo, de su sombra fecundante, que no viola, no rompe, sino
conserva intacta. Habla de la experiencia humana de Isabel, revela otro
imposible convertido en posible; casi una garantía, una seguridad. Y
después, la última palabra, ante la cual es necesario escoger: decir sí o
decir no; creer o dudar, entregarse o endurecerse, abrir la puerta o cerrarla.
“Nada es imposible para Dios”
v.38: Este último versículo parece encerrar el infinito. María dice su “He
aquí” se abre, se ofrece a Dios y se realiza el encuentro, la unión por
siempre. Dios entra en el hombre y el hombre se convierte en lugar de Dios:
son las Bodas más sublimes que se puedan jamás realizar en esta tierra. Y
sin embargo el evangelio se cierra con una palabra casi triste, dura: María
queda sola, el ángel se va. Queda, sin embargo, el sí pronunciado por María
a Dios y su Presencia; queda la verdadera Vida.
c) El texto:
Al sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada
Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa
de David; el nombre de la virgen era María. Y, entrando, le dijo: «Alégrate,
llena de gracia, el Señor está contigo.» Ella se conturbó por estas palabras
y se preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas,
María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno
y vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande,
se le llamará Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su
padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá
fin.» María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco
varón?» El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder
del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo
y se le llamará Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido
un hijo en su vejez y este es ya el sexto mes de la que se decía que era
estéril, porque no hay nada imposible para Dios.» Dijo María: «He aquí la
esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y el ángel, dejándola,
se fue.
3. UN MOMENTO DE SILENCIO ORANTE
He leído y escuchado las palabras del evangelio. Estoy en silencio…Dios
está aquí, a la puerta, y pide asilo, precisamente a mí, a mi pobre vida….
4. ALGUNAS PREGUNTAS
a) El anuncio de Dios, su ángel, entra en mi vida, ante mí y me habla.
¿Estoy preparado para recibirlo, para dejarle espacio, para escucharlo con
atención?
b) Enseguida recibo un anuncio desconcertante; Dios me habla de gozo, de
gracia, de presencia. Precisamente las cosas que yo estoy buscando desde
hace tanto tiempo, de siempre. ¿Quién me podrá hacer verdaderamente
feliz?¿Quiero fiarme de su felicidad, de su presencia?
c) Ha bastado un poco, apenas un movimiento del corazón, del ser; Él ya se
ha dado cuenta. Ya me está llenando de luz y amor. Me dice: “Has
encontrado gracia a mis ojos”. ¿Agrado yo a Dios? ¿Él me encuentra
amable? Sí, así es. ¿Por qué no lo hemos querido creer antes?¿Por qué no
lo he escuchado?
d) El Señor Jesús quiere venir a este mundo también a través de mí; quiere
acercarse a mis hermanos a través de los senderos de mi vida, de mi ser.
¿Podré estropearle la entrada?¿Podré rechazarlo, tenerlo lejano?¿Podré
borrarlo de mi historia de mi vida?
5. UNA CLAVE DE LECTURA
Algunas palabras importantes y fuertes que resuenan en este pasaje del
evangelio
¡Alégrate!
Verdaderamente es extraño este saludo de Dios a su criatura; parece
inexplicable y quizás sin sentido. Y sin embargo, ya desde siglos resonaba
en las páginas de las divinas Escrituras y, por consiguiente, en los labios del
pueblo hebreo. ¡Gózate, alégrate, exulta! Muchas veces los profetas habían
repetido este soplo del respiro de Dios, habían gritado este silencioso latido
de su corazón por su pueblo, su resto. Lo leo en Joel: “No temas, tierra, sino
goza y alégrate, porque el Señor ha hecho cosas grandes….”(2,21-23); en
Sofonías: “Gózate, hija de Sion, exulta, Israel, y alégrate con todo el
corazón, hija de Jerusalén! El Señor ha revocado tu condena” (3,4); en
Zacarías: “Gózate, exulta hija de Sion porque, he aquí, que yo vengo a
morar en medio de ti, oráculo del Señor” (2,14). Lo leo y lo vuelvo a
escuchar, hoy, pronunciado también sobre mi corazón, sobre mi vida;
también a mí se me anuncia un gozo, una felicidad nueva, nunca antes
vivida. Descubro las grandes cosas que el Señor ha hecho por mí;
experimento la liberación que viene de su perdón, yo no estoy ya
condenado, sino agraciado, para siempre; vivo la experiencia de la
presencia del Señor junto a mí, en mí. Sí, Él ha venido a habitar entre
nosotros; Él está de nuevo plantando su tienda en la tierra de mi corazón,
de mi existencia. Señor, como dice el salmo, Tú te gozas con tus criaturas
(Sal 104, 31) y también yo me gozo en ti; mi gozo está en ti (Sal 104, 34).
El Señor está contigo
Estas palabras tan simples, tan luminosas, dicha por el ángel a María,
encierra una fuerza omnipotente; me doy cuenta que bastaría, por sí sola, a
salvarme la vida, a levantarme de cualquier caída o fallo, de cualquier error.
El hecho de que Él, mi Señor, está conmigo, me sostiene en vida, me
vuelve animoso, me da confianza para continuar existiendo. Si yo existo, es
porque Él está conmigo. Quizás pueda valer para mí la experiencia que la
Escritura cuenta de Isaac, al cual le sucedió la cosa más bella que se puede
desear a un hombre que cree en Dios y lo ama; un día se le acerca a él
Abimelech con sus hombres, diciéndole; “Hemos visto que el Señor está
contigo” (Gén 26, 28) y pidiendo que se hicieran amigos, que se hiciera un
pacto. Quisiera que también de mí se dijera la misma cosa; quisiera poder
manifestar que el Señor verdaderamente está en mí, dentro de mi vida, en
mis deseos, mis afectos, mis gustos y acciones; quisiera que otros pudieran
encontrarlo por mi mediación. Quizás, por esto, es necesario que yo
absorba su presencia, que lo coma y lo beba.
Me voy a la escuela de la Escritura, leo y vuelvo a leer algunos pasajes en
la que la voz del Señor me repite esta verdad y, mientras Él me habla, me
voy cambiando, me siento más habitado. ”Permanece en este país y yo
estaré contigo y te bendeciré” (Gén 26,3). “Después el Señor comunicó sus
órdenes a Josué , hijo de Nun, y le dijo: “Sé fuerte y ten ánimo, porque tu
introducirás a los Israelitas en el país que he jurado darles, y yo estaré
contigo” (Dt 31,23). ”Lucharán contra ti pero no prevalecerán, porque yo
estaré contigo para salvarte y liberarte” (Jer 15,20). “El ángel del Señor
aparece a Gedeón y le dice: “¡El Señor es contigo, hombre fuerte y
valeroso!” (Jue 6,12). “En aquella noche se le apareció el Señor y le dijo: Yo
soy el Dios de Abrahán tu padre, no temas porque yo estoy contigo. Te
bendeciré y multiplicaré tu descendencia por amor a Abrahán, mi siervo”
(Gén 26,24). “He aquí que yo estoy contigo y te protegeré a donde quieras
que vayas; luego te haré regresar a este país, porque no te abandonaré sin
hacer todo lo que te he dicho” (Gén 28,15) “No temas porque yo estoy
contigo; no te descarríes, porque yo soy tu Dios. Te hago fuerte y acudo en
tu ayuda y te sostengo con la diestra victoriosa” (Is 41,10)
No temas
La Biblia se encuentra rebosante de este anuncio lleno de ternura; casi
como un río de misericordia esta palabra recorre todos los libros sagrados,
desde el Génesis hasta el Apocalipsis. Es el Padre que repite a sus hijos
que no tengan miedo, porque Él está con ellos, no los abandona, no los
olvida, no los deja en poder del enemigo. Es como si fuese una declaración
de amor, de corazón a corazón, y llega hasta nosotros. Abrahán ha oído
esta palabra y después de él su hijo Isaac, después los patriarcas, Moisés,
Josué, David, Salomón y con ellos, Jeremías y todos los profetas. Ninguno
está excluido de este abrazo de salvación que el Padre ofrece a sus hijos,
también a los más alejados, los más rebeldes. María sabe escuchar
profundamente esta palabra y se la cree con fe plena, con absoluto
abandono; Ella escucha y cree, acoge y vive también para nosotros. Ella es
la mujer fuerte y animosa que se abre a la llegada del Señor, dejando caer
todos los miedos, las incredulidades, las negativas. Ella repite este anuncio
de Dios dentro de nuestra vida y nos invita a creer con Ella.
Has encontrado gracia
“Señor, si he encontrado gracia a tus ojos…”. Esta es la plegaria que sale
más veces del corazón de hombres y mujeres que buscan refugio en el
Señor; de ellos habla la Escritura, los encontramos en las encrucijadas de
nuestras calles, cuando no sabemos bien a donde ir, cuando nos sentimos
golpeados por la soledad o la tentación, cuando vivimos los abandonos, las
traiciones, las desconfianzas que pesan sobre nuestra existencia. Cuando
no tenemos a nadie y no logramos ni siquiera encontrarnos a nosotros
mismo, entonces también nosotros, como ellos, nos ponemos a rezar
repitiendo aquellas palabras: “Señor, si he encontrado gracias a tus ojos…”.
¡Cuantas veces quizás las hemos repetido, también solo, en silencio! Pero
hoy aquí, en este pasaje evangélico tan sencillo, se nos adelantaron, hemos
estado escuchando con anterioridad; ya no necesitamos suplicar, porque ya
hemos encontrado todo aquello que estábamos siempre buscando y mucho
más. Hemos recibido gratuitamente, hemos sido colmados y ahora
rebosamos.
Para Dios nada hay imposible
Hemos llegado casi al final de este recorrido fortísimo de gracia y de
liberación; acaba de alcanzarme ahora una palabra que me sacude en lo
más profundo. Mi fe está puesta al retortero; el Señor me prueba, me
sondea, pone a prueba mi corazón. Lo que el ángel afirma aquí, delante de
María, había sido ya proclamado muchas veces en el Antiguo Testamento;
ahora alcanza la plenitud, ahora todos los imposibles se realizan; Dios se
hace hombre; el Señor se convierte en amigo; el lejano está muy cerca. Y
yo, también yo, pequeño y pobre, me hago partícipe de esta inmensidad de
gracia; se me dice que también en mi vida lo imposible se convierte en
posible. Sólo debo creer, sólo dar mi consentimiento. Pero esto significa
dejarse sacudir por la potencia de Dios; entregarme a Él: que me cambia,
me libera, me renueva. Nada de esto es imposible. Sí, yo puedo renacer
hoy, en este momento, por gracia de su palabra que me ha hablado, que me
ha alcanzado hasta el punto más profundo del corazón. Busco y transcribo
los pasos de la Escrituras que me repiten esta verdad. Y mientras escribo,
mientras las leo y las pronuncio despacio, masticando cada palabra, lo que
ellas dicen se realizan en mí… Génesis 18,14; Job 42,2; Jeremías 32, 17;
Jeremías 32, 27; Zacarías 8,6; Mateo 19,26; Lucas 18,27.
Heme aquí
Y ahora no puedo huir, ni evitar la conclusión. Sabía desde el principio que
precisamente aquí, dentro de esta palabra, tan pequeña sin embargo, tan
llena, tan definitiva, Dios me estaba aguardando. La cita del amor, de la
alianza entre Él y yo se había señalado precisamente en esta palabra,
apenas un suspiro de su voz. Permanezco aturdido por la riqueza de
presencia que siento en este ¡“Heme aquí”!; no debo esforzarme mucho
para recordar las innumerables veces que Dios mismo la ha pronunciado
primero, la ha repetido. Él es el “Heme aquí” hecho persona, hecho fidelidad
absoluta, insustituible. Debería ponerme solamente bajo su onda, sólo
encontrar su impronta en los polvos de mi pobreza, de mi desierto; debería
sólo acoger su amor infinito que no ha cesado jamás de buscarme, de estar
junto a mi, de caminar conmigo, donde quiera que yo he ido. El “Heme aquí”
está ya dicho y vivido, es ya verdad. ¡Cuántos, antes que yo y cuántos
también hoy, junto a mi! No, no estoy solo. Hago una vez más silencio, me
coloco una vez más a la escucha, antes de responder… “¡Heme aquí, heme
aquí!” (Is 65,1) repite Dios; “Heme aquí, soy la sierva del Señor”, responde
María; “Heme aquí, que yo vengo para hacer tu voluntad” (Sal 39,8) dice
Cristo.
6. UN MOMENTO DE ORACIÓN: SALMO 138
Estribillo: Padre, en tus manos encomiendo mi vida
Tú me escrutas, Yahvé, y me conoces;
sabes cuándo me siento y me levanto,
mi pensamiento percibes desde lejos;
de camino o acostado, tú lo adviertes,
familiares te son todas mis sendas.
Aún no llega la palabra a mi lengua,
y tú, Yahvé, la conoces por entero;
me rodeas por detrás y por delante,
tienes puesta tu mano sobre mí.
Maravilla de ciencia que me supera,
tan alta que no puedo alcanzarla.
¿Adónde iré lejos de tu espíritu,
adónde podré huir de tu presencia?
Si subo hasta el cielo, allí estás tú,
si me acuesto en el Seol, allí estás.
Porque tú has formado mis riñones,
me has tejido en el vientre de mi madre;
te doy gracias por tantas maravillas:
prodigio soy, prodigios tus obras.
¡Qué arduos me resultan tus pensamientos,
oh Dios, qué incontable es su suma!
Si los cuento, son más que la arena;
al terminar, todavía estoy contigo.
Sondéame, oh Dios, conoce mi corazón,
examíname, conoce mis desvelos.
Que mi camino no acabe mal,
guíame por el camino eterno.
7. ORACIÓN FINAL
Padre mío, tu has bajado hasta mí, me has tocado el corazón, me has
hablado, prometiéndome gozo, presencia, salvación. En la gracia del
Espíritu Santo, que me ha cubierto con su sombra, también yo junto a
María, he podido decirte mi sí, el “Heme aquí” de mi vida por ti. Ahora no me
queda nada más que la fuerza de tu promesa, tu verdad: “Concebirás y
darás a la luz Jesús”. Señor, aquí tienes el seno abierto de mi vida, de mi
ser, de todo lo que soy. Pongo todo en tu corazón. Tú, entra, ven, desciende
te ruego a fecundarme, hazme generadora de Cristo en este mundo. El
amor que yo recibo de ti, en medida desbordante, encuentre su plenitud y
su verdad cuando alcance a los hermanos y hermanas que tú pones en mi
camino. Nuestro encuentro, oh Padre, sea abierto, sea don para todos; sea
Jesús, el Salvador. Amén.
LIBROS DE LA BIBLIA
Se toma un grupo de libros de la Biblia, por ejemplo los profetas o las epístolas paulinas. Se
sientan todos en rueda y a cada uno se le asigna el nombre de un libro (puede ser en el orden
en que aparecen en la Escritura). El primero lo dice, el segundo repite ese y dice el siguiente,
y así se continúa.
Ejemplo: Epístolas Católicas
El primero dice: Primera de Pedro
El segundo dice: Primera de Pedro, segunda de Pedro
El tercero dice: Primera de Pedro, segunda de Pedro, carta de Santiago.
Se tiene ya preparadas unas series de "pistas" sobre diferentes personajes de la Biblia. Puede
ser verbalmente o con papeletas, para que se pueda descubrir de quién se trata. De acuerdo a
la madurez del grupo, se puede preguntar a todos en general, o a cada uno en particular. Es
posible establecer quipos.
Ejemplo:
· Un profeta
· Tuvo un encuentro especial con Dios en el monte Horeb
· Puso en ridículo a los sacerdotes de Baal
· Fue arrebatado en un carro de fuego.
Las pistas se escogen de acuerdo
Se asignan sacramentos a las personas, de manera que estén representados todos siete.
Cuando el sacramento se mencione, ellos deben cambiar de puesto. Cuando se diga
"sacramentos", todos deben cambiar.
Quien dirige el juego, va inventando una pequeña historia, o frases sueltas, nombrando los
sacramentos:
Ejemplo:
El guía dice: El domingo pasado en la Parroquia hubo Primeras Comuniones. (Todos los que
tiene el sacramento de la Eucaristía cambian de puesto).
El guía continúa: pero se habían confesado el sábado.
(Todos los que tiene la confesión cambian de puesto).
Y en esta Misa un adulto recibió el Bautismo, la Confirmación y la Primera Comunión. (Los
que tienen esos sacramentos cambian).
Se puede observar quién se equivoca, o no cambia y tener una penitencia al final.
743
ROSARIO DE LA CUARESMA
Indicaciones: Seleccionar los coros y los cantos antes del inicio del rosario.
Todos: Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos libranos Señor, Dios nuestro.
Se inicia con la oraciones tradicionales.
Cuaresma es un tiempo de especial gracia, es tiempo favorable para convertirnos. Nosotros
como Iglesia nos preparamos para vivir y celebrar el Misterio de la Reconciliación, cada vez
con un corazón más convertido. Este es el sentido: convertir nuestro corazón al Señor.
Meditemos en este rosario en algunos medios que la Iglesia nos propone para poder
prepararnos adecuadamente para la celebración de los misterios centrales de nuestra fe.
PRIMERA MEDITACIÓN: La iniciativa siempre es de Dios
Hay dos medios que nos propone la Iglesia para este tiempo litúrgico de la Cuaresma, que nos
manifiestan claramente que la iniciativa parte de Dios-Amor. Por un lado, se nos propone tener
una escucha atenta y reverente a la Palabra de Dios. Debemos tener durante esta Cuaresma
un constante contacto con la Palabra Divina. Dios mismo sale a nuestro encuentro y nos invita
a prepararnos nutriéndonos de su propia Palabra. Esta lectura de la Palabra de Dios, nos lleva
a una oración más intensa, y éste es el segundo medio. Debemos nutrirnos de la oración
durante esta Cuaresma, para no sucumbir y salir fortalecidos ante las tentaciones de Satanás.
Esta oración debe mostrar nuestra reconciliación con Dios que nos invita al amor.
Padre nuestro...
SEGUNDA MEDITACIÓN: Cooperar con la gracia de Dios
Otro de los medios que se nos propone durante la Cuaresma es acudir a los sacramentos de
la reconciliación y de la Eucaristía. Es necesario acudir a la misericordia del Señor. Para
convertirnos debemos dejar todo pecado. Pero solos no podemos. Confiemos en el perdón
que nos ofrece el Señor. No hay pecado que Él no pueda perdonarnos. Y acudamos también
al encuentro con el Hijo de Santa María, realmente presente en la Eucaristís. Él mismo se
ofrece por nosotros y se entrega en el altar de la reconciliación.
Padre nuestro...
TERCERA MEDITACIÓN: El ayuno y la abstinencia
Dos medios que nos ayudan a ir preparando mejor nuestro corazón. Debemos tomar
conciencia de la bendición que nos da el Señor. Muchos no se percatan de la importancia de
esto. Cuántos de nosotros sabemos del ayuno y abstinencia de todos los viernes de
Cuaresma, como preparación. ¿Y cuántos de nosotros realmente lo vivimos?
Muy importante es también la mortificación y la renuncia en algunas circunstancias ordinarias
de nuestra vida, ocasiones para acercarnos a la luz del Señor y conformarnos con Él,
purificando nuestros corazones.
En esta meditación vamos a cantar el primer Ave María.
Padre nuestro...
CUARTA MEDITACION: Llamado a la conversión
El Señor nos invita a convertirnos a Él. Debemos llegar hasta el fondo de nosotros mismos,
pues se trata de morir a todo lo que es muerte para resucitar a una vida nueva en el Señor.
Confiemos en la misericordia de Dios. Escuchemos lo que Él mismo nos dice en la Escritura:
(hacer una pausa)
«Y os daré un corazón nuevo, infundiré en vosotros un espíritu nuevo, quitaré de vuestra
carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne»
Padre nuestro...
QUINTA MEDITACION: En compañía de María
Y todo este camino que hemos emprendido, lo hacemos en la compañía tierna y amorosa de
nuestra Santa Madre. Ella es guía segura en nuestro peregrinar hacia la plena configuración
con su Hijo, el Señor Jesús. Es Ella quien con su intercesión nos ayuda a cambiar nuestro
corazón de piedra en un corazón de carne.
Acojámonos a su intercesión y confiémosle nuestros esfuerzos para vivir intensamente este
tiempo de conversión.
Padre nuestro...
Convirtamos nuestro corazón, trabajemos por nuestra propia reconciliación personal, siempre
guiados de la mano amorosa de nuestra Madre.
Terminemos nuestra oración cantando LA SALVE.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
La Cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión, que marca la Iglesia para prepararnos a la
gran fiesta de la Pascua. Es tiempo para arrepentirnos de nuestros pecados y de cambiar algo
de nosotros para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo.
La Cuaresma dura 40 días; comienza el Miércoles de Ceniza y termina antes de la Misa de la
Cena del Señor del Jueves Santo. A lo largo de este tiempo, sobre todo en la liturgia del
domingo, hacemos un esfuerzo por recuperar el ritmo y estilo de verdaderos creyentes que
debemos vivir como hijos de Dios.
El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa luto y penitencia. Es un tiempo de
reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascual.
En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma
como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con
el prójimo y haciendo obras buenas. Nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que nos
ayudan a parecernos más a Jesucristo, ya que por acción de nuestro pecado, nos alejamos
más de Dios.
Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día,
durante toda la vida, hemos de arrojar de nuestros corazones el odio, el rencor, la envidia, los
celos que se oponen a nuestro amor a Dios y a los hermanos. En Cuaresma, aprendemos a
conocer y apreciar la Cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar nuestra cruz con
alegría para alcanzar la gloria de la resurrección.
40 días
La duración de la Cuaresma está basada en el símbolo del número cuarenta en la Biblia. En
ésta, se habla de los cuarenta días del diluvio, de los cuarenta años de la marcha del pueblo
judío por el desierto, de los cuarenta días de Moisés y de Elías en la montaña, de los cuarenta
días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública, de los 400 años que
duró la estancia de los judíos en Egipto.
En la Biblia, el número cuatro simboliza el universo material, seguido de ceros significa el
tiempo de nuestra vida en la tierra, seguido de pruebas y dificultades.
La práctica de la Cuaresma data desde el siglo IV, cuando se da la tendencia a constituirla en
tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica del ayuno y de la
abstinencia. Conservada con bastante vigor, al menos en un principio, en las iglesias de
oriente, la práctica penitencial de la Cuaresma ha sido cada vez más aligerada en occidente,
pero debe observarse un espíritu penitencial y de conversión.
raciones para la Cuaresma ~☆~♥
[ Editado ]
Opciones
Gracias, Señor, porque la Cuaresma llama a la puerta
y nos ofrece una nueva oportunidad:
que nos preparemos para acoger el misterio de la muerte
y resurrección del Señor que celebraremos, dentro de cuarenta días.
Ayúdame a hacer silencio, Señor, quiero escuchar tu voz.
Toma mi mano, guíame al desierto,
que nos encontremos a solas, Tú y yo.
Necesito contemplar tu rostro,
me hace falta la calidez de tu voz,
caminar juntos... callar para que hables Tú.
Me pongo en tus manos,
quiero revisar mi vida,
descubrir en qué tengo que cambiar,
afianzar lo que anda bien,
sorprenderme con lo nuevo que me pides.
Ayúdame a dejar a un lado las prisas,
las preocupaciones que llenan mi cabeza,
barre mis dudas e inseguridades,
ayúdame a archivar mis respuestas hechas,
quiero compartir mi vida y revisarla a tu lado.
Me tienta la seguridad, el "saberlas todas",
tenerla "clara", no necesitarte.
Me tienta el activismo:
Hay que hacer, hacer y hacer.
Y me olvido del silencio y la oración,
Me tienta la incoherencia.
Hablar mucho y hacer poco.
Mostrar facha de buen/a cristiano/a,
pero adentro,
donde Tú y yo conocemos,
hay mucho para cambiar.
Me tienta ser el centro del mundo.
Que los demás giren a mi alrededor.
Que me sirvan en lugar de servir.
Me tienta la idolatría. Fabricarme un ídolo
con mis proyectos, mis convicciones,
mis certezas y conveniencias,
y ponerle tu nombre de Dios.
Me tienta la falta de compromiso.
Es más fácil pasar de largo
que bajarse del caballo y
hacer la del samaritano.
¡Hay tantos caídos/as a mi lado, Señor,
y yo me hago el distraído!
Me tienta la falta de sensibilidad,
no tener compasión,
acostumbrarme a que otros sufren
y tener excusas, razones, explicaciones…
que no tienen nada de Evangelio
pero que me conforman… un rato, Señor,
porque en el fondo no puedo engañarte.
Me tienta el separar la fe y la vida.
Leer el diario, ver las noticias
sin indignarme evangélicamente
por la ausencia de justicia
y la falta de solidaridad.
Me tienta el mirar la realidad
sin la mirada del Reino.
Me tienta el tener tiempo para todo
menos para lo importante.
Y lamentarlo pero no hacer nada para cambiarlo.
Me tienta, Señor, el desaliento,
lo difícil que a veces se presentan las cosas.
Me tienta la desesperanza, la falta de utopía.
Me tienta el dejarlo para mañana,
cuando hay que empezar a cambiar hoy.
Me tienta creer que te escucho
cuando escucho mi voz.
¡Enséñame a discernir!
Dame luz para distinguir tu rostro.
Llévame al desierto, Señor,
despójame de lo que me ata,
sacude mis certezas y
pon a prueba mi amor y mi fe.
Para empezar de nuevo, humilde, sencillo/a,
con fuerza y Espíritu para vivir fiel a Tí.
Amén
ORACION DECUARESMA
Buen Jesús, que te retiraste cuarenta días en el desierto para
preparar tu misión entre nosotros, permíteme que tu ejemplo sea un
espejo donde verme reflejado durante esta cuaresma.
Yo también sé que debo prepararme para cada momento de mi vida,.
Sé que junto a Ti, puedo tomar fuerza que necesito para vivir como
quiere el Padre.
Deseo vivir cada uno de estos días como un prólogo para la Pascua.
Que sean una preparación adecuada para poder resucitar contigo y
dejar atrás las cadenas del error que me esclavizan.
Tu Pascua es signo de libertad; te pido que me ayudes a lograrla, ya
no estar atado a nada que no sea bueno.
Que cada día sea un
escalón más que me acerque a la verdadera felicidad que Tú me
propones con tu vida y tu mensaje.
Amén.
ORACION DECUARESMA
Conviértenos a ti, Dios salvador nuestro, y ayúdanos a progresar en
el conocimiento de tu palabra, para que así la celebración de esta
Cuaresma dé en nosotros fruto abundante. Por nuestro Señor
Jesucristo, tu Hijo, quién contigo vive y reina en unidad con el
Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
Amén...
Oración al inicio de la Cuaresma ~☆~♥
Opciones
Jesús. Un año más me invitas a recorrer el camino hacia la Pascua.
Soy consciente de que, tal vez, me encuentres con las mismas dudas e
inquietudes que el año pasado.
Jesús. Perdóname, porque muchas veces pretendo orar y siempre
encuentro mil excusas.
Sin embargo, tú, Jesús, siempre estás allí, a mi lado;
sales a mi encuentro cuando estoy decaído
y por eso, quiero recuperar las ganas de estar junto a ti.
Jesús. Cuando caminas cansado y agotado hacia el gólgota, me haces
ver que la vida es maravillosa,
porque igual que tú, cuando uno se ofrece para llevar la felicidad a los
demás,
a los despreciados,
a los que nadie quiere,
a los enfermos;
se da cuenta que a tu lado la vida tiene otro sentido.
Por eso, Jesús, ayúdame:
-para que tu palabra no sobre en mi mochila;
-para que pueda conocerte mejor;
-para que si hago ayuno lo haga sin ruido;
-para que mi caridad florezca con sencillez;
-que mi oración brote como un rayo de sol entre las nubes,
y sobre todo, que nunca deje de buscarte.
Jesús. Ayúdame también, para que este tiempo de cuaresma,
sea un oasis de meditación y de paz;
de pensar en las veces que me he olvidado de ti mientras tú
sufrías y morías por cada uno de nosotros.
Nada más ni nada menos, que por amor.
Jesús. Ya sé que quieres que te mire a los ojos y así pueda
descubrir que merece la alegría seguirte.
Por todo eso, Jesús, ayúdame…
10 Ejemplos de Oraciones de Cuaresma
La cuaresma es el tiempo litúrgico de 40 días, que la iglesia dispone como
preparación para la pascua, que inicia el miércoles de ceniza y termina el Jueves
Santo.
Existen muchas oraciones de cuaresma que sirven para acercarse más a Cristo y
nos ayudan a ser mejores y a pedir perdón por nuestros pecados.
Las oraciones de cuaresma favorecen la reconciliación, la penitencia y sirven para
vivir este tiempo de preparación al misterio pascual.
10 ejemplos de oraciones de cuaresma:
1.- Oración de Cuaresma.
Padre nuestro que estás en el Cielo, durante esta época de arrepentimiento ten
misericordia de nosotros. Con nuestra oración, nuestro ayuno y nuestras buenas
obras, transforma nuestro egoísmo en generosidad. Abre nuestros corazones a tu
palabra, sana nuestras heridas del pecado, ayúdanos a hacer el bien en este mundo.
Que transformemos la obscuridad y el dolor en vida y alegría. Concédenos estas
cosas por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
2.- Oración de cuaresma, tiempo de conversión.
Sigue curvado sobre mí Señor, remodelándome, aunque yo me resista. Qué atrevido
pensar que tengo yo mi llave, si no sé de mi mismo, si nadie, como tú puede decirme
lo que llevo en mí dentro. Ni nadie hacer que vuelva de mis caminos que no son como
los tuyos. Sigue curvando sobre mí, tallándome, aunque a veces de dolor te grite. Soy
pura debilidad, tú bien lo sabes, tanta, que a ratos hasta me duelen tus
caricias. Lábrame los ojos y las manos, la mente, la memoria y el corazón, que es mi
sagrado, al que no te dejo entrar cuando me llamas. Entra, Señor, sin llamar, sin
permiso. Tú tienes otra llave, además de la mía, que en mi día primero tú me diste y
que empleo, pueril, para cerrarme. Que sienta sobre mí tu conversión y se encienda la
mía del fuego de la tuya, que arde siempre, allá en mí adentro. Amén.
3.- Señor, Padre santo.
Señor, Padre Santo, que nos has mandado escuchar a tu amado Hijo, aliméntanos
con el gozo interior de tu palabra, para que purificados por ella, podamos contemplar
tu gloria con mirada limpia en la perfección de tus obras. Por nuestro Señor
Jesucristo, tu Hijo, quién contigo vive y reina en unidad con el Espíritu Santo, por los
siglos de los siglos. Amén.
4.- Oración de cuaresma.
Señor espero con ilusión la cuaresma porque tiene que ver con mi vida. Sé que me
hará bien porque es la lucha entre el instinto y el bien, la carne y el Espíritu. Por eso te
pido que por tu bondad, este tiempo sea para mi vida un tiempo de gracia, paz y
felicidad. En mi corazón se dará más fuerte la lucha entre el bien y el mal. Ya que
saldré vencedor porque tú haz vencido el mal en la cruz, previa victoria sobre mi mal.
Haz que tu palabra me permita discernir tantas cosas en las que tengo enredada mi
vida. Señor que la cuaresma sea un tiempo de libertad interior para dar un nuevo
respiro a mi vida y a la de mis hermanos. Límpianos de anhelos turbios, apegos que
me sobornan ,instintos que no me permiten hacer el bien que quiero y por el contrario
cometer las torpezas que quisiera evitar. Señor renuévame por dentro con espíritu
firme, dame un corazón sano, devuélveme la alegría de la salvación. Señor que en
esta cuaresma tenga la tranquilidad y el detenimiento para caer en cuenta de los
signos de tu amor, las pruebas de tu perdón y misericordia. Así será más fácil
convertirme a tu amor y cambiar mi manera de pensar. Señor conviérteme rápido
porque la cuaresma es corta. No, mejor toma todo el tiempo para cambiarme, pues
aún no estoy convencido de que eres Padre y me has amado tanto que te entregaste
por mí en la cruz. Gracias por Jesucristo, razón última de mi conversión. Amén.
5.- Indulgencias para los viernes de cuaresma.
Mírame, oh bueno y dulcísimo Jesús, en tu presencia me postro de rodillas y con el
mayor fervor de mi alma te pido y suplico que imprimas en mi corazón vivos
sentimientos de fe, esperanza y caridad, verdadero dolor de mis pecados y propósito
firmísimo de enmendarme, mientras con gran afecto y dolor considero y contemplo en
mi alma tus cinco llagas, teniendo ante mis ojos aquello que ya el profeta David ponía
en tus labios acerca de ti: “Me taladran las manos y los pies, puedo contar todos mis
huesos” (Sal. 21(22), 17-18).
6.- Oración de Cuaresma.
Jesús, un año más me invitas a recorrer el camino hacia la Pascua. Soy consciente de
que tal vez, me encuentres con las mismas dudas e inquietudes que el año
pasado. Jesús, perdóname, porque muchas veces pretendo orar y siempre encuentro
mil excusas. Sin embargo, tú, Jesús siempre estás allí, a mi lado, sales a mi
encuentro cuando estoy decaído y por eso quiero recuperar las ganas de estar junto a
ti. Jesús, cuando caminas cansado y agotado hacia el Gólgota, me haces ver que la
vida es maravillosa, porque igual que tú, cuando uno se ofrece para llevar la felicidad
a los demás, a los despreciados, a los que nadie quiere, a los enfermos, se da cuenta
que a tu lado la vida tiene otro sentido. Por eso, Jesús, ayúdame, para que tu palabra
no sobre en mi mochila, para que pueda conocerte mejor, para que si hago ayuno lo
haga sin ruido, para que mi caridad florezca con sencillez, que mi oración brote como
un rayo de sol entre las nubes y sobre todo que nunca deje de buscarte. Jesús.
Ayúdame también, para que este tiempo de cuaresma, sea un oasis de meditación y
de paz, de pensar en las veces que me he olvidado de ti mientras tú sufrías y morías
por cada uno de nosotros. Nada más ni nada menos, que por amor. Jesús, ya sé que
quieres que te mire a los ojos y así pueda descubrir que merece la alegría
seguirte. Por todo eso, Jesús, ayúdame. Amén.
7.- Entréname Señor.
Quiero estar preparado, por ti y contigo, para que la dureza de la cruz no me
sorprenda y que lejos de asustarme, vea en ella un exponente y un altavoz de tu
gloria. Quiero mantenerme en forma, para no perder el ritmo de la fe y no se apague
el brillo de mi esperanza. Porque temo que si tú no vas conmigo, el maligno
aproveche cualquier fisura y se adentre en lo más hondo de mis entrañas. Entréname
Señor. Quiero jugar contigo el gran partido de la Pascua, ahora con el color morado
de la penitencia, pero pronto, en la alborada de resurrección, con el color blanco del
triunfo de la vida. Sí, Señor, quiero que en estos 40 días me enseñes a mirar hacia el
cielo, me indiques cómo entregarme a mis hermanos me recuerdes que en la
sobriedad y no en la abundancia, está la riqueza y la felicidad de mis años. Entréname
Señor. Y que pueda volver de los caminos equivocados y que postrándome ante
ti, pueda decir sin temor ni vergüenza alguna que he pecado, no merezco ser de los
tuyos, trátame como a uno de tus jornaleros, necesito correr Señor, recuperar el estilo
de un auténtico creyente y hablarte con oraciones que nacen en el silencio. Escuchar
palabras que sanan y salvan Corregir pautas y comportamientos, actitudes y
olvidos que me alejaron de ti hace tiempo. Entréname Señor. Y haz que esta Santa
Cuaresma sea una oportunidad para acercarme a todo ello. Amén.
8.- Oración de cuaresma para encontrarnos con Dios.
Ayúdame a hacer silencio Señor, quiero escuchar tu voz. Toma mi mano, guíame al
desierto, que nos encontremos a solas, tú y yo. Necesito contemplar tu rostro, me
hace falta la calidez de tu voz, caminar juntos, callar para que hables tú. Me pongo en
tus manos, quiero revisar mi vida, descubrir en qué tengo que cambiar, afianzar lo que
anda bien, sorprenderme con lo nuevo que me pides. Ayúdame a dejar a un lado las
prisas, las preocupaciones que llenan mi cabeza, barre mis dudas e
inseguridades, ayúdame a archivar mis respuestas hechas, quiero compartir mi vida y
revisarla a tu lado. Ver dónde “aprieta el zapato” para apurar el cambio. Me tienta la
seguridad el “saberlas todas”, tenerla “clara”, no necesitarte, total tengo todas las
respuestas. Me tienta el activismo. Hay que hacer, hacer y hacer. Y me olvido del
silencio, aflojo en la oración, ¿leer la Biblia?, para cuando haya tiempo. Me tienta la
incoherencia. Hablar mucho y hacer poco. Mostrar facha de buen cristiano, Pero
adentro, donde tú y yo conocemos, tener mucho para cambiar. Me tienta ser el centro
del mundo. Que los demás giren a mí alrededor. Que me sirvan en lugar de servir. Me
tienta la idolatría. Fabricarme un ídolo con mis proyectos, mis convicciones, mis
certezas y conveniencias y ponerle tu nombre de Dios. No será el becerro de oro,
pero se le parece. Me tienta la falta de compromiso. Es más fácil pasar de largo que
bajarse del caballo y hacer la del samaritano. ¡Hay tantos caídos a mi lado, Señor y yo
me hago el distraído. Me tienta la falta de sensibilidad, no tener
compasión. Acostumbrarme a que otros sufren y tener excusas, razones,
explicaciones que no tienen nada de Evangelio pero que me conforman un rato
Señor, porque en el fondo no puedo engañarte. Me tienta el separar la fe y la
vida. Leer el diario, ver las noticias sin indignarme evangélicamente por la ausencia de
justicia y la falta de solidaridad. Me tienta el mirar la realidad sin la mirada del
Reino. Me tienta el tener tiempo para todo menos para lo importante. Y lamentarlo
pero no hacer nada para cambiarlo. La familia, los hijos, la oración, al cuadragésimo
lugar. Hay cosas más importantes. ¿Las hay? Me tienta, Señor, el desaliento, lo difícil
que a veces se presentan las cosas. Me tienta la desesperanza, la falta de utopía. Me
tienta el dejarlo para mañana, cuando hay que empezar a cambiar hoy. Me tienta
creer que te escucho cuando escucho mi voz. Enséñame a discernir, dame luz para
distinguir tu rostro. Llévame al desierto, Señor, despójame de lo que me ata, sacude
mis certezas y pon a prueba mi amor y mi fe. Para empezar de nuevo, humilde,
sencillo, con fuerza y Espíritu para vivir fiel a ti. Amén.
9.- Encuentro.
Convierte mi mirada, Señor, para que sepa ver el amor escondido, para que descubra
las heridas de quienes me rodean, y quiera curarlas, para que vea más problemas
reales y menos figurados; para que perciba las lágrimas ajenas. Transforma mi
mirada, Señor, para que intuya las posibilidades de paz, de concordia, de justicia, de
amor. Convierte mi mirada, Señor. Convertirse es comprometerse un poco más, un
poco mejor. Hazme alguien comprometido con mi mundo, Señor. Ayúdame a luchar
por mi familia. Dame coraje para perseverar cuando el camino se haga difícil. Dame
paciencia para sobrellevar los obstáculos sin rendirme. Dame ilusión para seguir
creyendo cuando me quede sin apoyos. Dame fuerza para complicarme en batallas
buenas. Dame manos para acariciar, pies para caminar, palabra para cantar, siempre
a favor de un mundo bueno. Hazme alguien comprometido con mi mundo,
Señor. Jesús hoy nos dice que “Convertirse es creer en mí, en ti, en las posibilidades”
Amén.
10.- Dame fe Señor.
Dame fe, Señor. Fe en las posibilidades de una creación nueva. Fe en que los seres
humanos somos capaces de algo verdaderamente grande. Dame fe, Señor en que a
pesar de lo frágiles que somos, sin embargo tu fuerza puede manifestarse en
nosotros. Ayúdame a creer en el ser humano, en mí, en mi marido y mis hijos. Dame
fe y fuerzas para comenzar hoy este camino de conversión. Ayúdame, Dios mío, por
tu bondad. Perdóname por lo que no hago bien, tú sabes cómo soy. Yo sé que no
miras lo que está mal, sino lo bueno que es posible. Te gusta un corazón sincero y en
mi interior me das sabiduría. Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por
dentro con espíritu firme, no me dejes vagar lejos de tu rostro, no me quites tu santo
espíritu. Enséñame a vivir la alegría profunda de tu salvación, Hazme vibrar con
espíritu generoso, entonces mi vida anunciará tu grandeza, enseñaré tus caminos a
quienes están lejos, los que se alejan volverán a ti. Hazme crecer, Dios, salvador mío
y mi lengua cantará tu justicia. Señor, me abrirás los labios y mi boca proclamará tu
alabanza. Los sacrificios no te satisfacen, si te ofreciera ritos sólo por cumplir, no los
querrías. Amén.
UNA REFLEXIÓN PARA CADA DÍA DE LA
CUARESMA 2015
989
Se trata de que hagas oración cada
día. Todos los días puedes empezar
el rato de oración con la "oración
inicial para cada día"; después,
leyendo con atención el "texto de
cada día", charlas con Dios y con
María; por último, terminar rezando
la "oración final".
Dos ideas previas:
1. PROHIBIDO CORRER: Es corto;
no tengas prisa en acabar. No es
leer y ya está.
2. LO QUE NO ESTÁ ESCRITO:
¿Sabes qué es lo mejor de este
texto? Lo que no está escrito y tú le
digas; la conversación que tú,
personalmente, tengas con Él.
ORACIÓN INICIAL PARA CADA DÍA
Señor mío, Jesucristo, creo firmemente que estás aquí; en estos pocos minutos
de oración que empiezo ahora quiero pedirte y agradecerte.
PEDIRTE la gracia de darme más cuenta de que Tú vives, me escuchas y me
amas; tanto, que has querido morir libremente por mí en la cruz y renovar cada
día en la Misa ese sacrificio.
Y AGRADECERTE con obras lo mucho que me amas: ¡ Tuyo soy, para ti nací !
¿qué quieres, Señor, de mí?
ORACIÓN FINAL
No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor; muéveme el verte
clavado en la Cruz y escarnecido.
Muéveme ver tu cuerpo tan herido
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor, de tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera;
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.
Día 1º. MIÉRCOLES DE CENIZA (18 de Febrero)
¿Por qué la cuaresma?. ¡Qué absurdo! Si te fijas, los hombres estamos
continuamente con el Yo en la boca: que si me han dicho, si siempre tengo que
hacerlo yo, si me tienen manía, si era mío o para mí, que si yo he metido el gol,
si yo le dije y entonces .... si me apetece a mí, qué pensarán de mí, ... y mil
frases más que conjugan con distintos verbos el Yo, a Mí, Mío.
Y hoy, miércoles de ceniza, la Iglesia nos recuerda: polvo eres y en polvo te
convertirás. ¿Sabes qué quiere decir eso? Dios creó el cuerpo de Adán de la
tierra, y nuestro cuerpo volverá a ser tierra con la muerte. Y nuestra alma
volverá a Dios:
a) Si es una persona que ha amado a Dios se quedará disfrutando de Dios ya
para siempre.
b) Y si es una persona que ha amado el YO, lo MÍO y el A MI no podrá estar en
el Cielo porque allí sólo pueden ir los que han querido y quieren a Dios; y éstos
también ya para siempre.
Por eso empieza así la Cuaresma: tenemos que ir amando a Dios y olvidando -
matando- el Yo. Es tiempo para recordar que mi cuerpo se convertirá en polvo;
recordar que tengo que cuidar la vida de mi alma; pedir más perdón por mis
pecados; prepararme para recibir la salvación y el amor de Jesús que
conmemoramos en la Semana Santa.
Dile a la Virgen que te gustaría vivir la Cuaresma como Ella quiere que lo hagas.
Y pídele que te recuerde y te ayude a hacer con cariño este rato de oración
estos 40 días. Le darás una alegría a Jesús. Se lo merece.
Ahora es el momento importante, en el que tú hablas a Dios con tus palabras, comentándole
algo de lo que has leído. Cuando lo hayas hecho termina con la oración final.
Día 2º. JUEVES (19 de Febrero)
Santa Misa. A media tarde, Jorge entra en la cocina como un huracán y le dice
a su mujer: "Hola, cariño... Voy a cambiarme. Felipe y yo vamos a jugar un
partido de tenis antes de que se haga de noche". "¡Pero, Jorge! -objeta su
mujer- es muy tarde y tenía preparada una excelente cena: carne a la
borgoñesa, y verduras, y una tarta de limón." "Lo siento, cariño -responde
Jorge- tomaré un bocadillo en un bar. Tómatelo tú..."
A los cinco minutos, Jorge ya está en camino. Su mujer no puede reprimir el
llanto.
"No me quiere", solloza contemplando la excelente cena que había preparado a
su marido.
Cualquier mujer que lea esto simpatizará con la esposa de Jorge y hasta
muchos hombres le darán la razón, sin pensar que casi todos somos culpables
de una falta de consideración semejante, y en mucho mayor grado.
Falta de consideración con Jesús. Desprecio de¡ amor que ha derrochado con
nosotros. Indiferencia ante el Gran Banquete -la Eucaristía, la Comunión- a que
nos invita.
¿Vas a Misa siempre que puedes? ¿Adelantas el estudio para poder ir a estar
con tu Amigo acompañándole en la Pasión, que eso es la Misa? Qué buen
propósito: durante la Cuaresma ir a Misa siempre que pueda, todos los días que
me sea posible.
Lo que no está escrito es ahora cuando puedes decírselo, comentando el texto que has leído y
las preguntas. Después termina con la oración final.
Día 3º. VIERNES 20 de Febrero
Rechazar excusas. El cardenal Mindszenty era cardenal en Hungría cuando
este país fue tomado por los comunistas. En seguida lo metieron en la cárcel,
donde pasó muchos años, años que fueron un martirio. Salió de la cárcel cuando
Hungría se independizó de la Rusia comunista; era ya muy mayor y murió al poco
tiempo.
Durante los muchos años que pasó encarcelado fue un ejemplo como cristiano
por su fortaleza y fidelidad a Dios y a la Iglesia. Una muestra, es, por ejemplo,
su firmeza en vivir la abstinencia, que es el mandamiento de la Iglesia que nos
manda a los cristianos mayores de 14 años, que vivamos la mortificación de no
comer carne los viernes de todo el año. Como sabes, fuera de la Cuaresma la
abstinencia de carne se puede sustituir por otro acto penitencial (oración,
mortificación o limosna); pero durante la cuaresma no.
Todos los viernes, y sólo los viernes, le daban carne para comer y cenar. El
cardenal sabía perfectamente que en sus circunstancias no le obligaba esa ley
de la Iglesia, pero jamás tomaba aquella carne. Quería libremente vivir aquella
mortificación.
En sus "memorias" escribe este diálogo con el Comandante de la prisión, un día
en que el policía no pudo aguantar más aquella actitud:
- ¿Cree usted que son los presos quienes dictan el reglamento en la cárcel?
- No; no creo semejante cosa.
- Pues entonces coma lo que se le da.
- Los viernes no como carne.
- No le daré otra cosa.
- Tampoco pido que me dé otra comida. Pero si me da carne no la comeré los
viernes.
- En tal caso, le castigaré.
- Estoy dispuesto a aceptar cualquier castigo.
Aquel día la comida se quedó sobre la mesa. Se la llevaron poco antes de la
cena, que también consistió en un poco de carne, La escena se repitió en los
sucesivos viernes, hasta que acabaron por dársela los domingos.
Puedes decirle ahora a Dios lo que sigue, pero dándote cuenta de que le estás
hablando y ÉL te está escuchando.
Señor, cuántas veces yo tengo compasión de mí mismo, y me busco excusas
para no mortificarme, o no obedecer a mi madre la iglesia. A veces, por el
deporte o por el estudio soy capaz de esforzarme y sufrir, y sin embargo
cuando lo tengo que hacer por ti me echo para atrás. Si te amase más, sería
más generoso y fuerte. Te amo, Señor, pero quiero amarte más. La próxima vez
que ante una mortificación me venga a la cabeza una excusa, la rechazaré
"porque te quiero". Y, en concreto, seré en la abstinencia de comer carne
porque te quiero.
Día 4º. SÁBADO 21 de Febrero
Su Cruz y mi Cruz. La cruz de Cristo no era sólo el leño que llevó a cuestas y en
el que murió. La cruz de Jesús fue, junto a ésa, el dolor de la soledad, las
injusticias que sufrió, los insultos que recibió... Los de aquel momento y los de
toda la historia. El dolor que siente por lo que yo he hecho mal hoy contra otra
persona, o contra mí mismo o contra Él. Esa es su cruz. Por eso yo soy
RESPONSABLE DE LA CRUZ DE JESÚS.
Y mi cruz de cada día, la que tengo que coger para seguirle, no es un leño de
madera. Mi cruz es el dolor de la enfermedad, las injusticias que sufro, el
cansancio en el trabajo, el dolor que me supone luchar contra la pereza, el
esfuerzo por ser generoso -porque me cuesta dar mis cosas-. Mi Cruz es
trabajar bien cuando no me apetece. Y saber pisotearme y obedecer cuando no
quiero, y...
Mi cruz es el DOLOR QUE SUPONE A VECES ACTUAR DE ACUERDO CON EL
AMAR A DIOS, CON EL AMAR A LOS DEMÁS -más que a mí mismo- y CON EL
AMARME BIEN A Mí MISMO ¿para perfeccionarme y no destruirme?.
Durante esta cuaresma, Señor, quiero coger mi cruz de cada día porque quiero
seguirte. ¡Que sea generoso, Dios mío!
Continúa hablándole a Dios con tus palabras
Día 5º. DOMINGO PRIMERO 22 de Febrero
Confesión. Papá y mamá están ocupados trabajando en el jardín y ruegan a la
pequeña Sofía, su hija, que ponga la mesa. Sofía, que está viendo su programa
favorito de televisión, dice que sí, pero continúa ante el televisor, de tal forma
que cuando sus padres entran en casa, la mesa no está puesta. Aquello
desagrada a los padres, pero no les ofende, porque en la desobediencia de
Sofía ha habido poco interés, descuido, poca malicia, ir a lo suyo en algo
pequeño.
Una noche, sin embargo, Vanesa, la hija mayor, ya en la puerta, se enfrenta a
sus padres y les dice: "¡Ya estoy harta de que me digáis a qué hora tengo que
regresar. Volveré cuando me apetezca, os guste o no!". Y, dando un portazo,
desaparece. En este caso, está claro que hay mayor malicia, una desobediencia
buscada y querida, que lleva consigo desprecio a los padres y rechazo de su
autoridad. Entre la desobediencia de Sofía y la de Vanesa, hay una diferencia.
Pues bien, tal es la diferencia que existe, desde el punto de vista de Dios,
entre el pecado mortal y el pecado venial; una diferencia inconmensurable. El
pecado mortal mata la presencia de Dios en mí; rompe y destruye mi relación
con Dios: le doy un portazo y desaparezco.
Señor, te pido que me ayudes a darme cada vez más cuenta de que mis pecados,
son actos míos que te duelen a ti, momentos en los que paso de ti, elijo lo que a
mí me viene bien, dejándote a ti o a otros de lado; y por lo tanto mis pecados
te duelen. Dame dolor de mis pecados, dolor de amor.
¿Esperas más de un día para confesarte si has cometido algún pecado mortal? ¿
Te duelen de verdad los pecados veniales? ¡Madre mía, antes morir que pecar!
Continúa hablándole a Dios con tus palabras
Día 6º. LUNES PRIMERO (23 de Febrero)
A Dios le afecta todo, porque lo ve todo. Felipe, uno de los apóstoles, era amigo
de Natanael, y le dice a éste que quiere presentarle a Jesús, porque era el Hijo
de Dios. Natanael duda mucho que un carpintero de un pueblucho como
Nazareth, pudiese ser el Mesías. Pero Felipe se lo presenta, y con una frase de
Jesús, Natanael se convirtió. Y ésta fue la frase: CUANDO ESTABAS
DEBAJO DE LA HIGUERA, TE VÍ.
Algo habría hecho Natanael debajo de la higuera. No sabemos qué. Lo había
hecho a solas, algo que nadie sabía. Pero resulta que, a pesar de haberse
asegurado para estar solo, resulta que Jesús le vio. Y alguien que ve lo que sólo
yo sé y hago, ése tiene que ser Dios. Por eso le contesta Natanael a Jesús: Tú
eres el Hijo de Dios.
Esta mañana cuando te has despertado, Dios te estaba viendo. Y lo que has
pensado cuando ese amigo te ha dicho tal cosa, Dios lo ha visto. Y eso que has
guardado para que no te lo pidiesen, Dios te lo ha visto. Y ese esfuerzo por
sonreír a ése que te cae mal, Dios lo ha visto... Y COMO DIOS VE TODO LO
TUYO, TODO LO TUYO LE AFECTA.
Dios mío, que me dé cuenta de que todo el día y toda la noche estoy en Tu
presencia. ¡Cuántas alegrías puedo darte en un día! ¡y cuánto dolor puedo
causarte también en un día! ¡Creo que me ves y que me oyes! Gracias, y
auméntame la fe.
Continúa hablándole a Dios con tus palabras
Día 7º. MARTES PRIMERO (24 de Febrero)
Pecado. Siempre que hablo del pecado, sobre todo del pecado mortal, viene a
mi mente el triste recuerdo de una tragedia que presencié un día. Un niño de
unos tres años corría por el césped del jardín de su casa, perseguido por su
madre: "¡Ven aquí, Jimmy!", gritaba ésta. "¡No atravieses el seto!". Pero Jimmy
no le hizo ningún caso. Traspasó el seto y sorteó hábilmente los automóviles
estacionados en la calzada, hasta que un coche que pasaba le lanzó por los
aires. Su cuerpecillo roto fue a caer casi en brazos de su madre.
Dejando aparte el hecho de que Jimmy era demasiado joven para responder de
sus actos, la escena recuerda mucho la actitud de Dios con los pecadores. "¡Ven
aquí, ven aquí!", grita ansiosamente, con su gracia, cuando un alma corre hacia el
pecado. Pero el pecador, ajeno a todo lo que no sea su deseo, hace oídos sordos
a la voz de Dios y sale voluntariamente al encuentro de la muerte. La estupidez
es un elemento siempre presente en el pecado.
Señor, no quiero ofenderte, pero a veces me olvido de Ti y, cuando llega el
momento me vence la estupidez. Perdona, Señor, desde ahora con tu gracia
odiaré el pecado, también los pequeños, y te pediré perdón por ellos en la
confesión.
Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina con la oración
final.
Día 8º. MIÉRCOLES PRIMERO (25 de de Febrero)
Dios no se asusta de mí. Quizá hayas visto la película "Tarzán en Nueva York".
Describe las divertidas aventuras de Tarzán y Chita cuando son trasladados en
avión desde la selva a la ciudad de los rascacielos, donde todo les llena de
asombro y les ocurren mil peripecias.
Chita protagoniza una de las sorpresas: al llegar a la habitación del hotel ve
reflejada su fea cara sobre el gran espejo del armario. El susto fue tan
descomunal que, lanzando un terrible bramido presa de pavor, salió corriendo:
no se imaginaba que aquel feísimo "monstruo" que ha visto en la habitación es
su propia imagen reflejada en el espejo.
La escena acaba bien: Chita se refugió en los brazos de Tarzán, que la cogió
con afecto, calmándola con sus caricias. Y es que Tarzán quería a Chita como
era: con sus pelos negros y largos, su rostro de irracional y su mirada
extraviada.
Dios nos quiere a cada uno de nosotros infinitamente más: sabe mejor que
nadie cómo somos; conoce nuestros fallos; no ignora que somos miserables y
que tenemos muchos defectos. Nos conoce mucho mejor que podemos
conocernos a nosotros mismos, y tiene en cuenta nuestras cosas buenas y
nuestros deseos de mejorar.
Dios no se asusta de nuestras fealdades.
Gracias, Dios mío, porque me quieres a mí y a cada uno más que todas las
madres del mundo puedan querer a sus hijos; no te asustas ante nuestras
torpezas, ni ante nuestras miserias, y nos acoges con un cariño infinitamente
mayor que el que tenía Tarzán a Chita. El problema es que cuando yo voy
descubriendo lo feo que soy (mis limitaciones, fallos, miserias, etc) me puedo
"medio asustar" y pensar que no me es posible ser santo, que no puedo estar
cerca de ti, entonces puedo desanimarme, olvidarme de que Tú me quieres
como soy, y alejarme de Ti. Que no me pase esto, Señor. Si alguna vez me alejo
de Ti, volveré corriendo a tu lado contándote lo que me pasa.
Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina con la oración
final.
Día 9º. JUEVES PRIMERO (26 de Febrero)
Conversión. La Cuaresma es buen momento para una profunda conversión.
Conversión significa cambiar la dirección de tu vida, quizá perezosa, quizá
facilona. ¡Cuántas veces buscas la felicidad en una vida cómoda! Y sabemos que
para alcanzar la felicidad lo que se necesita es amor, servicio a los demás,
corazón que se da. Es una paradoja: para vivir y ser feliz, hay que morir, no
buscar la felicidad cómodamente. Para tener hay que dar. Ahora Jesús puede
ayudarte. Te propongo un cambio en concreto, por si te sirve: morir a la ley del
gusto.
Debes morir a la ley del gusto: Hacer las cosas porque me gusta, me apetece,
me va bien.... Un cristiano hace las cosas por dar gusto a Jesús: Porque le
gustará a Jesús, le dará una alegría, le interesará que yo haga esto, o lo otro.
Madre mía, que siempre actúe para darle gusto a tu Hijo; que muera a la ley del
gusto mío. Esta es la elección que tengo que hacer vivir esclavo de mis
caprichos, o vivir con la ilusión de hacerme esclavo de Dios. Prefiero esto
último, María, pero ayúdame.
Continúa hablándole a Dios con tus palabras
Día 10º. VIERNES PRIMERO ( 27 de Febrero)
Rezaba por los secuestradores. El 12 de abril de 1993 secuestran a una joven
madrileña, Anabel Segura, mientras hace footing cerca de su casa. Después de
dos años de secuestro encontraron su cuerpo ya sin vida. Su padre, José, es un
ejemplo como persona y como cristiano. Transcribo unas preguntas de una
entrevista que le hacen en Mundo Cristiano:
- Dos años y medio: ¿en qué es distinto ahora don José Segura, el padre de
Anabel?
- En la fe, sin duda.
- Pero esa fe, a mí me parece que no es de ahora.
- No, desde luego. A nosotros nos viene de familia, pero se hace más profunda;
situaciones como ésta te sirven para acercarte más. Lógicamente hay
momentos de duda, o mejor de desconcierto: ¿cómo puede Dios permitir
algunas cosas? Pero uno, en el fondo de su alma, sabe que Dios sabe más.
¿Y nunca la rebelión? ¿Puede uno no rebelarse?
Mi experiencia es que se puede: no sé cómo, pero con la ayuda de Dios, yo he
podido no rebelarme.
¿Pero el odio? ¿Se puede sin ser un héroe vencer al odio?
Odio no hemos tenido nunca. Me lo preguntaba un periodista en los primeros
días, en esta misma sala, cuando los ánimos estaban más alterados, y le tuve
que dar la misma respuesta. A usted quizá se lo puedo explicar más y sé que me
entenderá: desde el principio he pedido al Señor por Anabel y por sus
secuestradores, unas veces antes por Anabel y otras veces antes por ellos, por
si Dios les tocaba el corazón. Desde el principio. Lógicamente, en la sociedad
española hay unas reglas de juego, unas normas y unas leyes y según esas leyes
tendrán que ser juzgados,
Odio no. Pienso que si su mente funciona bien, estarán sufriendo ahora tanto
como sufro yo. Por muy especiales que sean, es imposible que estén tranquilos,
que puedan dormir bien. Sobre todo, si no pueden rezar, si no tienen confianza
en alguien, si no pueden abrirse a nadie.
Señor, creo en Ti. ¡Cómo ayudas a los tuyos para que se comporten como lo
hubieses hecho Tú! Cuando no entienda algo, que en el fondo de mi alma sepa
que Tú sabes más. Que ame y rece por los que no me quieren o los que obran
contra mi. ¡Amar al enemigo! Eso quiero. Solo podré con tu ayuda. ¡María, ayuda
a tus hijos!
Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leido. Después termina
con la oración final.
Día 11º. SÁBADO PRIMERO (28 de Febrero)
Muerte. Tal vez hayas asistido alguna vez a la proyección de un video en casa
de un amigo que quiere mostrarte lo mucho que ha disfrutado en su último viaje
por el Caribe. De repente, para hacerse el gracioso, da el interruptor y la cinta
se detiene; en la pantalla queda la imagen congelada en su acción: Una
expresión bobalicona, un ceño fruncido, una ingenua sonrisa... Resulta cómico y
todo el mundo se ríe. Sin embargo, no nos entrará la risa cuando Dios
interrumpa la cinta de nuestra vida y quedemos captados para siempre en
nuestra fealdad o en nuestra hermosura. Por eso debemos estar preparados,
en gracia, para recibir a la muerte, que es un cambio de casa. Por eso repetía
Jesús: Velad y orad, porque no sabéis el día ni la hora.
¿Eres consciente de que Jesús puede que te llame en cualquier momento? ¿y de
que vale la pena morir bien porque comparado con la tierra el cielo dura
infinitamente más?
Madre mía, ayúdame a estar preparado para cuando me llame Jesús. Pero no de
cualquier manera: con toda la gracia que me sea posible. Tú eres la llena de
gracia, esto es, que Dios te llenaba, no había nada tuyo personal que se
opusiese a Dios; El hacía a través de ti todo lo que quería, porque le dejabas.
Así quiero vivir y morir yo.
Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina
con la oración final.
Día 12º. DOMINGO SEGUNDO ( 1 de Marzo)
Tendremos una eternidad para descansar. "Cualquier persona -ha dicho Joaquín
Navarro Valls, portavoz oficial de la Santa Sede hablando de Juan Pablo II-
con mucha menos responsabilidad que la que él soporta, tiene su sistema de
descanso, su fin de semana intocable, su deporte, cosas todas ellas que
probablemente son necesarias. En el caso del Papa, nada de eso existe. Su
único descanso es la posibilidad de caminar por una terraza que hay encima de
su apartamento. En diez años de pontificado, en total serán cuatro las veces
que ha podido salir un día a la montaña. Cuando alguna vez le han dicho: "Santo
Padre, está cansado ... ", la respuesta que ha dado en tono humorístico ha sido:
"Tendremos una eternidad para descansar".
Como ha dicho, también con humor, André Frossard, "hasta ahora, el único
medio que se ha descubierto para obligarle a dejar el trabajo es la anestesia
total".
Y decía en Uruguay: Jesucristo, nuestro Señor, es también nuestro guía y
modelo.
"Todo lo hizo bien" decían de Él las gentes. Cada uno de nosotros -asumida por
la fe nuestra condición de hijos de Dios en Cristo- hemos de esforzarnos por
seguir sus huellas en el trabajo de cada día. Como leemos en el Antiguo
Testamento, no se le deben hacer a Dios ofrendas defectuosas. Los cristianos
serán verdaderamente "sal de la tierra" y "luz del mundo", si saben dar a su
trabajo la calidad humana de una obra bien hecha, con amor de Dios y con
espíritu de servicio al prójimo".
Señor, quiero trabajar en serio. Y cuando esté cansado, también. A partir de
ahora, cuando empiece a trabajar te lo ofreceré, te lo regalaré. Por eso
intentaré que no sea defectuoso, sino algo bien hecho. Y ya, sólo porque es mi
regalo para Ti, mi trabajo es importante. Este es mi propósito: en cuaresma
trabajar bien por Ti. Y cansarme trabajando.
Continúa hablándole a Dios con tus palabras
Día 13º. LUNES SEGUNDO ( 2 de Marzo)
Amar al enemigo. Perdonar todo y siempre. El 13 de mayo de 1981, fiesta de la
Virgen de Fátima, miles de personas acuden a la plaza de San Pedro para ver a
Juan Pablo II. Una niña rubia con un globo azul levanta sus manitas al Papa, que
la toma en sus brazos y la levanta en alto sonriente. "Nada hacía presentir -
comenta el secretario del Papa, don Estanislao- lo que iba a suceder. Cuando el
Santo Padre daba la segunda vuelta a la plaza, el turco Alí Agca disparó contra
él, ( ... ). Yo estaba sentado como de costumbre detrás de¡ Santo Padre, y la
bala, a pesar de su fuerza, cayó entre nosotros en el automóvil, a mis pies. La
otra rozó el codo derecho, quemó la piel y fue a herir a otras personas ( ... )".
"¿Qué pensé? Nadie creía que una cosa así fuera posible ( ... ) Vi que el Santo
Padre había sido alcanzado. Entonces le pregunté:
¿Dónde está herido?" Me respondió: "En el vientre". Todavía le pregunté: "¿Es
doloroso?". Y me respondió: "Sí"."
"El Santo Padre no nos miraba. Con los ojos cerrados, sufría mucho y repetía
breves plegarias exclamatorias. Si no recuerdo mal, eran sobre todo: "¡María,
Madre mía! ¡María, Madre mía!."
"Cuando llegamos al hospital todo era confusión. Una cosa era prepararse para
recibir a un Papa, y otra verle llegar exangüe e inconsciente La operación duró
cinco horas y veinte minutos, el pulso era casi imperceptible. Todos temíamos
lo peor. Le administré el sacramento de la Unción, justo antes de la
intervención. El Santo Padre estaba inconsciente."
"La esperanza renació durante la operación gradualmente. Al principio parecía
que la muerte era inevitable: el Santo Padre había perdido las tres cuartas
partes de su sangre".
"Es extraordinario que la bala no destruyese en su trayectoria ningún órgano
esencial. Una bala de nueve milímetros es un proyectil de una brutalidad
inaudita. Para no causar daños irreparables en una parte tan compleja del
cuerpo, tuvo que seguir una trayectoria improbable. Pasó a unos milímetros de
la aorta. Si la hubiera alcanzado, habría sido la muerte instantánea. No tocó la
espina dorsal ni ningún punto vital. Digamos, entre nosotros, milagrosamente. "
El Papa estuvo en serio peligro de muerte hasta el 15 de julio. Pero en cuanto
pudo, Juan Pablo II se desplazó hasta la cárcel donde estaba prisionero Alí
Agca, quien le disparó. Habló con él, a solas, durante mucho tiempo. Le perdonó.
Le ayudó.
Señor, qué ejemplo para mí. Como Tú, que perdonaste desde la Cruz a los que
crucificaban: "Perdónales, Padre". iQue perdone siempre! ¡Ayúdame! Como
cristiano no puedo guardar rencor nunca, me hagan lo que me hagan.
Continúa hablándole a Dios con tus palabras
Día 14º. MARTES SEGUNDO ( 3 de Marzo)
Callar. Después de ser condenado, Pilatos ordena que azoten a Jesús. Dos
soldados brutales descargan toda su fuerza sobre la espalda de Jesús.
Noventa golpes pueden contarse en la sábana santa. Cada látigo tenía varias
cuerdas y la punta de las cuerdas poseía pequeños trozos de plomo sin pulir,
con puntas y salientes que hirieron todo el cuerpo de nuestro Dios. Jesús lo
sufrió por ti y por mí. Era tan doloroso que muchos de los condenados morían
en la flagelación. María, nuestra madre, lo ve todo y sufre, pero se calla,
porque quiere que Jesús nos salve y para ello debe morir.
Madre, haz que sepa callar; no contestar a mis padres, no protestar, no decir
siempre la última palabra. Aunque sea injusto, o tenga motivos para protestar..
que me calle. También Tú podrías haber dicho muchas cosas, y te callaste. Me
cuesta pero ayúdame: que sepa callar.
Continúa hablándole a Dios con tus palabras
Día 15º. MIÉRCOLES SEGUNDO (4 de Marzo)
Se curó el monstruo. Lo escribía J. Urteaga: "Ocurrió en un pueblo español.
Intervienen como protagonistas: un muchacho enfermo, su familia, una ermita
dedicada a Santa María y muchas súplicas.
El chico tiene 14 años, era alegre, dinámico, dicharachero, incapaz de estarse
quieto un instante, deportista ... ; en muy poco tiempo el muchacho ha sufrido
un cambio espectacular. Una parálisis progresiva le tiene inmovilizado en un
sillón de ruedas. Toda aquella alegría contagiosa se ha transformado en un
infierno, especialmente para la familia; en lo humano es inútil, en lo espiritual
un pequeño monstruo egoísta. Todos deben servirle, cuidarle, atenderle,
desvivirse por él. Todo es poco.
Una luz se ha encendido en el alma de su madre. Le llevaran a la ermita.
Rezarán a la Virgen. Le pedirán su curación. Se hará el milagro.
Llegó el día. Ante la reja hay una madre que habla en voz alta con la Virgen, sin
que le importe ni poco ni mucho que haya gente en su entorno.
¡María, tienes que cuidar a mi hija! ¡Es mi pequeña! Cúrala María. Que fallen los
diagnósticos. ¡Qué no sea cáncer! Esta niña es todo lo que tengo en mi vida.
¡Cómo te la vas a llevar! ¡María, que no sea cáncer! Ella también te lo pide. Me
ha dicho que venga a rezarte a la ermita. ¡Anda, María, que no sea cáncer!
Poco después, aquella madre angustiada, santiguándose, abandonó la reja de la
ermita.
Es ahora cuando la otra madre, la de nuestro muchacho, se acerca para decirle,
al tiempo, con miedo y con dulzura:
¡Hijo!, ¿ya has Pedido a la Virgen ... ?
Y se realiza el portento.
- Sí, mamá. He pedido la curación ... He pedido a la Virgen que no sea cáncer.
Señor, a veces yo también soy un auténtico monstruo por el egoísmo. Si ser
cristiano es parecerse a Ti... me tienes que cambiar. ¡Qué piense en los demás!
¡que haga más por los demás que por mí! ¡que ayude, que haga favores, que me
dé cuenta de lo que necesitan o de lo que podría alegrarles! ¡Cúrame, Madre
mía, y dame mi corazón generoso! Gracias.
Continúa hablándole a Dios con tus palabras
Día 16º. JUEVES SEGUNDO ( 5 de Marzo)
Vocación. El director de una película de cine está ocupado en la tarea de
escoger una actriz para protagonista de la película. Está sentado frente a su
mesa de trabajo, sobre la cual yacen desplegadas docenas de fotografías
facilitadas por los agentes cinematográficos. Al cabo de un rato, escoge una de
ellas, la contempla detenidamente y dice a su secretaria: "Sí, éste es el tipo de
mujer que necesito, llámela y cítela aquí mañana". Ni que decir tiene que hay
una inmensa diferencia entre un director cinematográfico y Dios, entre
Hollywood y el Cielo. Con todo, a través de este ejemplo podemos hacernos una
idea de la razón de ser de nuestra existencia. Allá, en lo más profundo de la
eternidad, Dios planeó el universo entero y escogió a los protagonistas del gran
argumento que habría de desarrollarse hasta el fin de los tiempos. Ante su
divina mente fueron desfilando las fotografías de las almas ilimitadas en
número que él podía crear.
Cuando se topó con tu imagen, se detuvo y dijo: "Quiero darle mi vida a esta
persona, para que sea feliz. La necesito para que desarrolle un papel único,
personal, y luego, goce de mi presencia durante toda la eternidad... Sí, la voy a
crear". Ahora ya sabes cuál es tu misión. Eres el protagonista. De que tú hagas
o dejes de hacer lo que Dios ha pensado para ti depende que muchas personas
sean felices o no, se salven o no. Tus amigos necesitan que les ayudes a conocer
a Jesús.
Madre mía, que como tú, diga a Jesús que sí en los planes que Él tiene para mí.
Señor, quiero lo que quieras, quiero cuando quieras, quiero como quieras, quiero
mientras quieras.
Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído, Después termina con la oración
final.
Día 17º. VIERNES SEGUNDO (6 de Marzo)
Amar hasta el martirio. Los bandidos encuentran al padre Bressini en Canadá
con un ladrón que se acababa de convertir al cristianismo, y a los dos los
torturan. Fue un martirio lento y refinado: Un día es una uña arrancada, al día
siguiente la falange de un dedo y así durante semanas. El padre Bressin¡
mandaba escribir así al Superior de los jesuitas: "No me queda más que un
dedo entero, me han arrancado algunas uñas con los dientes. En seis veces han
quemado seis falanges. Sólo en las manos me han aplicado el fuego y el hierro
más de dieciocho veces y me obligaban a cantar durante el suplicio".
Cuando le tocó el suplicio al ladrón decía: "Padre Bressini, ya no puedo más. Veo
que voy a flaquear. ¡Pronto, pronto, Padre, muéstrame tus manos! Ellas me dicen
cómo hay que amar a Dios".
Cuando miramos un crucifijo, al ver clavadas las manos y los pies y la cabeza
con las espinas deberíamos decir como el joven ladrón:
"En tu Cruz veo cómo me has amado, Señor. Tus llagas me darán fuerzas para
seguir aguantando -amando- las pequeñas cruces que permitas en mi vida".
Continúa hablándole a Dios con tus palabras
Día 18º. SÁBADO SEGUNDO (7 de Marzo)
No mucho: ¡todo! Habrás visto la película de "Los 7 magníficos": A Yul Briner le
quieren contratar unos mejicanos para que les defienda de unos bandidos; son
campesinos; muy pobres. Le ofrecen todo lo que tienen, envuelto en un paño. Yul
lo ve y dice: "Siempre me han ofrecido mucho, pero nunca todo". Aceptó, ¡claro!
Dile ahora a Jesús: Con lo que Tú me amas (has dado la vida por mí), no puedo
quedarme corto dándote sólo muchas cosas; te doy toda mi vida: quiero todo lo
que Tú quieras.
Continúa hablándole a Dios con tus palabras
Día 19º. DOMINGO TERCERO (8 de Marzo)
Tres formas de hacer daño a Dios. Hay tres formas de hacer sufrir y llorar a
una madre. Además de la más elemental, que sería atacarle a ella directamente:
golpeándola o insultándola, hay otras dos en las que le podemos hacer sufrir
igualmente. Una de ellas es hacer algo malo a mi hermano. Si yo le doy una
paliza a un hermano mío, y mi madre se entera, le dolerá incluso más que si le
maltrato a ella.
Otra forma de hacerle sufrir es hacer algo que sea malo para mí, algo que me
empeore. Como mi madre me quiere eso le dolerá. Imagínate que ve cómo te
cortas un brazo: no lo aguantaría.
Dios te ve siempre -no como un espía sino como alguien que te quiere mucho- y
sufre cada vez que te ve hacer algo QUE HACE DAÑO A OTRA PERSONA,
porque esa otra persona es hija de Él y cada vez que te ve HACERTE DAÑO A
TI MISMO, y cada vez que te ve hacer algo QUE LE HACE DAÑO A ÉL. Por
eso es bueno que todas las noches, cuando te acuestes, hagas un repaso del día,
un examen de conciencia, y pidas perdón a Dios por esas cosas que Él ha visto y
no le han gustado.
El examen de conciencia lo puedes hacer así: ¿Cómo me he portado con Dios?
¿Cómo me he portado con los demás? ¿Cómo me he portado conmigo mismo?
Dios mío, a partir de ahora haré el examen todas las noches. Y te pediré
perdón por el daño que haya hecho cada día de alguna de estas tres formas. Y
también te agradeceré tu compañía. ¡Recuérdamelo!, y gracias.
Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina con la oración
final.
Día 20º. LUNES TERCERO (9 de Marzo)
El pobre es el egoísta. "Hay diversas clases de pobreza -cuenta la madre
Teresa de Calcuta-. En la India hay gente que muere de hambre. Un puñado de
arroz es precioso, valiosísimo. En los países occidentales, sin embargo, no hay
pobreza en ese sentido. Nadie muere de hambre y ni siquiera abundan los
pobres como en la India... Pero existe otra clase de pobreza, la del espíritu que
es mucho peor. La gente no cree en Dios, no reza, no ama, va a lo suyo... Es una
pobreza del alma, una sequedad del corazón que resulta mucho más difícil de
"remediar".
¿Puedes tener tú esa pobreza? Pídeles a Jesús y a María que nunca caigas en
esa pobreza de espíritu; que te ayuden a quererles cada día más y a acudir a
ellos ante cualquier necesidad, y que te ayuden a querer a los demás. ¡Jesús,
María, que no olvide rezar ni por la noche ni al levantarme! Que sea generoso:
porque el verdaderamente "pobre" es el egoísta.
Continúa hablando a Dios con tus palabras
Día 21º. MARTES TERCERO (10 de Marzo)
Confesiones descuidadas. Cuentan que un obrero había encontrado un billete de
mil dólares; no le llamó mucho la atención porque en América los billetes son
iguales aunque tengan más valor y aquel papelito no le impresionó demasiado. Se
lo guardó en un bolsillo, varios días más tarde, al pasar por un Banco, entró a
preguntar cuánto valía.
Casi se desmaya cuando se lo dijeron, pues la suma equivalía a tres meses de su
jornal...
No es raro encontrarse con gente que no sabe lo que tiene; puede ser un
cuadro de un pintor famoso, un objeto antiguo, unas monedas raras, unos sellos
valiosísimos... Cuando nos enteramos, solemos sentir una especie de envidia. No
se nos ocurre pensar que nosotros también tenemos un tesoro que quizá no
apreciamos: El Sacramento de la Penitencia. Tal vez al recibirlo
frecuentemente y sepamos que no sólo sirve para perdonar los pecados graves,
sino también los leves; que aumenta la gracia santificante y nos proporciona una
gracia especial para rechazar las tentaciones... Sin embargo, a lo mejor nos
parece que no nos aprovecha demasiado, que no nos hace mejores; que nos
acusamos una y otra vez de los mismos pecados, inútilmente... Si eso pensamos,
lo más probable es que nuestras confesiones no sean buenas. La Penitencia es
un sacramento que Jesús pagó con su vida. Debemos cuidar todo lo que tiene
que ver con la confesión.
¿Hago bien el examen? ¿Pido perdón con dolor? ¿Digo los pecados en concreto
y también los veniales? ¿Hago propósito de no volver a cometerlos? ¿Cumplo la
penitencia?
Continúa hablándole a Dios con tus palabras
Día 22º. MIÉRCOLES TERCERO (11 de Marzo)
Desagravio. ¡Señor perdónales porque no saben lo que hacen! Estas fueron casi
las últimas palabras que Jesús dijo antes de morir en la Cruz. Dios perdona
siempre que le pedimos perdón, pero desafortunadamente no todos los
hombres tienen la costumbre de pedir perdón y de terminar con cosas o
actitudes que ofendan al Señor. Ese cine que proyecta películas
desaconsejadas, una conversación salida de tono, cuando se leen noticias en las
que se informa de alguien que asesina o secuestra, cuando te enteras de
alguien que roba o engaña, cuando pasas por delante de uno de esos sitios en los
que se ofende a Dios, ¿te acuerdas de pedir perdón por esa gente que no sabe
lo que hace? ¡Jesús perdónales porque no se dan cuenta!
Coméntale a Dios con tus palabras algo de o que has leído. Después termina con la oración final.
Día 23º. JUEVES TERCERO (12 de Marzo)
Héroes anónimos. "Soy consciente, rezaba Newman, de que a pesar de mis
faltas, deseo vivir y morir para gloria de Dios. Deseo entregarme
completamente a Él como instrumento suyo para la tarea que quiera y a costa
de cualquier sacrificio personal".
Hoy puedes hacer tuya la oración de Newman, converso inglés que tanto hizo
por la Iglesia de su país: ¡Señor, aunque no valga nada, aquí estoy para hacer,
por Ti, lo que quieras!
Te copio parte de un artículo de B. Tierno y te animo a que quieras ser,
haciendo favores "normales", un héroe anónimo: "Jamás pensé que estar en
contacto con la enfermedad y el sufrimiento de los demás podría hacerme
tanto bien. Estando de camillero en Lourdes, una señora, medio ciega y sin
piernas, rezaba el rosario. Como advertí preocupación en su rostro, le pregunté
qué le apenaba. Ella me respondió: "Meentristece este pobre hombre de la
camilla de al lado". Se me hizo un nudo en la garganta y pensé, ¡Dios mío! Ella sí
que está físicamente mal y, sin embargo, no piensa en sí misma.
Esta aleccionadora experiencia me la contaba hace unos días en San Sebastián
el propio protagonista, Luis, un hombre de mediana edad que, desde hace años,
junto con su esposa, asiste como camillero voluntario a los enfermos que
peregrinan a Lourdes. Tantas personas anónimas, la mayoría donantes de
sangre, como Luis, que no desaprovechan la menor ocasión que se les presenta
para ayudar según sus posibilidades, son héroes anónimos.
Tú nos explicaste que lo que hacemos con los demás lo hacemos contigo. Por eso
trataré de ser generoso, Jesús, con los demás. En concreto estos días de
Cuaresma procuraré hacer muchos favores. Recuérdamelo, por favor, y que
sepas que los haré por amor a ti y a ellos. ¡Cada día, al menos, un buen favor!
Continúa hablándole a Dios con tus palabras
Día 24º. VIERNES TERCERO (13 de Marzo)
Acción de Gracias. Como sabes, cuando comemos algo, durante un rato sigue
siendo lo que es, pero pasado un tiempo pierde su identidad y lo convertimos en
organismo de nuestro cuerpo. Por eso, después de comulgar y por un tiempo
aproximado de diez minutos, tenemos a Jesús dentro de nosotros, al mismo que
convertía el agua en vino, que sanaba a ciegos y cojos, al mismo que murió
clavado en la Cruz para perdonarnos de nuestros pecados. Por eso, ¿por qué no
aprovechas al acabar la Misa para quedarte un rato sentado hablando
tranquilamente con Él, que está físicamente dentro de ti? Es el mejor momento
para darle gracias por todo lo que te ha dado en tu vida, para pedirle por tus
familiares y amigos, para pedirle perdón por tus pecados y para pedirle que te
ayude a sacar adelante aquellas cosas que necesitas.
¡Gracias, perdón y ayúdame más!
Continúa hablándole a Dios con tus palabras
Día 25º. SÁBADO TERCERO (14 de Marzo)
Saludar Sagrarios. Muchos decían a santa Teresa que les hubiese gustado vivir
en los tiempos de Jesús. Ella les respondía que no entendía bien por qué, pues
poca o ninguna diferencia había entre aquel Jesús y el Jesús que está en el
Sagrario.
Dale gracias por haberse quedado. Pero dáselas con obras. Cada vez que haces
una genuflexión delante del Sagrario, que la hagas bien y diciéndole por dentro:
¡te amo, Jesús; gracias! Que comulgues bien preparado y muchas veces,
siempre que te sea posible. Que le visites todos los días...
Si cuando realizas un viaje en coche, en metro, en autobús, te fijaras en la
cantidad de iglesias que dejas por el camino, te darías cuenta de que el Señor
está en muchos sagrarios que te pasan desapercibidos. Pero no hace falta irse
de viaje. Tenemos al Señor muy cerca de nosotros: en el oratorio del colegio,
en la iglesia que podamos tener al lado de casa...
Te recomiendo un propósito: cada vez que pases cerca de una iglesia dile al
Señor en el sagrario: ¡Jesús, sé que estás ahí!; o le puedes rezar una comunión
espiritual: Yo quisiera, Señor, recibiros, con aquella pureza, humildad y
devoción con que os recibió vuestra Santísima Madre; con el espíritu y fervor
de los santos.
Continúa hablándole a Dios con tus palabras
Día 26 . DOMINGO CUARTO (15 de Marzo)
Dolor de los pecados. ¿Qué crimen tan brutal ha cometido este hombre, que ha
tenido que pagarlo con una muerte tan horrorosa?, preguntó un mahometano a
un sacerdote refiriéndose a un crucifijo que tenía en la mesa. - Él no cometió
ningún crimen -respondió éste-; era completamente inocente.
- Pues, ¿Quién lo clavó en este madero?
- Fuimos nosotros los hombres quienes lo hicimos con nuestros pecados -
exclamó con tristeza el sacerdote.
- Ahora comprendo - añadió lleno de compasión el mahometano- por qué tienes
siempre la imagen del crucificado.
¿Has pensado alguna vez que el pecado supone volver a crucificar al Señor? El
Señor espera, una vez que nos ha redimido, que le amemos con obras. Y amar a
Dios supone también decirle muchas veces: ¡lo siento! Procura, cuando vayas a
preparar tu confesión, pedir mucho perdón a Jesús por los pecados, y también
pídele que te dé dolor por ellos, dolor de amor.
Si tienes a mano un crucifijo ahora, pue des hablar con Jesús en la Cruz
comentando esto; Jesús, que no me acostumbre a verte crucificado; cada vez
que vea un crucifijo trataré de acordarme de decirte: ¡Te amo!
Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina
con la oración final.
Día 27º. LUNES CUARTO (16 de Marzo)
No aceptar un "no". "En septiembre de 1980 -cuenta la Madre Teresa de
Calcuta-, estuve en el Berlín Oriental, donde íbamos a abrir nuestra primera
casa en un país bajo gobierno comunista. Llegué de Berlín Occidental con una
hermana que debía quedarse allí para iniciar la labor. Habíamos solicitado el
correspondiente visado, pero como no nos lo habían concedido todavía, le
dijeron que sólo podría permanecer en el Berlín Oriental durante 24 horas; son
muy estrictos en eso... Así pues, nos pusimos a rezar "Acordaos" a la Virgen, y
al cabo de un rato, sonó el teléfono; no había nada que hacer: la hermana
tendría que volverse conmigo... Pero como nunca aceptamos un "no" por
respuesta, seguimos rezando y, al octavo "Acordaos", volvió a sonar el teléfono,
lo cogí y una voz dijo: "Enhorabuena. Le han concedido el visado. Puede
quedarse..." Le habían concedido un visado de seis meses, lo mismo que a otras
hermanas. Al día siguiente, regresé a Berlín Occidental, dándole gracias a la
Virgen".
Madre mía, auméntame la fe y que me dé cuenta de que las cosas que son para
bien de Dios o de los demás, el "no" quiere decir "sigue rezando". Tú siempre
nos escuchas.
Continúa hablándole a Dios con tus palabras.
Día 28º. MARTES CUARTO (17 de Marzo)
Apostolado. ¿Cuántos amigos has acercado a Dios este mes? ¿Y este año? ¿Y el
año pasado? ¿Y en toda tu vida?
Mucha gente se piensa que ayudar a otras personas a ser mejores cristianos es
tarea de sacerdotes y religiosos. ¡Nada más falso! Antes de subir a los cielos,
Jesús dijo que debíamos ser testigos suyos hasta los últimos confines de la
tierra. Ser testigos suyos significa hablar de Dios a nuestros amigos, invitarles
a ir a Misa para recibir al Señor, preocuparnos y ocuparnos de su salud
espiritual, animarles a ser mejores cristianos en cosas concretas, ayudarles a
confesarse con frecuencia, rezar algo con ellos, y un larguísimo etcétera.
Puedes hablar ahora con Jesús de 3 amigos tuyos, pedirle por ellos, y ver qué
puedes hacer por ayudarles para que se acerquen a Dios.
Día 29º. MIÉRCOLES CUARTO(18 de Marzo)
Huellas en la nieve. En Logroño; un diciembre especialmente frío; la ciudad
cubierta de nieve. El beato José María tiene unos 14 años y va camino del
colegio. De pronto, algo llama poderosamente su atención: -Pero... ¿qué es eso?
¡Son huellas de pies descalzos que se alejan! ¿A quién pertenecerán?
A cierta distancia descubre un religioso carmelita descalzo que se dirige a su
convento, situado en las afueras de la ciudad.
" ¡Son suyas!, se dice José María, ¡Pobre sacerdote! ¡cuánto frío estará
pasando!"
Este hecho le remueve el corazón.
"Si ese carmelita es capaz de sacrificarse así por amor a Dios, ¿qué es lo que
yo debo hacer por Él?
Nadie se da cuenta, pero a "partir de ese momento, siente grandes deseos de
acercarse a Dios. Comienza a oír la Santa Misa y a comulgar a diario; a
confesarse más a menudo; a ofrecer todos los días sacrificios por amor a Dios
y a los demás."
Señor, y yo ¿qué deberé hacer por Ti?
Continúa hablándole a Dios con tus palabras
Día 30º. JUEVES CUARTO (19 de Marzo)
Presencia de Dios. La madre que tiene el pequeño en la cuna, trabaja arreglando
las cosas de la casa; plancha, limpia..., pero siempre está pendiente del hijo.
Esta madre tiene presencia del hijo, no lo pierde de vista.
Lo mismo que esa madre podemos hacer nosotros con el Señor. Mientras
estudiamos, mientras hacemos deporte, cuando estamos en clase, cuando vamos
por la calle, a la hora de comer, al meternos en la cama, y en todas las
circunstancias en que nos podamos encontrar, son situaciones en las que si nos
empeñamos podemos hablar con el Señor, decirle una jaculatoria, pedirle
ayuda, etc...
Si no tienes concretada una jaculatoria para repetir durante el día, la
Cuaresma es buen momento para hacerlo, porque así el señor se sentirá más
acompañado y más querido. Alguna jaculatoria puede ser: ¡Jesús te amo!,
¡Señor, perdóname porque soy un pecador! Y los días anteriores ya han salido
buenas ocasiones para decir jaculatorias: al ver un crucifijo, visitar sagrarios
cuando pasas cerca de una iglesia, al hacer un sacrificio, cuando te vienen a la
cabeza excusas para no mortificarte, cuando ves que actúas con la ley del
gusto.
Puedes hacer un poco de examen para ver cómo vas en eso. Señor, yo quiero
acordarme y decirte muchas jaculatorias durante el día; recuérdamelo Tú. Y
tú, ángel de mi guarda.
Continúa hablándole a Dios con tus palabras
Día 31º. VIERNES CUARTO (20 de Marzo)
Pureza. "Por defender su pureza, San Francisco de Asís se revolcó en la nieve,
San Benito se arrojó a un zarzal , San Bernardo se zambulló en un estanque
helado... Tú, ¿Qué has hecho?", escribía el beato José María.
Así huyeron de las ocasiones, y cortaron las tentaciones los santos. Tú, como
ellos, tienes tentaciones. Madre mía, que como ellos sea fuerte para no
ponerme en ocasión de pecado (no ver la tele solo, por ejemplo) y para cortar
desde el principio las tentaciones. Cuando las tenga, rezará un bendita sea tu
pureza, y, así contigo, seré más fuerte.
Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina
con la oración final.
Día 32º. SÁBADO CUARTO (21 de Marzo)
¡Qué error compararse con los demás! Pedro había sido un hombre muy
favorecido por la vida. Había tenido unos padres cariñosos y una niñez feliz. Su
mente era despierta y siempre sacó buenas notas. Tuvo éxito en la vida y su
posición social era más que desahogada. Se casó con una mujer guapa,
excelente ama de casa y buena madre de familia; además adoraba a Pedro a
quien consideraba el mejor hombre del mundo... En resumen: Que tuvo una
existencia feliz, en una atmósfera tranquila, librede tensiones y de
frustraciones. Su vida, pues, había sido irreprochable, gozando de una
merecida buena reputación.
La vida de Juan había sido otra cosa. Tuvo una juventud amarga, pues sus
padres se llevaban mal, discutían constantemente y amenazaban con separarse.
Fuese por sus taras emocionales, fuese porque no era demasiado inteligente,
sus notas eran casi siempre malas. Obtuvo a duras penas un título universitario
casi por condescendencia, y luego un modesto empleo, justo para malvivir. Sin
posibilidades para ahorrar, temía siempre caer enfermo o sufrir un accidente
grave. Había vivido en un barrio modestísimo, ruidoso y poco recomendable, con
casas antiguas y apiñadas. Su mujer era apática y además gruñona. Tal vez por
eso Juan bebía demasiado, perdía los nervios con frecuencia y decía palabras
malsonantes.
Ambos eran católicos y cumplían con sus deberes religiosos. Pedro iba a Misa y
comulgaba a menudo; Juan, sólo los domingos, las fiestas de guardar y algunas
otras fiestas señaladas. Dios se los llevó casi al mismo tiempo, y los dos
comparecieron ante Él para ser juzgados. Fueron ambos al Cielo, pero el juicio
les deparó sorpresas considerables. La de Pedro consistió en que no obtuvo el
puesto que se esperaba. "Sí, fuiste bueno -le dijo Dios-, pero ¿cómo no ibas a
serlo? Apenas tuviste contrariedades ni problemas. Tus pasiones eran por
naturaleza moderadas y no tuviste en tu vida fuertes tentaciones. Has sido un
hombre virtuoso, sí, pero debías haber sido un hombre santo.
Juan, por su parte, tuvo una sorpresa todavía mayor, porque pasó por delante y
quedó situado más alto. Sin duda podías haber sido mejor -le dijo el Señor-
pero, al menos, luchaste. No te compadeciste en exceso de ti mismo y nunca
tiraste la toalla. Teniendo en cuenta tus insuficiencias y tus circunstancias, no
lo hiciste mal del todo y aprovechaste muchas de mis gracias...
Tú, ¿por quién te ves representado? El Señor nos pide que seamos santos. No
te compares con el resto de la gente pues puede sucederles lo que a Juan.
Jesús, que sólo me compare contigo y que te imite en todo.
Continúa hablándole a Dios con tus palabras
Día 33º. DOMINGO QUINTO ( 22 de Marzo)
Perdonar siempre. Un día, la Madre Teresa de Calcuta, encontró sobre un
montón de basura una mujer moribunda que le dijo que su propio hijo la había
dejado abandonada allí. La Madre la recogió y la llevó al hogar de Kalighat.
Aquella mujer no se quejaba de su estado sino de que hubiera sido su propio
hijo quien la dejó allí. No podía perdonarle... La Madre Teresa, que quería que
aquella mujer muriese en gracia de Dios, trataba de convencerla:
¿Debe perdonar a su hijo? le decía. Es carne de su carne y sangre de su
sangre... Sin duda hizo lo que hizo en un momento de locura y ya estará
arrepentido... Pórtese como una verdadera madre y perdónelo... Si ha pedido a
Dios que le perdone sus pecados debe perdonar el que su hijo cometió con
usted. Si lo hace, Dios recompensará su generosidad con un lugar en el Cielo. La
mujer se resistía, pero la gracia terminó venciendo. -Le perdono, le perdono...
dijo por fin llorando. Poco después moría.
Dios mío, dame gracia y amor para perdonar siempre: que ningún día me acueste
guardando rencor a alguien, aunque me parezca que tengo motivos. ¡Me has
perdonado Tú a mí!
Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina
con la oración final.
Día 34º. LUNES QUINTO (23 de Marzo)
Dolor de los pecados porque pensaba en ti. "¡Qué dolor de muelas! No puedo
estudiar, ni leer, ni jugar, y ni siquiera puedo dormir ", se quejaba
desconsoladamente. Alguna vez habrás tenido dolor fuerte de algo, ¡qué
pesadilla!
Pues bien, el dolor de los pecados NO es así. Para perdonarnos en la confesión
Dios nos pide dolor, y este dolor consiste en tres cosas: 1) reconocer que se ha
pecado voluntariamente; 2) desear no haberlo hecho; 3) querer no volver a
hacerlo y, para ello, poner los medios oportunos.
Es bueno que fomentes y busques el dolor de ¡os pecados. Cristo, como Hombre
que era, padeció todos los sufrimientos de su Pasión hace muchos siglos. Pero
como Dios es eterno, no tiene tiempo: no hay para El un antes y un después.
Todo está presente ahora delante de El. Es igual el año 580 que el 1990 o el
3150.
Y en el año 30, cuando cargó con la cruz, y le atravesaron sus manos y pies con
clavos, etc., tenía presente en su cabeza divina todo lo que yo -y cualquier otro
hombre- hacemos ahora y en cualquier otro momento de la historia. Por eso en
el año 30 PENSABA EN TI, Y TU ESTABAS PRESENTE EN LA PASIÓN.
Dame, Señor, dolor de mis pecados. Dolor de amor. Lo que yo hago te afecta.
Tú pensabas en mí en tu pasión. Y cada día, en cada misa, renuevas tu pasión. Y
la renuevas pensando en mí. Gracias, y auméntame el dolor de mis pecados
Continúa hablándole a Dios con tus palabras
Día 35º. MARTES QUINTO (24 de Marzo)
¿Puedo ayudarte en algo, Dios mío? En una obra del escritor brasileño Pedro
Bloch encuentro un diálogo con un niño que me deja literalmente conmovido.
- ¿Rezas a Dios? - pregunta Bloch.
- Sí, cada noche - contesta el niño.
- ¿Y qué le pides?
- Nada. Le pregunto si puedo ayudarle en algo.
Y ahora soy yo quien me pregunto a mí mismo qué sentirá Dios al oír a este
chiquillo que no va a Él, como la mayoría de los mayores, pidiéndole dinero,
salud, amor o abrumándole de quejas, de protestas por lo mal que marcha el
mundo, y que en cambio, lo que hace es simplemente ofrecerse a echarle una
mano, si es que la necesita para algo.
Que muchos días le reces así a Dios.
Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina
con la oración final.
Día 36º. MIÉRCOLES QUINTO (25 de Marzo)
Sé fiel en lo poco. Plinio, un escritor romano de la antigüedad, cuenta que unos
sicarios asesinaron a un hombre que tenía un perro. El perro, que se había
quedado sin amo, permaneció junto al cadáver de su amo muchos días, para
impedir que las aves de rapiña o las fieras carroñeras lo devorasen.
Habla también de otro perro de un ciudadano romano condenado a muerte, que
no quiso alejarse de la cárcel donde estaba preso su amo. Hasta después de¡
suplicio -añade- permaneció junto al cadáver, manifestando su dolor con tristes
ladridos. Y cuando el cuerpo del amo fue arrojado al Tíber, se lanzó también al
río, donde le vieron emplear todas sus fuerzas para impedir que se hundiera el
cadáver.
Es el instinto de los animales. No podemos hablar de auténtico amor. Pero da la
impresión de que hasta las criaturas irracionales nos dan lecciones, nos
exhortan a dar gracias, a amar y ser fieles a los demás.
¿Eres tú fiel en lo poco? ¿Hablas mal de alguien que no está presente? ¿Cuándo
quedas en algo, lo cumples? ¿Dices siempre la verdad, aunque sea en tonterías?
¿Engañas en el juego? Señor, que sea fiel en lo poco, que sea fiel a los demás y
a Ti.
Continúa hablándole a Dios con tus palabras
Día 37º. JUEVES QUINTO ( 26 de Marzo)
Gracia. Hace unos años dos amigos que estaban haciendo vela cerca de Bakio
fueron llevados por una corriente mar adentro. Tan solo uno de ellos llevaba
chaleco salvavidas y éste preguntó a su amigo: "¿Estás en gracia?". El otro
reconoció que no, y el primero le dio su salvavidas porque él tenía a Jesús en el
alma: Si se ahogaba iría al Cielo.
¿Te das cuenta de lo importante que es estar en gracia, como este chico que se
arriesgó a morir ahogado para que su amigo pudiese vivir con Jesús en el alma?
Jesús dijo que Dios vive en el alma que está en gracia: vive conmigo
ayudándome, dándome luz para entender, fuerza para luchar y vencer, deseos
buenos, amor y comprensión, etc. Viviendo Dios en mí, Dios me da una vida
nueva y distinta. Por eso, vivir en gracia es lo más importante: porque es vivir
con Dios.
Pide que tus amigos y familia vivan siempre en gracia de Dios.
Continúa hablándole a Dios con tus palabras
Día 38º. VIERNES QUINTO (27 de Marzo)
Desanimarse es una tontería. Escucha el consejo que da el barrendero a Momo:
"Cuando barro, las cosas son así: a veces tienes ante ti una calle larguísima. Te
parece tan terriblemente larga que crees que nunca podrás acabar. Y entonces
te empiezas a dar prisa. Cada vez que levantas la vista, ves que la calle no se
hace más corta. Y te esfuerzas más todavía, al final estás sin aliento. Y la calle
sigue estando por delante... Nunca se ha de pensar en toda la calle de una vez
¿entiendes? Sólo hay que pensar en el paso siguiente.... entonces es divertido...
de repente uno se da cuenta de que, paso a paso, se ha barrido toda la calle."
Ser santo, amar mucho a Dios... cualquier meta se alcanza siempre. Consiste en
dar un paso cada día; por eso, no te desanimes nunca: haz bien hoy las pequeñas
cosas de¡ día.
¡Qué no me desanime, Señor, que es una tontería! Poco a poco, con pequeños
pocos, conseguiré hacer realidad las cosas grandes que quiero - y Tú también
quieres - en mi vida.
Continúa hablándole a Dios con tus palabras
Día 39º. SÁBADO QUINTO ( 28 de Marzo)
Cámbiate por Jesús. Barrabás es un personaje del evangelio que no parece muy
importante, pero si nos fijamos, cada uno de nosotros estamos representados
por él. Cuando Barrabás iba a morir por haber matado a un soldado, Jesús
apareció y le cambiaron por él, y murió Jesús en vez de Barrabás. El Señor se
cambió por cada uno de nosotros para que no muriéramos a la vida del alma y
para que pudiéramos nacer de nuevo a la vida de la gracia después del pecado,
nacer a la vida para poder ir también al cielo. Todo lo que hizo fue para que
tuviéramos la oportunidad de amarle.
Y los hombres hemos pagado ese amor tuyo, Señor, con pecados y faltas de
amor. Jesús sabía que íbamos a pagarle así, que íbamos a serle desagradecidos,
y aun así decidió entregarse para que le amáramos.
Puedes imaginarte ahora tú, cambiándote por Jesús en la Cruz de cada día:
faenas que te hacen, enfados, cosas que no te salen, pequeñas contrariedades...
y coger así tu cruz de cada día llevándola con alegría.
Continúa hablándole a Dios con tus palabras
Día 40º. DOMINGO DE RAMOS (29 de Marzo)
Es necesario dar Gloria a Dios. Los discípulos "trajeron la borrica y el pollino, y
pusieron sobre ellos los mantos, y encima de ellos montó Jesús. La mayor parte
de la gente desplegaban sus mantos por el camino, mientras que otros,
cortando ramas de árboles, los extendían por la calzada. La multitud que le
precedía y la que le seguía gritaba, diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David!
¡Bendito el que viene en nombre del señor! ¡Hosanna en las alturas!" (Mt 21,
7,9).
¡Cómo alaban a Dios! Alabar a una persona es decirle, ¡qué bien has hecho esto!;
o qué buen amigo eres; o alguna otra afirmación por el estilo.
Alabar significa que se reconoce algo bueno como bueno; que se valora, y que se
dice a quien lo ha hecho o a quien pertenece. Esto es un gozo para quien lo
escucha y para quien lo dice (si lo dice sinceramente, y no para sacar algún
beneficio).
Alabar a Dios es una obligación para toda criatura. Es bueno que alabes muchas
veces a Dios: que le digas lo bueno que es, que agradezcas lo bien que ha hecho
esto o aquello, la belleza del mundo, etc. Y que cuando reces el gloria, lo hagas
con esta intención.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo; como era en un principio, ahora
y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén
Continúa hablándole a Dios con tus palabras
VIA CRUCIS
¿Cómo rezar el viacrucis?
Origen y promesas de Jesús a los devotos del viacrucis
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¿Qué es el viacrucis?
Es la meditación de los momentos y sufrimientos vividos por Jesús desde que
fue hecho prisionero hasta su muerte en la cruz y posterior resurrección.
Literalmente, via crucis significa "camino de la cruz". Al rezarlo, recordamos
con amor y agradecimiento lo mucho que Jesús sufrió por salvarnos del pecado
durante su pasión y muerte. Dicho camino se representa mediante 15 imágenes
de la Pasión que se llaman "estaciones". Te animarás a cargar con las cruces de
cada día, si recuerdas con frecuencia las estaciones o pasos de Jesús hasta el
Calvario.
¿Cuáles son las promesas de Jesucristo a los devotos del via
crucis?
A la edad de 18 años, Estanislao, joven español, ingresó al noviciado de los
“Hermanos de las escuelas cristianas" , en Bugedo (Burgos, España). En la vida
religiosa, este joven tomó los votos de religión que son: el cumplimiento de los
reglamentos, avanzar en la perfección cristiana; y alcanzar el amor puro. En el
mes de octubre de 1926, este hermano se ofreció a Jesús por medio de María
Santísima. Poco después de haber hecho esta donación heroica de sí mismo, el
joven religioso enfermó y meses después, murió. Fue en marzo de 1927.
Según el maestro de novicios, Estanislao era un alma escogida de Dios que
recibía mensajes del cielo. Sus confesores y teólogos reconocieron estos
hechos sobrenaturales como actos insignes. Su director espiritual le había
ordenado escribir todas las promesas transmitidas por Nuestro Señor, entre
otras las relacionadas con los devotos del via crucis.
Promesas para los devotos del Via Crucis
1.- Yo concederé todo cuanto se me pidiere con fe, durante el rezo del Via
Crucis.
2.- Yo prometo la vida eterna a los que, de vez en cuando, se aplican a rezar el
Via Crucis.
3.- Durante la vida, yo les acompañaré en todo lugar y tendrán Mi ayuda
especial en la hora de la muerte.
4.- Aunque tengan más pecados que las hojas de las hierbas que crece en los
campos, y más que los granos de arena en el mar, todos serán borrados por
medio de esta devoción al Via Crucis. (Nota: Esta devoción no elimina la
obligación de confesar los pecados mortales. Se debe confesar antes de
recibir la Santa Comunión.)
5.- Los que acostumbran rezar el via crucis frecuentemente, gozarán de una
gloria extraordinaria en el cielo.
6.- Después de la muerte, si estos devotos llegasen al purgatorio, Yo los libraré
de ese lugar de expiación, el primer martes o viernes después de morir.
7.- Yo bendeciré a estas almas cada vez que rezan el Via Crucis; y mi bendición
les acompañará en
todas partes de la tierra. Después de la muerte, gozarán de esta bendición en
el Cielo, por toda la eternidad.
8.- A la hora de la muerte, no permitiré que sean sujetos a la tentación del
demonio. Al espíritu maligno le despojaré de todo poder sobre estas almas. Así
podrán reposar tranquilamente en mis brazos.
9.- Si rezan con verdadero amor, serán altamente premiados. Es decir,
convertiré a cada una de estas almas en Copón viviente, donde me complaceré
en derramar mi gracia.
10.- Fijaré la mirada de mis ojos sobre aquellas almas que rezan el via crucis
con frecuencia y Mis Manos estarán siempre abiertas para protegerlas.
11.- Así como yo fui clavado en la cruz, igualmente estaré siempre muy unido a
los que me honran, con el rezo frecuente del via crucis.
12.- Los devotos del via Crucis nunca se separarán de mí porque Yo les daré la
gracia de jamás cometer un pecado mortal.
13.- En la hora de la muerte, Yo les consolaré con mi presencia, e iremos juntos
al cielo. La muerte será dulce para todos los que Me han honrado durante la
vida con el rezo del via Crucis
14.- Para estos devotos del viacrucis, Mi alma será un escudo de protección que
siempre les prestará auxilio cuando recurran a Mí..
¿Cómo se reza el Via Crucis?
ORACIONES INICIALES
Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo,
embriágame. Agua del costado de Cristo, lávame. Pasión de Cristo, confórtame.
Oh buen Jesús, óyeme. Dentro de tus llagas, escóndeme. No permitas que me
aparte de Ti. Del maligno enemigo, defiéndeme. En la hora de mi muerte,
llámame y mándame ir a Ti, para que con tus santos te alabe, por los siglos de
los siglos. Amén.
Por la señal, de la Santa Cruz de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios
nuestro.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
ACTO DE CONTRICCIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y redentor
mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las
cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque
podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia,
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme, y cumplir la penitencia que
me fuere impuesta. Amén.
1ª ESTACIÓN: JESÚS SENTENCIADO A MUERTE
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu
santa cruz redimiste al mundo.
Sentenciado y no por un tribunal, sino por todos.
Condenado por los mismos que le habían aclamado poco
antes. Y El calla...
Nosotros huimos de ser reprochados. Y saltamos inmediatamente...
Dame, Señor, imitarte, uniéndome a Ti por el Silencio cuando alguien me haga
sufrir. Yo lo merezco. ¡Ayúdame!
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
Se reza a continuación un Padrenuestro
2ª ESTACIÓN: JESÚS CARGADO CON LA CRUZ
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu
santa cruz redimiste al mundo.
Que yo comprenda, Señor, el valor de la cruz, de mis
pequeñas cruces de cada día, de mis achaques, de mis
dolencias, de mi soledad.
Dame convertir en ofrenda amorosa, en reparación por
mi vida y en apostolado por mis hermanos, mi cruz de
cada día.
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
Se reza a continuación un Padrenuestro
3ª ESTACIÓN: JESÚS CAE, POR PRIMERA VEZ,
BAJO EL PESO DE LA CRUZ
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu
santa cruz redimiste al mundo.
Tú caes, Señor, para redimirme. Para ayudarme a
levantarme en mis caídas diarias, cuando después de
haberme propuesto ser fiel, vuelvo a reincidir en mis
defectos cotidianos.
¡Ayúdame a levantarme siempre y a seguir mi camino
hacia Ti!
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
Se reza a continuación un Padrenuestro
4ª ESTACIÓN: ENCUENTRO CON LA VIRGEN
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu
santa cruz redimiste al mundo.
Haz Señor, que me encuentre al lado de tu Madre en
todos los momentos de mi vida. Con ella, apoyándome en
su cariño maternal, tengo la seguridad de llegar a Ti en
el último día de mi existencia.
¡Ayúdame Madre!
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
Se reza a continuación un Padrenuestro
5ª ESTACIÓN: EL CIRINEO AYUDA AL SEÑOR A
LLEVAR LA CRUZ
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu
santa cruz redimiste al mundo.
Cada uno de nosotros tenemos nuestra vocación, hemos
venido al mundo para algo concreto, para realizarnos de
una manera particular. ¿Cuál es la mía y cómo la llevo a
cabo?
Pero hay algo, Señor, que es misión mía y de todos: la
de ser Cirineo de los demás, la de ayudar a todos.
¿Cómo llevo adelante la realización de mi misión de Cirineo?
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
Se reza a continuación un Padrenuestro
6ª ESTACIÓN: LA VERÓNICA ENJUGA EL ROSTRO
DE JESÚS
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu
santa cruz redimiste al mundo.
Es la mujer valiente, decidida, que se acerca a Ti
cuando todos te abandonan. Yo, Señor, te abandono
cuando me dejo llevar por el "qué dirán", del respeto
humano, cuando no me atrevo a defender al prójimo
ausente, cuando no me atrevo a replicar una broma que
ridiculiza a los que tratan de acercarse a Ti. Y en tantas otras ocasiones.
Ayúdame a no dejarme llevar por el respeto humano, por el "qué dirán".
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
Se reza a continuación un Padrenuestro
7ª ESTACIÓN: SEGUNDA CAÍDA EN EL CAMINO
DE LA CRUZ
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu
santa cruz redimiste al mundo.
Caes, Señor, por segunda vez. El Via Crucis nos señala
tres caídas en tu caminar hacia el Calvario. Tal vez
fueran más.
Caes delante de todos... ¿Cuándo aprenderé yo a no
temer el quedar mal ante los demás, por un error, por
una equivocación?. ¿Cuándo aprenderé que también eso se puede convertir en
ofrenda?
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
Se reza a continuación un Padrenuestro
8ª ESTACIÓN: JESÚS CONSUELA A LAS HIJAS
DE JERUSALÉN
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu
santa cruz redimiste al mundo.
Muchas veces, tendría yo que analizar la causa de mis
lágrimas. Al menos, de mis pesares, de mis
preocupaciones. Tal vez hay en ellos un fondo de
orgullo, de amor propio mal entendido, de egoísmo, de
envidia.
Debería llorar por mi falta de correspondencia a tus innumerables beneficios
de cada día, que me manifiestan, Señor, cuánto me quieres.
Dame profunda gratitud y correspondencia a tu misericordia.
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
Se reza a continuación un Padrenuestro
9ª ESTACIÓN: JESÚS CAE POR TERCERA VEZ
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu
santa cruz redimiste al mundo.
Tercera caída. Más cerca de la Cruz. Más agotado, más
falto de fuerzas. Caes desfallecido, Señor.
Yo digo que me pesan los años, que no soy el de antes,
que me siento incapaz.
Dame, Señor, imitarte en esta tercera caída y haz que
mi desfallecimiento sea beneficioso para otros, porque
te lo doy a Ti para ellos.
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
Se reza a continuación un Padrenuestro
10ª ESTACIÓN: JESÚS DESPOJADO DE SUS
VESTIDURAS
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu
santa cruz redimiste al mundo.
Arrancan tus vestiduras, adheridas a Ti por la sangre
de tus heridas.
A infinita distancia de tu dolor, yo he sentido, a veces,
cómo algo se arrancaba dolorosamente de mí por la
pérdida de mis seres queridos. Que yo sepa ofrecerte
el recuerdo de las separaciones que me desgarraron, uniéndome a tu pasión y
esforzándome en consolar a los que sufren, huyendo de mi propio egoísmo.
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
Se reza a continuación un Padrenuestro
11ª ESTACIÓN: JESÚS CLAVADO EN LA CRUZ
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu
santa cruz redimiste al mundo.
Señor, que yo disminuya mis limitaciones con mi
esfuerzo y así pueda ayudar a mis hermanos. Y que
cuando mi esfuerzo no consiga disminuirlas, me
esfuerce en ofrecértelas también por ellos.
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
Se reza a continuación un Padrenuestro.
12ª ESTACIÓN: JESÚS MUERE EN LA CRUZ
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu
santa cruz redimiste al mundo.
Te adoro, mi Señor, muerto en la Cruz por Salvarme.
Te adoro y beso tus llagas, las heridas de los clavos, la
lanzada del costado... ¡Gracias, Señor, gracias!
Has muerto por salvarme, por salvarnos. Dame
responder a tu amor con amor, cumplir tu Voluntad,
trabajar por mi salvación, ayudado de tu gracia. Y dame
trabajar con ahínco por la salvación de mis hermanos.
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
Se reza a continuación un Padrenuestro
13ª ESTACIÓN: JESÚS EN BRAZOS DE SU MADRE
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu
santa cruz redimiste al mundo.
Déjame estar a tu lado, Madre, especialmente en estos
momentos de tu dolor incomparable. Déjame estar a tu
lado. Más te pido: que hoy y siempre me tengas cerca
de Ti y te compadezcas de mí.
¡Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía!
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
Se reza a continuación un Padrenuestro
14ª ESTACIÓN: EL CADÁVER DE JESÚS PUESTO
EN EL SEPULCRO
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu
santa cruz redimiste al mundo.
Todo ha terminado. Pero no: después de la muerte, la
Resurrección. Enséñame a ver lo transitorio y pasajero,
a la luz de lo que perdura. Y que esa luz ilumine todos
mis actos. Así sea.
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
Se reza a continuación un Padrenuestro
15ª ESTACIÓN: JESÚS RESUCITA
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu
santa cruz redimiste al mundo.
«¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo?
No está aquí, ha resucitado» (Lc 24,5-6).
Unas piadosas mujeres fueron al sepulcro de Jesús
muy temprano. El anuncio de la resurrección convierte
su tristeza en alegría. Jesús está vivo y nosotros
vivimos en Él para siempre. La resurrección de Cristo inaugura para la
humanidad una renovada primavera de esperanza.
Jesús, enséñame a mantener siempre la esperanza.
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
Se reza a continuación un Padrenuestro
ORACIÓN FINAL
Te suplico, Señor, que me concedas, por intercesión de tu Madre la Virgen, que
cada vez que medite tu Pasión, quede grabado en mí con marca de actualidad
constante, lo que Tú has hecho por mí y tus constantes beneficios. Haz, Señor,
que me acompañe, durante toda mi vida, un agradecimiento inmenso a tu
Bondad. Amén.
Virgen Santísima de los Dolores, mírame cargando la cruz de mi sufrimiento;
acompáñame como acompañaste a tu Hijo Jesús en el camino del Calvario; eres
mi Madre y te necesito. Ayúdame a sufrir con amor y esperanza para que mi
dolor sea dolor redentor que en las manos de Dios se convierta en un gran bien
para la salvación de las almas. Amén.
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Aquí tienes al Señor expuesto las 24 horas del día en vivo. Si estás enfermo y
no puedes desplazarte a una parroquia en la que se exponga el Santísimo, o
simplemente quieres saludar al Señor en algunos momentos de la jornada, aquí
le tienes para rezarle con devoción:
Visita al Santísimo Sacramento
Oración inicial
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
¡Corazón de mi Jesús Sacramentado! Con mucha pena de no ser como Tú
quieres que sea y con muchos deseos de ser como Tú quieres que sea, vengo a
tener contigo este ratito de conversación afectuosa junto a Ti, a los pies de tu
Sagrario, donde has querido quedarte por mí, para Tu mayor gloria, honor de mi
Madre Inmaculada y provecho de mi alma. San José, enséñame a escuchar y a
hablar a Jesús.
Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar.
Sea por siempre bendito y alabado.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria
(Se repite cinco veces en honor a las cinco llagas de Nuestro Señor)
Alabanzas al Santísimo Sacramento en reparación de las
blasfemias
Bendito sea Dios.
Bendito sea su Santo Nombre.
Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre.
Bendito sea el Nombre de Jesús.
Bendito sea su Sacratísimo Corazón.
Bendita sea su Preciosísima Sangre.
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.
Bendito sea el Espíritu Santo Consolador.
Bendita sea la excelsa Madre de Dios, María Santísima.
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción.
Bendita sea su gloriosa Asunción.
Bendito sea el Nombre de María, Virgen y Madre.
Bendito sea San José, su castísimo esposo.
Bendito sea Dios, en sus Ángeles y en sus Santos.
Comunión espiritual
Creo, Jesús mío, que estás presente en el Santísimo Sacramento del altar. Te
amo sobre todas las cosas y deseo recibirte dentro de mi alma. Mas, no
pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven espiritualmente a mi corazón y
como si ya hubiéseis venido, te abrazo y me uno a Ti. No permitas Jesús mío
que jamás me aparte de Ti. Así sea.
Oración de Santo Tomás de Aquino
Te adoro con fervor, deidad oculta, que estás bajo de estas formas
escondidas; a ti mi corazón se rinde entero, y desfallece todo si te mira. Se
engaña en ti la vista, el tacto, el gusto. Mas tu palabra engendra fe rendida;
cuanto el Hijo de Dios ha dicho, creo; pues no hay verdad cual la verdad divina.
En la Cruz la deidad estaba oculta. aquí la humanidad yace escondida; y ambas
cosas creyendo y confesando, imploro yo lo que imploraba el ladrón
arrepentido. No veo, como vio Tomás, tus llagas, mas por su Dios te aclama el
alma mía: haz que siempre, Señor, en ti yo crea, que espere en ti, que te ame
sin medida. Oh memorial de la pasión de Cristo, oh pan vivo que al hombre das
la vida: concede que de ti viva mi alma, y guste de tus célicas delicias. Jesús
mío, pelícano piadoso, con tu sangre mi pecho impuro limpia, que de tal sangre
una gotita puede todo el mundo salvar de su malicia. Jesús, a quien ahora miro
oculto, cumple, Señor, lo que mi pecho ansía: que a cara descubierta
contemplándote, por siempre goce de tu clara vista. Amén.
Oración a Jesús solitario en el Santísimo Sacramento
Oh Divino Jesús! que durante la noche estáis solitario en tantos tabernáculos
del mundo, sin que ninguna de vuestras criaturas vaya a visitaros y adoraros. Yo
os ofrezco mi pobre corazón, deseando que todos sus latidos sean otros tantos
de amor y adoración. Vos, Señor, estáis siempre en vela bajo las especies
Sacramentales, vuestro amor misericordioso nunca duerme ni se cansa de velar
por los pecadores. ¡Oh Jesús amantísimo! ¡Oh Jesús solitario! haced mi corazón
cual lámpara encendida; en caridad se inflame y arda siempre en vuestro amor.
Vela ¡oh centinela Divino! vela por el mísero mundo, por los sacerdotes, por las
almas consagradas, las extraviadas, por los pobres enfermos cuyas noches
interminables necesitan tu fortaleza y tu consuelo, por los moribundos y por
ésta tu humilde sierva que, para mejor servirte, descansa pero sin alejarse de
Ti, de tu Sagrario… donde vives en la soledad y el silencio de la noche. Sea
siempre bendito, alabado, adorado, amado y reverenciado el Corazón Sagrado
de Jesús en todos los Sagrarios del mundo. Amén.
Oración final
Gracias, Jesús mío, por la bondad con que me habéis recibido y permitido gozar
de vuestra presencia y compañía amorosas.
Me vuelvo a mis ocupaciones. Mi corazón queda contigo. En mi trabajo y en mis
descansos me acordaré de Ti, y procuraré vivir con la dignidad que merece
vuestra amistad divina.
Dadme vuestra bendición y concededme todas las gracias, que necesito, para
amaros y serviros con la mayor fidelidad.
Bendice, Señor, a nuestro Santísimo Padre el Papa, vuestro Vicario en la tierra;
ilumínale, santifícale y líbralede todos sus enemigos.
Bendice a vuestra Iglesia Santa y haced que su luz brilleen todas las naciones;
y que los paganos conozcan y adoren al único verdadero Dios y a su Hijo
Jesucristo.
Bendice a vuestros sacerdotes, santifícalos y multiplícalos.
Bendice y protege a nuestra nación.
Bendice a todos nuestros bienhechores y concédeles la bienaventuranza
eterna.
Bendice a los que nos han ofendido y cólmalos de beneficios.
Bendice a todos nuestros familiares y haced que vivan todos en vuestra gracia
y amistad y que un día nos reunamos en la Gloria.
Da el descanso eterno a todas las almas de los fieles difuntos que están en el
Purgatorio.
Da la salud a los enfermos. Convierte a todos los pecadores. Danos a todos
vuestro divino amor, para que la fe que nos impide ahora ver vuestro santísimo
rostro se convierta un día en luz esplendorosa en la Gloria, donde en unidad con
el Padre y el Espíritu Santo te alabemos y bendigamos por los siglos de los
siglos. Amén.
CÓMO REZAR EL SANTO ROSARIO
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1.- Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros
enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el
nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu
Santo. Amén.
2.- Rezar el Acto de Contrición: Señor mío
Jesucristo, Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos
quien sois, Bondad infinita, y porque os amo
sobre todas las cosas, me pesa de todo
corazón de haberos ofendido; también me
pesa porque podéis castigarme con las penas
del infierno. Ayudado de vuestra divina
gracia, propongo firmemente nunca más
pecar, confesarme y cumplir la penitencia
que me fuere impuesta. Amén.
3.- Rezar tres avemarías y un Gloria.
4.- En función del día de la semana, elegimos los misterios a meditar,
según lo que se indica más abajo. Tras enunciar el primer misterio, se
reza un padrenuestro.
Misterios Gozosos (Lunes y Sábados)
La Encarnación del Hijo de Dios.
La Visitación de Nuestra Señora a su prima santa Isabel.
El Nacimiento del Hijo de Dios en Belén.
La Purificación de Nuestra Señora y Presentación del Niño Jesús.
El Niño perdido y hallado en el Templo.
Misterios Dolorosos (Martes y Viernes)
La Oración de Jesús en el Huerto de los olivos.
La Flagelación del Señor.
La Coronación de espinas.
La Cruz a cuestas camino del Calvario .
Crucifixión y muerte de Jesús en la Cruz.
Misterios Gloriosos (Miércoles y Domingos)
La Resurrección del Señor.
La Ascensión del Señor.
La Venida del Espíritu Santo.
La Asunción de Nuestra Señora.
La Coronación de María Santísima.
Misterios Luminosos (Jueves)
El Bautismo en el Jordán
La autorrevelación de Jesús en las bodas de Caná.
El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión.
La Transfiguración del Señor en el monte Tabor.
La institución de la Sagrada Eucaristía.
5.- Se rezan 10 avemarías, un gloria y a continuación la Jaculatoria:
María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de
nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
6.- Se enuncia el segundo misterio y se reza un padrenuestro.
7.- Se rezan 10 avemarías, un Gloria y la Jaculatoria: María, Madre de
gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y
ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
8.- Se enuncia el tercer misterio y se reza un padrenuestro.
9.- Se rezan 10 avemarías, un Gloria y la Jaculatoria: María, Madre de
gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y
ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
10.- Se enuncia el cuarto misterio y se reza un padrenuestro.
11.- Se rezan 10 avemarías, un Gloria y la Jaculatoria: María, Madre de
gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y
ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
12.- Se enuncia el quinto misterio y se reza un padrenuestro.
13.- Se rezan 10 avemarías, un Gloria y la Jaculatoria: María, Madre
de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y
ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
14.- Se rezan estas tres avemarías:
Dios te salve, María, Hija de Dios Padre, llena eres de gracia, el Señor
es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de
tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María, Madre de Dios Hijo, llena eres de gracia, el Señor
es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de
tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María, Esposa de Dios Espíritu Santo, llena eres de
gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y
bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega
por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
15.- Finalmente, se reza la Letanía de la Santísima Virgen María:
Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad
Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos
Dios, Padre celestial
Dios, Hijo Redentor del mundo
Dios, Espíritu Santo
Trinidad santa, un solo Dios
Santa María
Santa Madre de Dios
Santa Virgen de las Vírgenes
Madre de Cristo
Madre de la Iglesia
Madre de la Divina Gracia
Madre purísima
Madre castísima
Madre y Virgen
Madre sin mancha
Madre inmaculada
Madre amable
Madre admirable
Madre del buen consejo
Madre del Creador
Madre del Salvador
Virgen prudentísima
Virgen digna de veneración
Virgen poderosa
Virgen acogedora
Virgen fiel
Ideal de santidad
Trono de sabiduría
Causa de nuestra alegría
Templo del Espíritu Santo
Obra maestra de la gracia
Modelo de entrega a Dios
Rosa escogida
Fuerte como la torre de David
Hermosa como torre de marfil
Casa de oro
Arca de la Nueva Alianza
Puerta del cielo
Estrella de la mañana
Salud de los enfermos
Refugio de los pecadores
Consoladora de los tristes
Auxilio de los cristianos
Reina de los Ángeles
Reina de los Patriarcas
Reina de los Profetas
Reina de los Apóstoles
Reina de los Mártires
Reina de los confesores de la fe
Reina de las Vírgenes
Reina de todos los Santos
Reina concebida sin pecado original
Reina llevada al cielo
Reina del Santo Rosario
Reina de la Familia
Reina de la paz
TALLER DE CUARESMA PARA JÓVENES
I. Oración Inicial
II. Dinámica de Integración
III. Dinámica Introducción al tema de la Cuaresma: Preparen en el desierto el camino del
Señor
a. Se aproxima la Pascua, la fiesta más importante de los cristianos, donde celebramos lo más
esencial y vital de nuestra fe: Jesús da su vida en la Cruz para luego vencer definitivamente a
la muerte con su resurrección.
b. La Pascua de Cristo es nuestra Pascua, en su muerte nuestra muerte fue vencida y en su
Resurrección, resucitamos todos. Por eso nos preparamos intensamente para celebrar este
misterio en un tiempo fuerte que llamamos cuaresma, en el cual estamos invitados
a encontrarnos con nuestro Padre como Jesús lo hizo en el desierto, y dejar que su voz nos
gane el corazón.
c. El desafío es ir al desierto de nuestro interior y acallar todo aquello que nos impida escuchar
claramente al Señor que nos habla. La propuesta, en este encuentro, consiste en una
celebración que pueda introducir al grupo en este tiempo litúrgico.
i. Dinámica
1. El coordinador o catequista hará una breve introducción para preparar el
clima de celebración y darle sentido a la misma: La cuaresma es un tiempo donde estamos
invitados a escuchar la voz de Dios que nos invita a prepararnos para la Pascua. Pero en este
tiempo, distintas situaciones, pueden estar distrayendo nuestra atención de la propuesta de
Dios para nuestra vida. A través de esta dinámica les proponemos reflexionar sobre este
tema, para pensar cuáles son los posibles «ruidos» que nos
impiden escuchar a Dios.
2. Necesitamos un radio, una persona que toque una pandereta, otro que
aplauda y otro que hable.
3. Se invita al grupo a tratar de escuchar a quien está hablando, que lo hará a
la vez que otro aplaude, otro toca la pandereta y mientras el radio funciona con la música.
4. El animador pide silencio, apaga el radio y conversa con el grupo para ver si
pudieron percibir el mensaje del que hablaba. Luego se repite la dinámica sacando cada una
las «interferencias» (conviene dejar para el final el radio que es lo que más dificulta la
audición), hasta finalmente dejar sólo a la persona que repetirá varias veces la frase de Isaías
40, 3a: «Preparen en el desierto el camino del Señor».
5. Luego de conversar entre todos sobre las primeras conclusiones de la
dinámica, se propone las siguientes preguntas para pensar personalmente y luego compartir
en pequeños grupos:
• ¿Qué ruidos externos, voces, propuestas, no nos dejan escuchar la
voz del Señor?
• ¿Qué ruidos internos, preocupaciones, inquietudes, no nos dejan
escuchar la voz del Señor?
(Esta dinámica puede servir para captar la atención de los jóvenes e ir
preparándolos un poco a que deben estar atentos y en la disposición de estar en
silencio para escuchar y entender el mensaje del taller)
IV. Charla sobre la Cuaresma: (en la sección de catequesis para niños, encontrarás
una presentación en Power Point que puede ser muy útil)
a. Significado de la Cuaresma
b. Símbolos
c. Tiempo de preparación para la Pascua
d. Actos y actitudes que debemos tener en este tiempo de Cuaresma
Para profundizar en este punto se puede llevar a cabo la siguiente dinámica:
1. Introducción para compartir con el grupo: La cuaresma es un tiempo de preparación para
la Pascua donde es importante que los cristianos vayamos poniéndonos en sintonía con la
fiesta de la «entrega total». Es un tiempo de reflexión, de revisión de nuestra vida, de
conversión, de renovación de nuestra fe. Es un tiempo donde estamos invitados a ir al
desierto, donde otras voces y ruidos no nos distraigan del encuentro con el Señor.
2. Ahora este desierto, no tiene por qué ser ausencia de otros, ya que el hermano es el mejor
lugar donde encontrarnos con Jesús. Sí va a requerir de nosotros un cambio de actitud para
poder descubrirlo y escucharlo. En división de grupos vamos a trabajar con un texto bíblico
donde trataremos de encontrar la actitud o la acción que nos puede ayudar a vivir esta
cuaresma.
3. Cada grupo puede tener varias franjas de cartulina para que escriban, según la lectura que
le corresponda, la actitud o acción que el Señor nos pide. Traerlo a plenaria y que ellos peguen
las franjas en una cartulina más grande:
ACTITUDES Y ACCIONES
a. ORACIÓN SENCILLA
b. SER FRATERNO
c. COHERENCIA DE VIDA
d. SABER PERDONAR
e. HUMILDAD
f. AYUDAR A QUIEN LO NECESITA
Textos sugeridos
Mt. 6, 1-4:1.Guárdense de las buenas acciones hechas a la vista de todos, a fin de que todos
las aprecien. Pues en ese caso, no les quedaría premio alguno que esperar de su Padre que
está en el cielo. 2. Cuando ayudes a un necesitado, no lo publiques al son de trompetas; no
imites a los que dan espectáculo en las sinagogas y en las calles, para que los hombres los
alaben. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio. 3. Tú, cuando ayudes a un necesitado,
ni siquiera tu mano izquierda debe saber lo que hace la derecha: 4.tu limosna quedará en
secreto. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará.
Mt. 6, 16-18:16.Cuando ustedes hagan ayuno, no pongan cara triste, como los que dan
espectáculo y aparentan palidez, para que todos noten sus ayunos. Yo se lo digo: ellos han
recibido ya su premio. 17.Cuando tú hagas ayuno, lávate la cara y perfúmate el cabello. 18.No
son los hombres los que notarán tu ayuno, sino tu Padre que ve las cosas secretas, y tu Padre
que ve en lo secreto, te premiará.
Mt. 7, 7-11: 7.Pidan y se les dará; busquen y hallarán; llamen y se les abrirá la puerta.
8.Porque el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y se abrirá la puerta al que llama.
9.¿Acaso alguno de ustedes daría a su hijo una piedra cuando le pide pan? 10.¿O le daría una
culebra cuando le pide un pescado? 11.Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas
buenas a sus hijos, ¡con cuánta mayor razón el Padre de ustedes, que está en el Cielo, dará
cosas buenas a los que se las pidan!
Mt. 7, 24-27: 24.Si uno escucha estas palabras mías y las pone en práctica, dirán de él: aquí
tienen al hombre sabio y prudente, que edificó su casa sobre roca. 25.Cayó la lluvia, se
desbordaron los ríos, soplaron los vientos y se arrojaron contra aquella casa, pero la casa no
se derrumbó, porque tenía los cimientos sobre roca. 26.Pero dirán del que oye estas palabras
mías, y no las pone en práctica: aquí tienen a un tonto que construyó su casa sobre arena.
27.Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y se arrojaron contra esa casa:
la casa se derrumbó y todo fue un gran desastre.»
Rom. 12, 9-13: 9.Dios sabe que los recuerdo constantemente en mis oraciones, mientras le
rindo ese culto espiritual que es trabajar por la Buena Nueva de su Hijo. 10.Pues yo desearía,
si tal es su voluntad, que se me allane el camino para ir a visitarles. 11.Tengo muchas ganas
de verlos para comunicarles algún don espiritual que los fortalezca 12.y, al compartir nuestra
fe, nos animaremos mutuamente. 13.Quiero que sepan, hermanos, que muchas veces me he
propuesto ir donde ustedes, pero hasta el momento no he tenido la posibilidad de ir a
cosechar algún fruto entre ustedes, como he hecho en otros países.
Flp. 2, 1-4: 1.¿Puedo pedirles algo en nombre de Cristo, hablarles del amor? ¿Han recibido el
Espíritu y son capaces de compasión y ternura? 2.Entonces denme esta alegría: pónganse de
acuerdo, estén unidos en el amor, con una misma alma y un mismo proyecto. 3.No hagan
nada por rivalidad o vanagloria. Que cada uno tenga la humildad de creer que los otros son
mejores que él mismo. 4.No busque nadie sus propios intereses, sino más bien preocúpese
cada uno por los demás.
Sant. 5, 7-11:7.Tengan paciencia, hermanos, hasta la venida del Señor. Miren cómo el
sembrador cosecha los preciosos productos de la tierra, que ha aguardado desde las primeras
lluvias hasta las tardías. 8.Sean también ustedes pacientes y no se desanimen, porque la
venida del Señor está cerca. 9.Hermanos: no se peleen unos con otros, y así no serán
juzgados; miren que el juez está a la puerta. 10. Consideren, hermanos, lo que han sufrido los
profetas que hablaron en nombre del Señor y tómenlos como modelo de paciencia. 11.Fíjense
que llamamos felices a aquellos que fueron capaces de perseverar. Han oído hablar de la
constancia de Job y saben lo que al final el Señor hizo por él, pues el Señor es compasivo y
misericordioso.
Col. 3, 12-15: 12.Pónganse, pues, el vestido que conviene a los elegidos de Dios, sus santos
muy queridos: la compasión tierna, la bondad, la humildad, la mansedumbre, la paciencia.
13.Sopórtense y perdónense unos a otros si uno tiene motivo de queja contra otro. Como el
Señor los perdonó, a su vez hagan ustedes lo mismo. 14.Por encima de esta vestidura pondrán
como cinturón el amor, para que el conjunto sea perfecto. Así la paz de Cristo reinará en sus
corazones, pues para esto fueron llamados y reunidos. Finalmente, sean agradecidos.
V. Desayuno
VI. Canción/Dinámica de la cruz
a. “Alaba a Dios alzando las manos, inclínate a nuestro Señor. A tu hermano dale la
mano y con el dedo haz una cruz…
lala lá lalá lala lala (x4)
i. Sustituir con rodilla, codo, cabeza, lengua, todo el cuerpo
VII. Representación de la lectura de Jesús en el Desierto: Jesús ayuna cuarenta días en el
desierto y enfrenta a Satanás
a. Narrador - Y enseguida [después del bautismo], el Espíritu [Santo] lo llevó al desierto,
donde estuvo cuarenta días y fue tentado por Satanás. Vivía entre los animales salvajes, y los
ángeles lo servían.Después del arresto de Juan [bautista], Jesús fue a Galilea a predicar la
Buena Noticia de Dios, y decía:
b. Jesús - El tiempo ya se ha completado: el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean
en esta Buena Noticia
c. Reconstruir el relato, con los niños, a partir de las preguntas:
i. ¿Qué acabamos de escuchar? ¿De qué habla Jesús?
b. Centrar la reflexión en descubrir Jesús nos anuncia una Buena Noticia: el Reino de Dios
está cerca.
i. - ¿Dónde está Jesús? ¿Quién lo conduce allí? ¿Qué hace en ese lugar?
ii. - Al comenzar a predicar, ¿cuáles son las primeras palabras de Jesús?
iii. - ¿Qué actitudes podemos cambiar para estar más cerca de Jesús?
iv. - ¿Qué aprendemos en este relato?
c. El animador invita a poner en común la reflexión de cada uno de los niños. Va animando
para que hablen en voz alta, a medida que los niños comparten sus respuestas los va
orientando para aprender que la cuaresma es un tiempo para cambiar y mejorar en
nuestro corazón. Intentar orientar hacia propuestas concretas.
IX. Finalizar el taller con una visita al Santísimo
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joacutevenes.html#sthash.enDtsUxC.dpuf
Lavatorio de los pies
Cuaresma y Semana Santa
Juan 13, 1-15. Jueves Santo. Cristo se da como Alimento en la
Eucaristía y como Víctima por nuestros pecados en la cruz.
Por: Edgar Pérez | Fuente: Catholic.net
Del santo Evangelio segúnsan Juan 13, 1-15
Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este
mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el
extremo. Durante la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón a Judas
Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarle, sabiendo que el Padre le había puesto
todo en sus manos y que había salido de Dios y a Dios volvía, se levanta de la mesa, se
quita sus vestidos y, tomando una toalla, se la ciñó. Luego echa agua en un lebrillo y se
puso a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido.
Llega a Simón Pedro; éste le dice: «Señor, ¿tú lavarme a mí los pies?» Jesús le respondió:
«Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora: lo comprenderás más tarde». Le dice Pedro:
«No me lavarás los pies jamás». Jesús le respondió: «Si no te lavo, no tienes parte
conmigo». Le dice Simón Pedro: «Señor, no sólo los pies, sino hasta las manos y la
cabeza». Jesús le dice: «El que se ha bañado, no necesita lavarse; está del todo limpio. Y
vosotros estáis limpios, aunque no todos». Sabía quién le iba a entregar, y por eso dijo:
«No estáis limpios todos». Después que les lavó los pies, tomó sus vestidos, volvió a la
mesa, y les dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis "el
Maestro" y "el Señor", y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he
lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros. Porque os he dado
ejemplo, para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros.
Oración introductoria
Ven, Espíritu Santo, dame tu luz para comprender que el amor, para que realmente sea
amor, tiene que concretarse en obras. ¡Tengo tanto que aprender de ti, Señor! Creo, espero
y te amo tanto que quiero, con tu gracia, llegar a ser otro Cristo para los demás.
Petición
Señor, ayúdame a vivir desde hoy con una actitud de servicio y disponibilidad.
Meditación del Papa
Puesto que también los bautizados siguen siendo pecadores, tienen necesidad de la
confesión de los pecados, que "nos lava de todos nuestros delitos"[...] De lo que se trata en
el fondo es de que la culpa no debe seguir supurando ocultamente en el alma,
envenenándola así desde dentro. Necesita la confesión. Por la confesión la sacamos a la luz,
la exponemos al amor purificador de Cristo. En la confesión el Señor vuelve a lavar
siempre nuestros pies sucios y nos prepara para la comunión de mesa con Él. Al mirar en
retrospectiva al conjunto del capítulo sobre el lavatorio de los pies, podemos decir que en
este gesto de humildad, en el cual se hace visible la totalidad del servicio de Jesús en la
vida y la muerte, el Señor está ante nosotros como el siervo de Dios; como Aquel que se ha
hecho siervo por nosotros, que carga con nuestro peso, dándonos así la verdadera pureza, la
capacidad de acercarnos a Dios. (Joseph Ratzinger, Benedicto XVI, Jesús de Nazaret,
segunda parte, p. 31).
Reflexión
Si viéramos a algún presidente servirnos la mesa como uno de nuestra servidumbre nos
pasmaríamos de seguro por su acción; y si tenemos buen corazón lo admiraríamos: "¡cómo
se ha humillado! ¡Qué ejemplo!" Sin embargo estas cosas no suelen pasar entre los
poderosos de este mundo. Cristo, en cambio se humilló como un esclavo.
Dice san Juan: "Habiendo amados a los suyos, los amó hasta el extremo". El Amor hecho
carne está lejos de ser una especie de demagogo y fariseo que sólo dice y nada hace o hace
lo contrario de lo que dice. Cristo vino con toda su vida a predicarnos el amor. Y nos lo
predicó con la palabra y sobre todo con su testimonio. Él que era la Palabra del Padre tenía
que decirnos su Palabra con su vida. Por eso no tardó en demostrar el amor sirviendo. Sí,
sirviendo. Porque amar de verdad es estar sirviendo al otro, totalmente donado al otro. El
oficio de esclavo mandaba lavar los pies a los invitados a un banquete. Cristo asume ese
oficio. Por eso Pedro se escandaliza de lo que hace su Maestro: "Tú no me lavarás los pies a
mí". No porque no quisiera una merced tan grande del Señor sino porque no aguantaba
verle hacer "eso" tan humillante. Pero entiende bien el fondo del asunto. Cristo ha hablado
del amor. Si no le lava los pies no tendrá parte con Él. Nada más fuera de las intenciones de
Pedro. "Hasta la cabeza me puedes lavar".
Es ahora cuando Jesús les enseña que amar no es un estado emotivo, ni un sentimiento para
con algunos o una idea hermosa en la cabeza. Es donarse efectivamente. De este modo,
lavarnos los pies equivale a vivir en el amor, sirviendo uno al otro con total desinterés.
Nada tenía que darnos Cristo. No sólo se habrá de humillar de esta manera. Se dará como
Alimento en la Eucaristía y como Víctima por nuestros pecados en la cruz.
Si para alguien el amor es una palabra hueca, que mire a Cristo. Allí comprenderá qué
signifique amar de verdad.
Propósito
Acercarme al sacramento de la reconciliación (confesión) para vivir plenamente el Triduo
Pascual.
Diálogo con Cristo
Gracias, Señor, por mostrarme el camino que debo seguir. La gracia me la ofreces en la
Eucaristía, el eje alrededor del cual debe girar toda mi existencia, pero para poder recibirte
sacramentalmente, necesito primero lavarme, limpiar mi vida de todo lo que te ofende,
porque aunque sé que nunca seré digno, tengo la seguridad que con la absolución de uno de
tus sacerdotes, mi alma quedará lista para recibirte.

Lectio divinaw

  • 1.
    SUCURSAL CONSTITUCION ALMACENES VIDRIS.A. DE C.V. Blvd. Constitución No. 547, Col. Miranda San Salvador, El Salvador, C.A. Tel.: (503) 2274-3033 Fax.: (503) 2234-8333 e-mail:alvisa062@vidri.com.sv 1) Oración inicial Señor, guarda a tu familia en el camino del bien que tú le señalaste; y haz que, protegida por tu mano, en sus necesidades temporales, tienda con mayor libertad hacia los bienes eternos. Por nuestro Señor. Para la reflexión personal • Santiago y Juan piden favores, Jesús promete sufrimiento. Yo, ¿qué le pido al Señor en la oración? ¿Cómo acepto el sufrimiento y los dolores que acontecen en mi vida? • Jesús dice: “¡Entre ustedes no sea así!” Mi forma de vivir en comunidad, ¿concuerda con este consejo de Jesús? Francisco para la Cuaresma 2015 que lleva como título “Fortalezcan sus corazones”. El texto ha sido dado a conocer por la Sala Stampa de la Santa Sedeen conferencia de prensa. Los idiomas en los que puede encontrarse son el italiano, español, inglés, polaco, alemán, francés y árabe. A continuación el texto completo en español: «Fortalezcan sus corazones» (St 5,8) Queridos hermanos y hermanas: La Cuaresma es un tiempo de renovación para la Iglesia, para las comunidades y para cada creyente. Pero sobre todo es un «tiempo de
  • 2.
    gracia» (2 Co6,2). Dios no nos pide nada que no nos haya dado antes: «Nosotros amemos a Dios porque él nos amó primero» (1 Jn 4,19). Él no es indiferente a nosotros. Está interesado en cada uno de nosotros, nos conoce por nuestro nombre, nos cuida y nos busca cuando lo dejamos. Cada uno de nosotros le interesa; su amor le impide ser indiferente a lo que nos sucede. Pero ocurre que cuando estamos bien y nos sentimos a gusto, nos olvidamos de los demás (algo que Dios Padre no hace jamás), no nos interesan sus problemas, ni sus sufrimientos, ni las injusticias que padecen… Entonces nuestro corazón cae en la indiferencia: yo estoy relativamente bien y a gusto, y me olvido de quienes no están bien. Esta actitud egoísta, de indiferencia, ha alcanzado hoy una dimensión mundial, hasta tal punto que podemos hablar de una globalización de la indiferencia. Se trata de un malestar que tenemos que afrontar como cristianos. Cuando el pueblo de Dios se convierte a su amor, encuentra las respuestas a las preguntas que la historia le plantea continuamente. Uno de los desafíos más urgentes sobre los que quiero detenerme en este Mensaje es el de la globalización de la indiferencia. La indiferencia hacia el prójimo y hacia Dios es una tentación real también para los cristianos. Por eso, necesitamos oír en cada Cuaresma el grito de los profetas que levantan su voz y nos despiertan. Dios no es indiferente al mundo, sino que lo ama hasta el punto de dar a su Hijo por la salvación de cada hombre. En la encarnación, en la vida terrena, en la muerte y resurrección del Hijo de Dios, se abre definitivamente la puerta entre Dios y el hombre, entre el cielo y la tierra. Y la Iglesia es como la mano que tiene abierta esta puerta mediante la proclamación de la Palabra, la celebración de los sacramentos, el testimonio de la fe que actúa por la caridad (cf. Ga 5,6). Sin embargo,
  • 3.
    el mundo tiendea cerrarse en sí mismo y a cerrar la puerta a través de la cual Dios entra en el mundo y el mundo en Él. Así, la mano, que es la Iglesia, nunca debe sorprenderse si es rechazada, aplastada o herida. El pueblo de Dios, por tanto, tiene necesidad de renovación, para no ser indiferente y para no cerrarse en sí mismo. Querría proponerles tres pasajes para meditar acerca de esta renovación. 1. «Si un miembro sufre, todos sufren con él» (1 Co 12,26) – La Iglesia La caridad de Dios que rompe esa cerrazón mortal en sí mismos de la indiferencia, nos la ofrece la Iglesia con sus enseñanzas y, sobre todo, con su testimonio. Sin embargo, sólo se puede testimoniar lo que antes se ha experimentado. El cristiano es aquel que permite que Dios lo revista de su bondad y misericordia, que lo revista de Cristo, para llegar a ser como Él, siervo de Dios y de los hombres. Nos lo recuerda la liturgia del Jueves Santo con el rito del lavatorio de los pies. Pedro no quería que Jesús le lavase los pies, pero después entendió que Jesús no quería ser sólo un ejemplo de cómo debemos lavarnos los pies unos a otros. Este servicio sólo lo puede hacer quien antes se ha dejado lavar los pies por Cristo. Sólo éstos tienen "parte" con Él (Jn 13,8) y así pueden servir al hombre. La Cuaresma es un tiempo propicio para dejarnos servir por Cristo y así llegar a ser como Él. Esto sucede cuando escuchamos la Palabra de Dios y cuando recibimos los sacramentos, en particular la Eucaristía. En ella nos convertimos en lo que recibimos: el cuerpo de Cristo. En él no hay lugar para la indiferencia, que tan a menudo parece tener tanto poder en nuestros corazones. Quien es de Cristo pertenece a un solo cuerpo y en Él no se es indiferente hacia los demás. «Si un miembro sufre, todos sufren con él; y si un miembro es honrado, todos se alegran con él» (1 Co 12,26). La Iglesia es communio sanctorum porque en ella participan los santos, pero a su vez porque es comunión de cosas santas: el amor de Dios que
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    se nos revelóen Cristo y todos sus dones. Entre éstos está también la respuesta de cuantos se dejan tocar por ese amor. En esta comunión de los santos y en esta participación en las cosas santas, nadie posee sólo para sí mismo, sino que lo que tiene es para todos. Y puesto que estamos unidos en Dios, podemos hacer algo también por quienes están lejos, por aquellos a quienes nunca podríamos llegar sólo con nuestras fuerzas, porque con ellos y por ellos rezamos a Dios para que todos nos abramos a su obra de salvación. 2. «¿Dónde está tu hermano?» (Gn 4,9) – Las parroquias y las comunidades Lo que hemos dicho para la Iglesia universal es necesario traducirlo en la vida de las parroquias y comunidades. En estas realidades eclesiales ¿se tiene la experiencia de que formamos parte de un solo cuerpo? ¿Un cuerpo que recibe y comparte lo que Dios quiere donar? ¿Un cuerpo que conoce a sus miembros más débiles, pobres y pequeños, y se hace cargo de ellos? ¿O nos refugiamos en un amor universal que se compromete con los que están lejos en el mundo, pero olvida al Lázaro sentado delante de su propia puerta cerrada? (cf. Lc 16,19-31). Para recibir y hacer fructificar plenamente lo que Dios nos da es preciso superar los confines de la Iglesia visible en dos direcciones. En primer lugar, uniéndonos a la Iglesia del cielo en la oración. Cuando la Iglesia terrenal ora, se instaura una comunión de servicio y de bien mutuos que llega ante Dios. Junto con los santos, que encontraron su plenitud en Dios, formamos parte de la comunión en la cual el amor vence la indiferencia. La Iglesia del cielo no es triunfante porque ha dado la espalda a los sufrimientos del mundo y goza en solitario. Los santos ya contemplan y gozan, gracias a que, con la muerte y la resurrección de Jesús, vencieron definitivamente la indiferencia, la dureza de corazón y el odio. Hasta que esta victoria del amor no inunde todo el mundo, los santos
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    caminan con nosotros,todavía peregrinos. Santa Teresa de Lisieux, doctora de la Iglesia, escribía convencida de que la alegría en el cielo por la victoria del amor crucificado no es plena mientras haya un solo hombre en la tierra que sufra y gima: «Cuento mucho con no permanecer inactiva en el cielo, mi deseo es seguir trabajando para la Iglesia y para las almas» (Carta 254,14 julio 1897). También nosotros participamos de los méritos y de la alegría de los santos, así como ellos participan de nuestra lucha y nuestro deseo de paz y reconciliación. Su alegría por la victoria de Cristo resucitado es para nosotros motivo de fuerza para superar tantas formas de indiferencia y de dureza de corazón. Por otra parte, toda comunidad cristiana está llamada a cruzar el umbral que la pone en relación con la sociedad que la rodea, con los pobres y los alejados. La Iglesia por naturaleza es misionera, no debe quedarse replegada en sí misma, sino que es enviada a todos los hombres. Esta misión es el testimonio paciente de Aquel que quiere llevar toda la realidad y cada hombre al Padre. La misión es lo que el amor no puede callar. La Iglesia sigue a Jesucristo por el camino que la lleva a cada hombre, hasta los confines de la tierra (cf. Hch 1,8). Así podemos ver en nuestro prójimo al hermano y a la hermana por quienes Cristo murió y resucitó. Lo que hemos recibido, lo hemos recibido también para ellos. E, igualmente, lo que estos hermanos poseen es un don para la Iglesia y para toda la humanidad. Queridos hermanos y hermanas, cuánto deseo que los lugares en los que se manifiesta la Iglesia, en particular nuestras parroquias y nuestras comunidades, lleguen a ser islas de misericordia en medio del mar de la indiferencia. 3. «Fortalezcan sus corazones» (St 5,8) – La persona creyente También como individuos tenemos la tentación de la indiferencia. Estamos saturados de noticias e imágenes tremendas que nos narran el
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    sufrimiento humano y,al mismo tiempo, sentimos toda nuestra incapacidad para intervenir. ¿Qué podemos hacer para no dejarnos absorber por esta espiral de horror y de impotencia? En primer lugar, podemos orar en la comunión de la Iglesia terrenal y celestial. No olvidemos la fuerza de la oración de tantas personas. La iniciativa 24 horas para el Señor, que deseo que se celebre en toda la Iglesia —también a nivel diocesano—, en los días 13 y 14 de marzo, es expresión de esta necesidad de la oración. En segundo lugar, podemos ayudar con gestos de caridad, llegando tanto a las personas cercanas como a las lejanas, gracias a los numerosos organismos de caridad de la Iglesia. La Cuaresma es un tiempo propicio para mostrar interés por el otro, con un signo concreto, aunque sea pequeño, de nuestra participación en la misma humanidad. Y, en tercer lugar, el sufrimiento del otro constituye un llamado a la conversión, porque la necesidad del hermano me recuerda la fragilidad de mi vida, mi dependencia de Dios y de los hermanos. Si pedimos humildemente la gracia de Dios y aceptamos los límites de nuestras posibilidades, confiaremos en las infinitas posibilidades que nos reserva el amor de Dios. Y podremos resistir a la tentación diabólica que nos hace creer que nosotros solos podemos salvar al mundo y a nosotros mismos. Para superar la indiferencia y nuestras pretensiones de omnipotencia, quiero pedir a todos que este tiempo de Cuaresma se viva como un camino de formación del corazón, como dijo Benedicto XVI (Ct. enc. Deus caritas est, 31). Tener un corazón misericordioso no significa tener un corazón débil. Quien desea ser misericordioso necesita un corazón fuerte, firme, cerrado al tentador, pero abierto a Dios. Un corazón que se deje impregnar por el Espíritu y guiar por los caminos del amor que nos
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    llevan a loshermanos y hermanas. En definitiva, un corazón pobre, que conoce sus propias pobrezas y lo da todo por el otro. Por esto, queridos hermanos y hermanas, deseo orar con ustedes a Cristo en esta Cuaresma: "Fac cor nostrum secundum Cor tuum": "Haz nuestro corazón semejante al tuyo" (Súplica de las Letanías al Sagrado Corazón de Jesús). De ese modo tendremos un corazón fuerte y misericordioso, vigilante y generoso, que no se deje encerrar en sí mismo y no caiga en el vértigo de la globalización de la indiferencia. Con este deseo, aseguro mi oración para que todo creyente y toda comunidad eclesial recorra provechosamente el itinerario cuaresmal, y les pido que recen por mí. Que el Señor los bendiga y la Virgen los guarde. Vaticano, 4 de octubre de 2014 Fiesta de san Francisco de Asís FRANCISCUS PP. Etiquetas: Cuare LA TENTACIÓN DE LAS PIEDRAS [Índice]
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    El proyecto deliberación de Cristo consiste en cambiar a fondo el corazón de cada hombre y cualquier proyecto de soluciones “inmediatistas” que busca solventar los problemas de este mundo “de un golpe” se asimila a las tentaciones que el demonio hizo a Cristo, advirtió Mons. Romero en su primera homilía de su última Cuaresma, pronunciada exactamente un mes antes de su martirio, el 24 de febrero de 1980. [Esta es la segunda parte de una serie sobre las últimas siete homilías de Monseñor Romero comenzada el año pasado. Para leer el texto original de esta homilía en español, pulse aquí. Para el texto en inglés, pulse acá. Y, para escuchar el audio de Mons. Romero pronunciando la homilía, pulse acá.] “La justicia social no es tanto una ley que ordene distribuir”, predicó el arzobispo, sino que: “es una actitud interna como la de Cristo, que siendo rico, se hace pobre para poder compartir con los pobres su amor”. Por eso, “a la Iglesia no le importa que haya sólo una distribución más equitativa de las riquezas: le interesa que se dé esa distribución porque existe realmente en todos los hombres una actitud de querer compartir no sólo los bienes, sino la misma vida”, con los pobres. “No busquemos soluciones inmediatas”, insistió Mons. Romero: “no queramos organizar de un golpe una sociedad tan injustamente organizada durante tanto tiempo”. Aunque pueda ser fácil decretar a la fuerza una mejor distribución, explicó Monseñor, “no compondríamos el mundo: el rico seguiría siendo egoísta, el hombre no se convertiría”. La justicia de Dios no se alcanza a través de una insurrección marxista: “no por apariencias de salvación sino por la fuerza verdadera que solamente dimana de la cruz y el sacrificio”, dijo. Aunque presentada como una crítica amiga, la denuncia de Mons. Romero a la izquierda fue contundente. “No sería completo mi llamamiento de Cuaresma para la conversión de los diversos sectores salvadoreños”, comenzó, “si no dijera también una palabra cariñosa de pastor a las fuerzas populares”. Y paso a cuestionar fuertemente las tácticas subversivas: —¿Es con violencia terrorista proletaria como puede y debe combatirse la violencia represiva millonaria? —¿Es con bombas, incendios, tomas, secuestros y hasta asesinatos como se podrá por fin instaurar el Reino de Dios y su justicia? —¿Creen ustedes que el Espíritu Santo y no el demonio el que inspira esos actosvandálicos, subversivos, más de la moral cristiana que de la vida y haciendas de los oligarcas?
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    No criticar losabusos de la izquierda violenta les restaría eficacia a los reformistas para acabar con los abusos de la extrema derecha, dijo: “Defender o apañar, en vez de condenar con la misma energía la violencia subversiva, es, a mi juicio, provocar más la insolencia represiva”— razonaba— “pues ya estamos viendo por todos lados, cómo reaccionan los sanguinarios cuerpos de represión contra el ataque de los grupos de subversión”. Aquel primer domingo de Cuaresma de 1980 se había leído el Evangelio en que Satán le dice a Jesús en ayunas que debería convertir unas piedras a pan para aliviarse del hambre, y el Divino Maestro le contesta: “No sólo de pan vive el hombre, sino que de toda palabra que sale de la boca de Dios”. (Lucas 4, 1-4.) Aún los hombres que contemplan el ayuno de todo un pueblo deben de ser comprensivos con el programa de Dios para aliviar ese sufrimiento, y no querer quitarlo de un golpe, dijo monseñor. “El proyecto de Dios quiere darle un sentido al ayuno, quiere darle un sentido a la cruz, al desierto, al sacrificio”, aseveró. “Ya vendrá el pan. La palabra de Dios es justicia, y el pan no solamente se hace de las piedras”. Tener fe: “Que sepan unos y otros vivir la austeridad del desierto, que sepan saborear la redención fuerte de la cruz”. El mensaje de monseñor no se debe confundir con el argumento paternalista que se usaba en otras épocas para decir que los pobres tendrán en el cielo su recompensa. No es precisamente el conformismo lo que monseñor estaba recomendando: “los que sufren perennemente el hambre, la privación”—es decir, los pobres—deben “darle un sentido penitencial a su situación y no adormecerse en esa situación sino trabajar por una justicia social que impere en el país”. Aunque reservó sus palabras más duras para la extrema derecha, los cuerpos de seguridad que cometían graves abusos a los derechos humanos, y los oligarcas que dirigían la ola de represión, recordó que todos tenemos nuestras propias debilidades, con cuales el diablo puede tentarnos: “Unos por el orgullo, otros por la codicia, otros por la vanidad, otros por los triunfos fáciles” y advirtió: “Mucho cuidado, hermanos”. Su pretensión, había dicho Mons. Romero al principio de su homilía, era “ofrecer a la Patria un pueblo renovado, una Iglesia palpitante con Cristo resucitado, aferrada a la cruz del Señor y dándonos el verdadero proyecto de Dios para salvar a nuestro país”. Al finalizar la homilía, era evidente cual era “el verdadero proyecto de Dios”: “Tengamos fe, creamos de verdad y desde nuestra fe, iluminemos nuestra política, trabajemos nuestra historia, seamos artífices del destino de nuestro pueblo pero no haciendo un proyecto únicamente humano y, mucho menos, inspirado por el diablo”. Contrario a la violencia y el odio que se estaba desatando, la meta señalada por Mons. Romero era, “Un proyecto que lo inspire Dios y que me lleve a creer en Cristo”, dijo, “y que me haga sentir la historia de mi Patria como una historia de salvación, porque Cristo está bien entrañado en mi familia, en las leyes de mi tierra, en mi Gobierno, en todo aquello que es mi patria; Cristo sea la luz que ilumine todo”. Haciendo esto, “la patria se convierte en una antesala [del] Reino de Dios”. Con esta frase, Mons. Romero distinguía entre las limitaciones de la “liberación” izquierdista y la trascendencia de la liberación integral que es la salvación celestial, y aunque la política tiene que acercarse a la voluntad de Dios, siempre existe un cierto distanciamiento: “el trabajo de la Iglesia es muy distinto del trabajo del gobierno político”, pues, “Nuestro trabajo de Iglesia tiene que ser específicamente de Iglesia”. La voluntad de Dios ejerce una primacía sobre ambos proyectos, que “deben de converger hacia adorar al único Dios”. Al final, Mons. Romero regresa a la figura de Cristo resistiendo a Satanás: “Les suplico, como Jesús en el desierto, reflexionar, sobre todo, cuál es el proyecto de Dios” y ante las tentaciones de cambiar piedras por pan, “Buscar ante todo la voluntad del Señor y no los caprichos de los hombres”. Arte: “Monseñor Romero, el Cadejo y yo”, Elena Rendón; yeso, pastel y acuarela sobre papel. Muestra Colectiva Abierta,Catálogo Marzo 2011, San Salvador. Sigue: El Salvador del Mundo
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    Post Datum: En sureflexión cuaresmal durante su audiencia general, las palabras del Papa Benedicto XVI asimilaron la prédica de Mons. Romero sobre las tentaciones. En el desierto, dijo el papa, “Jesús está expuesto al peligro y se ve asaltado por la tentación y la seducción del Maligno, que le ofrece otro camino mesiánico, lejos del plan de Dios, por que pasa a través del poder, el éxito, el dominio y no a través de la entrega total en la Cruz”. Ahora esa tentación, dijo el Santo Padre, toma otras formas: “el secularismo y la cultura materialista, que encierran a la persona en el horizonte mundano del existir, sustrayéndole toda referencia a la trascendencia”. Sólo siendo “fieles a Jesús y siguiéndolo por el camino de la cruz, el mundo luminoso de Dios, el mundo de la luz, de la verdad y de la alegría se nos devolverá”, dijo el Pontífice. Posted by Carlos X LECTIO DIVINA: MATEO 5,17-19 Lectio: Miércoles, 11 Marzo, 2015 Tiempo de Cuaresma 1) ORACIÓN INICIAL Penetrados del sentido cristiano de la Cuaresma y alimentados con tu palabra, te pedimos, Señor, que te sirvamos fielmente con nuestras penitencias y perseveremos unidos en la plegaria. Por nuestro Señor. 2) LECTURA Del santo Evangelio según Mateo 5,17-19 «No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Os lo aseguro: mientras duren el cielo y la tierra, no dejará de estar vigente ni una tilde de la ley sin que todo se cumpla. Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos.» 3) REFLEXIÓN • El Evangelio de hoy (Mt 5,17-19) enseña como observar la ley de Dios de manera que su práctica muestre en qué consiste el pleno cumplimiento de la ley (Mt 5,17-19). Mateo escribe para ayudar las comunidades de judíos convertidos a superar las críticas de los hermanos de raza que los acusaban diciendo: “Ustedes son infieles a la Ley de Moisés”. Jesús mismo
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    había sido acusadode infidelidad a la ley de Dios. Mateo trae la respuesta esclarecedora de Jesús a los que lo acusaban. Así nos da una luz para ayudar las comunidades a resolver su problema. • Usando imágenes de la vida cotidiana, con palabras sencillas y directas, Jesús había dicho que la misión de la comunidad, su razón de ser, es ser sal y luz. Había dado algunos consejos respecto de cada una de las imágenes. A continuación vienen los tres breves versículos del Evangelio de hoy. • Mateo 5,17-18: Ni una tilde de la ley dejará de ser vigente. Había varias tendencias en las comunidades de los primeros cristianos. Unas pensaban que no era necesario observar las leyes del Antiguo Testamento, pues es la fe en Jesús lo que nos salva y no la observancia de la Ley (Rm 3,21-26). Otros aceptaban a Jesús como Mesías, pero no aceptaban la libertad del Espíritu con que algunas comunidades vivían la presencia de Jesús resucitado. Pensaban que ellos, siendo judíos, debían continuar observando las leyes del AT (Hec 15,1.5). Había además cristianos que vivían tan plenamente en la libertad del Espíritu, que habían dejado de mirar la vida de Jesús de Nazaret o el AT y que llegaban a decir: “¡Anatema Jesús!” (1Cor 12,3). Ante estas tensiones, Mateo procura un equilibrio más allá de los dos extremos. La comunidad ha de ser un espacio, donde este equilibrio pueda ser alcanzado y vivido. La respuesta dada por Jesús a los que lo criticaban seguía bien actual para las comunidades: “¡No he venido a abolir la ley, sino a darle pleno cumplimiento!”. Las comunidades no podían estar contra la Ley, ni podían encerrarse en la observancia de la ley. Al igual que Jesús, debían dar un paso y mostrar, en la práctica, cuál es el objetivo que la ley quiere alcanzar en la vida de las personas, a saber, en la práctica perfecta del amor. • Mateo 5,17-18: Ni una tilde de la ley dejará de ser vigente Y a los que querían deshacerse de toda la ley, Mateo recuerda otra palabra de Jesús: “Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos”. La gran inquietud del Evangelio de Mateo es mostrar que el AT, Jesús de Nazaret y la vida en el Espíritu Santo, no pueden separarse. Los tres forman parte del mismo y único proyecto de Dios y nos comunican la
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    certeza central dela fe: el Dios de Abrahán y Sara está presente en medio de las comunidades por la fe en Jesús de Nazaret que nos manda su Espíritu. 4) PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL • ¿Cómo veo y vivo la ley de Dios: cómo horizonte de libertad creciente o cómo imposición que delimita mi libertad? • Y ¿qué podemos hacer hoy para los hermanos y las hermanas que consideran toda esta discusión como superada y sin actualidad? ¿Qué podemos aprender de ellos? 5) ORACIÓN FINAL ¡Celebra a Yahvé, Jerusalén, alaba a tu Dios, Sión!, que refuerza los cerrojos de tus puertas y bendice en tu interior a tus hijos. (Sal 147,12-13) ol - Italiano  HOME  CITOC-NOTICIAS  LECTIO DIVINA  SOLICITUD DE ORACIONES  CONTÁCTENOS Página principal » Lectio Divina: Juan 5,17-30
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    "La Lectio Divinaes una fuente genuina de la espiritualidad cristiana y Regla. Practiquémosla cada día para adquirir un suave y muy vivo a supereminente ciencia de Jesucristo. Así cumpliremos el mandato del recuerda la Regla: “La espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios, h en vuestra boca y en vuestros corazones, y todo lo que debáis hacer h Señor”. Constituciones Carmelitas (n. 82) LECTIO DIVINA: JUAN 5,17-30 Lectio: Miércoles, 18 Marzo, 2015 Tiempo de Cuaresma 1) Oración inicial Señor, Dios nuestro, que concedes a los justos el premio de sus méritos y a los pecadores que hacen penitencia les perdonas sus pecados, ten piedad de nosotros y danos, por la humilde confesión de nuestras culpas, tu paz y tu perdón. Por nuestro Señor. 2) Lectura del Evangelio Del Evangelio según Juan 5,17-30 Pero Jesús les replicó: « Mi Padre trabaja hasta ahora, y yo también trabajo.» Por eso los judíos trataban con mayor empeño de matarle, porque no sólo quebrantaba el sábado, sino que llamaba a Dios su propio Padre, haciéndose a sí mismo igual a Dios. Jesús, pues, tomando la palabra, les decía:«En verdad, en verdad os digo: el Hijo no puede hacer nada por su cuenta, sino lo que ve hacer al Padre: lo que hace él, eso también lo hace igualmente el Hijo. Porque el Padre quiere al Hijo y le muestra todo lo que él hace. Y le mostrará obras aún mayores que éstas, para que os asombréis. Porque, como el Padre resucita a los muertos y les da la vida, así también el Hijo da la vida a los que quiere. Porque el Padre no juzga a nadie; sino que todo juicio lo ha entregado al Hijo, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo no honra al Padre que lo ha enviado. En verdad, en verdad os digo: el que escucha mi palabra y cree en el que
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    me ha enviado, tienevida eterna y no incurre en juicio, sino que ha pasado de la muerte a la vida. En verdad, en verdad os digo: llega la hora (ya estamos en ella),en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la oigan vivirán. Porque, como el Padre tiene vida en sí mismo, así también le ha dado al Hijo tener vida en sí mismo, y le ha dado poder para juzgar, porque es Hijo del hombre. No os extrañéis de esto: llega la hora en que todos los que estén en los sepulcros oirán su voz y saldrán los que hayan hecho el bien para una resurrección de vida, y los que hayan hecho el mal, para una resurrección de juicio. Yo no puedo hacer nada por mi cuenta: juzgo según lo que oigo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. 3) Reflexión • El Evangelio de Juan es distinto de los otros tres. Revela una dimensión más profunda que sólo la fe consigue percibir en las palabras y en los gestos de Jesús. Los Padres de la Iglesia decían que el Evangelio de Juan es “espiritual”, revela aquello que elEspíritu hace descubrir en las palabras de Jesús (cf. Jn 16,12-13). Un bonito ejemplo de esta dimensión espiritual del evangelio de Juan es el pasaje que meditamos hoy. • Juan 5,17-18: Jesús explicita el significado profundo de la curación del paralítico. Criticado por los judíos por haber curado en un día de sábado, Jesús responde “Mi Padre trabaja hasta ahora, y yo también trabajo”. Los judíos enseñaban que en el día de sábado no se podía trabajar, pues Dios mismo descansó y no trabajó en el séptimo día de la creación (Ex 20,8-11). Jesús afirma lo contrario. El dice que el Padre no paró de trabajar hasta ahora. Por esto, Jesús también trabaja hasta en un día de sábado. ¡El imita al Padre! Para Jesús, la obra criadora no terminó. Dios sigue trabajando, sin cesar, día y noche, sustentando el universo y a todos nosotros. Jesús colabora con el Padre dando continuidad a la obra de la creación, para que un día todos puedan entrar en el reposo prometido. La reacción de los judíos fue violenta. Querían matarle por dos motivos: por negar el sentido del sábado, y por considerarse igual a Dios. • Juan 5,19-21: El amor deja transparentar la acción creadora de
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    Dios. Estos versículosrevelan algo del misterio de la relación entre Jesús y el Padre. Jesús, el hijo, vive en atención permanente ante el Padre. Aquello que ve hacer al Padre, lo hace también él. Jesús es el reflejo del Padre. ¡Es la cara del Padre! Esta atención total del Hijo al Padre, hace que el amor del Padre pueda entrar en el Hijo, y a través del Hijo, pueda realizar su acción en el mundo. La gran preocupación del Padre es vencer la muerte y hacer vivir. La curación del paralítico fue una manera de sacar a las personas de la muerte y hacerlas vivir. Es una manera de dar continuidad a la obra creadora del Padre. • Juan 5,22-23: El Padre no juzga, pero confía el juicio al hijo. Lo decisivo en la vida es la manera en que nos colocamos ante el Creador, pues dependemos radicalmente de él. El Creador se hace presente para nosotros en Jesús. En Jesús habita la plenitud de la divinidad (Cf. Col 1,19). Por esto, expresamos nuestra postura ante Dios Creador en la manera en que nos definimos ante Jesús. Lo que el Padre quiere es que lo conozcamos y lo honremos en la revelación que El hace de sí mismo en Jesús. • Juan 5,24: La vida de Dios en nosotros a través de Jesús. Dios es vida, es fuerza creadora. Allí donde él se hace presente, la vida renace. El se hace presente mediante la Palabra de Jesús. Quien escucha la palabra de Jesús como enviado de Dios ya está resucitado. Ya recibió el toque vivificador que lo lleva más allá de la muerte. Ya pasó de la muerte a la vida. La curación del paralítico es la prueba de ello. • Juan 5,25-29: La resurrección ya está aconteciendo. Los muertos somos todos nosotros que todavía no nos abrimos a la voz de Jesús que viene del Padre. Pero “llega la hora (ya estamos en ella), en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la oigan vivirán”. Con la palabra de Jesús, venida del Padre se inició una nueva creación. Ya está en camino. La palabra creadora de Jesús va a alcanzar a todos, también a los que ya murieron. Ellos oyeron y murieron. • Juan 5,30: Jesús es el reflejo del Padre. “Yo no puedo hacer nada por mi cuenta: juzgo según lo que oigo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado”. Esta frase final es el resumen de todo lo que fue reflexionado anteriormente. Esta era la idea que las comunidades del tiempo de Juan tenían e irradiaban respecto a Jesús. 4) Para la reflexión personal
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    • ¿Cómo teimaginas la relación entre Jesús y el Padre? • ¿Cómo vives la fe en la resurrección? 5) Oración final El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad; el Señor es bueno con todos, es cariñoso con todas sus criaturas. (Sal 144) El sí de María y nuestro sí Lucas 1,26-38 25 DE MARZO 1. ORACIÓN INICIAL Padre misericordioso, envíame también a mí, en este tiempo de oración y de escucha de tu Palabra, tu ángel santo, para yo pueda recibir el anuncio de la salvación y, abriendo el corazón, pueda ofrecer mi sí al Amor. Envía sobre mí, te ruego, tu Espíritu Santo, como sombra que me cubra, como potencia que me llene. Hasta ahora, oh Padre, yo no quiero decirte otra cosa que mi sí; decirte: “He aquí, que estoy aquí por ti. Haz de mí lo que quieras. “Amén. 2. LECTURA a) Para colocar el pasaje en su contexto: El pasaje de la anunciación nos conduce del templo, espacio sagrado por excelencia, a la casa, a la intimidad del encuentro personal de Dios con su criatura; nos conduce dentro de nosotros mismos, al profundo de nuestro ser y de nuestra historia, allá donde Dios puede llegar y tocarnos. El anuncio del nacimiento de Juan el Bautista había abierto el seno estéril de Isabel, deshaciendo la absoluta impotencia del hombre y transformándola en capacidad de obrar junto con Dios. El anuncio del nacimiento de Jesús, por el contrario, llama a la puerta del seno fructífero de la “Llena de Gracia” y espera respuesta: es Dios que espera nuestro sí, para poder obrar todo.
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    b) Para ayudaren la lectura del pasaje: vv.26-27: Estos dos primeros versículos nos colocan en el tiempo y el espacio sagrados del acontecimiento que meditamos y que reviven en nosotros: estamos en el sexto mes de la concepción de Juan Bautista y estamos en Nazaret, ciudad de Galilea, territorio de los alejados e impuros.. Aquí ha bajado Dios para hablarle a una virgen, para hablar a nuestro corazón. Nos vienen presentados los personajes de este acontecimiento maravilloso: Gabriel, el enviado de Dios, una joven mujer de nombre María y su esposo José, de la casa real de David. También nosotros somos acogidos a esta presencia, estamos llamados a entrar en el misterio. vv.28-29: Son las primerísimas frases del diálogo de Dios con su criatura. Pocas palabras, apenas un suspiro, pero palabras omnipotentes, que turban el corazón, que ponen profundamente en discusión la vida, los planes, las esperanzas humanas. El ángel anuncia el gozo, la gracia y la presencia de Dios; María queda turbada y se pregunta de dónde le pueda venir a ella todo esto. ¿De dónde un gozo tal? ¿Cómo una gracia tan grande que puede cambiar incluso el ser? vv.30-33: Estos son los versículos centrales del pasaje: y la explosión del anuncio, la manifestación del don de Dios, de su omnipotencia en la vida del hombre. Gabriel. el fuerte, habla de Jesús: el rey eterno, el Salvador, el Dios hecho niño, el Omnipotente humilde. Habla de María, de su seno, de su vida que ha sido elegida para dar entrada y acogida a Dios en este mundo y en cualquier otra vida. Dios comienza, ya aquí, a hacerse vecino, a llamar. Está en pie, espera, junto a la puerta del corazón de María; pero también aquí, en nuestra casa, junto a nuestro corazón…. v.34: María ante la propuesta de Dios, se deja manejar por una completa disposición; revela su corazón, sus deseos. Sabe que para Dios lo imposible es realizable, no tiene la mínima duda, no endurece su corazón ni su mente, no hace cálculos; quiere solamente disponerse plenamente, abrirse, dejarse alcanzar de aquel toque humanamente imposible, pero ya escrito, ya realizado en Dios. Pone delante de Él, con un gesto de purísima pobreza, su virginidad, su no conocer varón; es una entrega plena, absoluta, desbordante de fe y abandono. Es la premisa del sí.
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    vv. 35-37: Dios,humildísimo responde; la omnipotencia se inclina sobre la fragilidad de esta mujer, que somos cada uno de nosotros. El diálogo continúa, la alianza crece y se refuerza. Dios revela el cómo, habla del Espíritu Santo, de su sombra fecundante, que no viola, no rompe, sino conserva intacta. Habla de la experiencia humana de Isabel, revela otro imposible convertido en posible; casi una garantía, una seguridad. Y después, la última palabra, ante la cual es necesario escoger: decir sí o decir no; creer o dudar, entregarse o endurecerse, abrir la puerta o cerrarla. “Nada es imposible para Dios” v.38: Este último versículo parece encerrar el infinito. María dice su “He aquí” se abre, se ofrece a Dios y se realiza el encuentro, la unión por siempre. Dios entra en el hombre y el hombre se convierte en lugar de Dios: son las Bodas más sublimes que se puedan jamás realizar en esta tierra. Y sin embargo el evangelio se cierra con una palabra casi triste, dura: María queda sola, el ángel se va. Queda, sin embargo, el sí pronunciado por María a Dios y su Presencia; queda la verdadera Vida. c) El texto: Al sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y, entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» Ella se conturbó por estas palabras y se preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande, se le llamará Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.» María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?» El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y se le llamará Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez y este es ya el sexto mes de la que se decía que era estéril, porque no hay nada imposible para Dios.» Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y el ángel, dejándola, se fue.
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    3. UN MOMENTODE SILENCIO ORANTE He leído y escuchado las palabras del evangelio. Estoy en silencio…Dios está aquí, a la puerta, y pide asilo, precisamente a mí, a mi pobre vida…. 4. ALGUNAS PREGUNTAS a) El anuncio de Dios, su ángel, entra en mi vida, ante mí y me habla. ¿Estoy preparado para recibirlo, para dejarle espacio, para escucharlo con atención? b) Enseguida recibo un anuncio desconcertante; Dios me habla de gozo, de gracia, de presencia. Precisamente las cosas que yo estoy buscando desde hace tanto tiempo, de siempre. ¿Quién me podrá hacer verdaderamente feliz?¿Quiero fiarme de su felicidad, de su presencia? c) Ha bastado un poco, apenas un movimiento del corazón, del ser; Él ya se ha dado cuenta. Ya me está llenando de luz y amor. Me dice: “Has encontrado gracia a mis ojos”. ¿Agrado yo a Dios? ¿Él me encuentra amable? Sí, así es. ¿Por qué no lo hemos querido creer antes?¿Por qué no lo he escuchado? d) El Señor Jesús quiere venir a este mundo también a través de mí; quiere acercarse a mis hermanos a través de los senderos de mi vida, de mi ser. ¿Podré estropearle la entrada?¿Podré rechazarlo, tenerlo lejano?¿Podré borrarlo de mi historia de mi vida? 5. UNA CLAVE DE LECTURA Algunas palabras importantes y fuertes que resuenan en este pasaje del evangelio ¡Alégrate! Verdaderamente es extraño este saludo de Dios a su criatura; parece inexplicable y quizás sin sentido. Y sin embargo, ya desde siglos resonaba en las páginas de las divinas Escrituras y, por consiguiente, en los labios del pueblo hebreo. ¡Gózate, alégrate, exulta! Muchas veces los profetas habían repetido este soplo del respiro de Dios, habían gritado este silencioso latido de su corazón por su pueblo, su resto. Lo leo en Joel: “No temas, tierra, sino goza y alégrate, porque el Señor ha hecho cosas grandes….”(2,21-23); en Sofonías: “Gózate, hija de Sion, exulta, Israel, y alégrate con todo el corazón, hija de Jerusalén! El Señor ha revocado tu condena” (3,4); en
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    Zacarías: “Gózate, exultahija de Sion porque, he aquí, que yo vengo a morar en medio de ti, oráculo del Señor” (2,14). Lo leo y lo vuelvo a escuchar, hoy, pronunciado también sobre mi corazón, sobre mi vida; también a mí se me anuncia un gozo, una felicidad nueva, nunca antes vivida. Descubro las grandes cosas que el Señor ha hecho por mí; experimento la liberación que viene de su perdón, yo no estoy ya condenado, sino agraciado, para siempre; vivo la experiencia de la presencia del Señor junto a mí, en mí. Sí, Él ha venido a habitar entre nosotros; Él está de nuevo plantando su tienda en la tierra de mi corazón, de mi existencia. Señor, como dice el salmo, Tú te gozas con tus criaturas (Sal 104, 31) y también yo me gozo en ti; mi gozo está en ti (Sal 104, 34). El Señor está contigo Estas palabras tan simples, tan luminosas, dicha por el ángel a María, encierra una fuerza omnipotente; me doy cuenta que bastaría, por sí sola, a salvarme la vida, a levantarme de cualquier caída o fallo, de cualquier error. El hecho de que Él, mi Señor, está conmigo, me sostiene en vida, me vuelve animoso, me da confianza para continuar existiendo. Si yo existo, es porque Él está conmigo. Quizás pueda valer para mí la experiencia que la Escritura cuenta de Isaac, al cual le sucedió la cosa más bella que se puede desear a un hombre que cree en Dios y lo ama; un día se le acerca a él Abimelech con sus hombres, diciéndole; “Hemos visto que el Señor está contigo” (Gén 26, 28) y pidiendo que se hicieran amigos, que se hiciera un pacto. Quisiera que también de mí se dijera la misma cosa; quisiera poder manifestar que el Señor verdaderamente está en mí, dentro de mi vida, en mis deseos, mis afectos, mis gustos y acciones; quisiera que otros pudieran encontrarlo por mi mediación. Quizás, por esto, es necesario que yo absorba su presencia, que lo coma y lo beba. Me voy a la escuela de la Escritura, leo y vuelvo a leer algunos pasajes en la que la voz del Señor me repite esta verdad y, mientras Él me habla, me voy cambiando, me siento más habitado. ”Permanece en este país y yo estaré contigo y te bendeciré” (Gén 26,3). “Después el Señor comunicó sus órdenes a Josué , hijo de Nun, y le dijo: “Sé fuerte y ten ánimo, porque tu introducirás a los Israelitas en el país que he jurado darles, y yo estaré contigo” (Dt 31,23). ”Lucharán contra ti pero no prevalecerán, porque yo estaré contigo para salvarte y liberarte” (Jer 15,20). “El ángel del Señor
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    aparece a Gedeóny le dice: “¡El Señor es contigo, hombre fuerte y valeroso!” (Jue 6,12). “En aquella noche se le apareció el Señor y le dijo: Yo soy el Dios de Abrahán tu padre, no temas porque yo estoy contigo. Te bendeciré y multiplicaré tu descendencia por amor a Abrahán, mi siervo” (Gén 26,24). “He aquí que yo estoy contigo y te protegeré a donde quieras que vayas; luego te haré regresar a este país, porque no te abandonaré sin hacer todo lo que te he dicho” (Gén 28,15) “No temas porque yo estoy contigo; no te descarríes, porque yo soy tu Dios. Te hago fuerte y acudo en tu ayuda y te sostengo con la diestra victoriosa” (Is 41,10) No temas La Biblia se encuentra rebosante de este anuncio lleno de ternura; casi como un río de misericordia esta palabra recorre todos los libros sagrados, desde el Génesis hasta el Apocalipsis. Es el Padre que repite a sus hijos que no tengan miedo, porque Él está con ellos, no los abandona, no los olvida, no los deja en poder del enemigo. Es como si fuese una declaración de amor, de corazón a corazón, y llega hasta nosotros. Abrahán ha oído esta palabra y después de él su hijo Isaac, después los patriarcas, Moisés, Josué, David, Salomón y con ellos, Jeremías y todos los profetas. Ninguno está excluido de este abrazo de salvación que el Padre ofrece a sus hijos, también a los más alejados, los más rebeldes. María sabe escuchar profundamente esta palabra y se la cree con fe plena, con absoluto abandono; Ella escucha y cree, acoge y vive también para nosotros. Ella es la mujer fuerte y animosa que se abre a la llegada del Señor, dejando caer todos los miedos, las incredulidades, las negativas. Ella repite este anuncio de Dios dentro de nuestra vida y nos invita a creer con Ella. Has encontrado gracia “Señor, si he encontrado gracia a tus ojos…”. Esta es la plegaria que sale más veces del corazón de hombres y mujeres que buscan refugio en el Señor; de ellos habla la Escritura, los encontramos en las encrucijadas de nuestras calles, cuando no sabemos bien a donde ir, cuando nos sentimos golpeados por la soledad o la tentación, cuando vivimos los abandonos, las traiciones, las desconfianzas que pesan sobre nuestra existencia. Cuando no tenemos a nadie y no logramos ni siquiera encontrarnos a nosotros mismo, entonces también nosotros, como ellos, nos ponemos a rezar repitiendo aquellas palabras: “Señor, si he encontrado gracias a tus ojos…”.
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    ¡Cuantas veces quizáslas hemos repetido, también solo, en silencio! Pero hoy aquí, en este pasaje evangélico tan sencillo, se nos adelantaron, hemos estado escuchando con anterioridad; ya no necesitamos suplicar, porque ya hemos encontrado todo aquello que estábamos siempre buscando y mucho más. Hemos recibido gratuitamente, hemos sido colmados y ahora rebosamos. Para Dios nada hay imposible Hemos llegado casi al final de este recorrido fortísimo de gracia y de liberación; acaba de alcanzarme ahora una palabra que me sacude en lo más profundo. Mi fe está puesta al retortero; el Señor me prueba, me sondea, pone a prueba mi corazón. Lo que el ángel afirma aquí, delante de María, había sido ya proclamado muchas veces en el Antiguo Testamento; ahora alcanza la plenitud, ahora todos los imposibles se realizan; Dios se hace hombre; el Señor se convierte en amigo; el lejano está muy cerca. Y yo, también yo, pequeño y pobre, me hago partícipe de esta inmensidad de gracia; se me dice que también en mi vida lo imposible se convierte en posible. Sólo debo creer, sólo dar mi consentimiento. Pero esto significa dejarse sacudir por la potencia de Dios; entregarme a Él: que me cambia, me libera, me renueva. Nada de esto es imposible. Sí, yo puedo renacer hoy, en este momento, por gracia de su palabra que me ha hablado, que me ha alcanzado hasta el punto más profundo del corazón. Busco y transcribo los pasos de la Escrituras que me repiten esta verdad. Y mientras escribo, mientras las leo y las pronuncio despacio, masticando cada palabra, lo que ellas dicen se realizan en mí… Génesis 18,14; Job 42,2; Jeremías 32, 17; Jeremías 32, 27; Zacarías 8,6; Mateo 19,26; Lucas 18,27. Heme aquí Y ahora no puedo huir, ni evitar la conclusión. Sabía desde el principio que precisamente aquí, dentro de esta palabra, tan pequeña sin embargo, tan llena, tan definitiva, Dios me estaba aguardando. La cita del amor, de la alianza entre Él y yo se había señalado precisamente en esta palabra, apenas un suspiro de su voz. Permanezco aturdido por la riqueza de presencia que siento en este ¡“Heme aquí”!; no debo esforzarme mucho para recordar las innumerables veces que Dios mismo la ha pronunciado primero, la ha repetido. Él es el “Heme aquí” hecho persona, hecho fidelidad absoluta, insustituible. Debería ponerme solamente bajo su onda, sólo
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    encontrar su improntaen los polvos de mi pobreza, de mi desierto; debería sólo acoger su amor infinito que no ha cesado jamás de buscarme, de estar junto a mi, de caminar conmigo, donde quiera que yo he ido. El “Heme aquí” está ya dicho y vivido, es ya verdad. ¡Cuántos, antes que yo y cuántos también hoy, junto a mi! No, no estoy solo. Hago una vez más silencio, me coloco una vez más a la escucha, antes de responder… “¡Heme aquí, heme aquí!” (Is 65,1) repite Dios; “Heme aquí, soy la sierva del Señor”, responde María; “Heme aquí, que yo vengo para hacer tu voluntad” (Sal 39,8) dice Cristo. 6. UN MOMENTO DE ORACIÓN: SALMO 138 Estribillo: Padre, en tus manos encomiendo mi vida Tú me escrutas, Yahvé, y me conoces; sabes cuándo me siento y me levanto, mi pensamiento percibes desde lejos; de camino o acostado, tú lo adviertes, familiares te son todas mis sendas. Aún no llega la palabra a mi lengua, y tú, Yahvé, la conoces por entero; me rodeas por detrás y por delante, tienes puesta tu mano sobre mí. Maravilla de ciencia que me supera, tan alta que no puedo alcanzarla. ¿Adónde iré lejos de tu espíritu, adónde podré huir de tu presencia? Si subo hasta el cielo, allí estás tú, si me acuesto en el Seol, allí estás. Porque tú has formado mis riñones, me has tejido en el vientre de mi madre; te doy gracias por tantas maravillas: prodigio soy, prodigios tus obras. ¡Qué arduos me resultan tus pensamientos, oh Dios, qué incontable es su suma! Si los cuento, son más que la arena; al terminar, todavía estoy contigo.
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    Sondéame, oh Dios,conoce mi corazón, examíname, conoce mis desvelos. Que mi camino no acabe mal, guíame por el camino eterno. 7. ORACIÓN FINAL Padre mío, tu has bajado hasta mí, me has tocado el corazón, me has hablado, prometiéndome gozo, presencia, salvación. En la gracia del Espíritu Santo, que me ha cubierto con su sombra, también yo junto a María, he podido decirte mi sí, el “Heme aquí” de mi vida por ti. Ahora no me queda nada más que la fuerza de tu promesa, tu verdad: “Concebirás y darás a la luz Jesús”. Señor, aquí tienes el seno abierto de mi vida, de mi ser, de todo lo que soy. Pongo todo en tu corazón. Tú, entra, ven, desciende te ruego a fecundarme, hazme generadora de Cristo en este mundo. El amor que yo recibo de ti, en medida desbordante, encuentre su plenitud y su verdad cuando alcance a los hermanos y hermanas que tú pones en mi camino. Nuestro encuentro, oh Padre, sea abierto, sea don para todos; sea Jesús, el Salvador. Amén. LIBROS DE LA BIBLIA Se toma un grupo de libros de la Biblia, por ejemplo los profetas o las epístolas paulinas. Se sientan todos en rueda y a cada uno se le asigna el nombre de un libro (puede ser en el orden en que aparecen en la Escritura). El primero lo dice, el segundo repite ese y dice el siguiente, y así se continúa. Ejemplo: Epístolas Católicas El primero dice: Primera de Pedro El segundo dice: Primera de Pedro, segunda de Pedro El tercero dice: Primera de Pedro, segunda de Pedro, carta de Santiago. Se tiene ya preparadas unas series de "pistas" sobre diferentes personajes de la Biblia. Puede ser verbalmente o con papeletas, para que se pueda descubrir de quién se trata. De acuerdo a
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    la madurez delgrupo, se puede preguntar a todos en general, o a cada uno en particular. Es posible establecer quipos. Ejemplo: · Un profeta · Tuvo un encuentro especial con Dios en el monte Horeb · Puso en ridículo a los sacerdotes de Baal · Fue arrebatado en un carro de fuego. Las pistas se escogen de acuerdo Se asignan sacramentos a las personas, de manera que estén representados todos siete. Cuando el sacramento se mencione, ellos deben cambiar de puesto. Cuando se diga "sacramentos", todos deben cambiar. Quien dirige el juego, va inventando una pequeña historia, o frases sueltas, nombrando los sacramentos: Ejemplo: El guía dice: El domingo pasado en la Parroquia hubo Primeras Comuniones. (Todos los que tiene el sacramento de la Eucaristía cambian de puesto). El guía continúa: pero se habían confesado el sábado. (Todos los que tiene la confesión cambian de puesto). Y en esta Misa un adulto recibió el Bautismo, la Confirmación y la Primera Comunión. (Los que tienen esos sacramentos cambian). Se puede observar quién se equivoca, o no cambia y tener una penitencia al final. 743
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    ROSARIO DE LACUARESMA Indicaciones: Seleccionar los coros y los cantos antes del inicio del rosario. Todos: Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos libranos Señor, Dios nuestro. Se inicia con la oraciones tradicionales. Cuaresma es un tiempo de especial gracia, es tiempo favorable para convertirnos. Nosotros como Iglesia nos preparamos para vivir y celebrar el Misterio de la Reconciliación, cada vez con un corazón más convertido. Este es el sentido: convertir nuestro corazón al Señor. Meditemos en este rosario en algunos medios que la Iglesia nos propone para poder prepararnos adecuadamente para la celebración de los misterios centrales de nuestra fe. PRIMERA MEDITACIÓN: La iniciativa siempre es de Dios Hay dos medios que nos propone la Iglesia para este tiempo litúrgico de la Cuaresma, que nos manifiestan claramente que la iniciativa parte de Dios-Amor. Por un lado, se nos propone tener una escucha atenta y reverente a la Palabra de Dios. Debemos tener durante esta Cuaresma un constante contacto con la Palabra Divina. Dios mismo sale a nuestro encuentro y nos invita a prepararnos nutriéndonos de su propia Palabra. Esta lectura de la Palabra de Dios, nos lleva a una oración más intensa, y éste es el segundo medio. Debemos nutrirnos de la oración durante esta Cuaresma, para no sucumbir y salir fortalecidos ante las tentaciones de Satanás. Esta oración debe mostrar nuestra reconciliación con Dios que nos invita al amor. Padre nuestro... SEGUNDA MEDITACIÓN: Cooperar con la gracia de Dios Otro de los medios que se nos propone durante la Cuaresma es acudir a los sacramentos de la reconciliación y de la Eucaristía. Es necesario acudir a la misericordia del Señor. Para convertirnos debemos dejar todo pecado. Pero solos no podemos. Confiemos en el perdón que nos ofrece el Señor. No hay pecado que Él no pueda perdonarnos. Y acudamos también al encuentro con el Hijo de Santa María, realmente presente en la Eucaristís. Él mismo se ofrece por nosotros y se entrega en el altar de la reconciliación. Padre nuestro...
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    TERCERA MEDITACIÓN: Elayuno y la abstinencia Dos medios que nos ayudan a ir preparando mejor nuestro corazón. Debemos tomar conciencia de la bendición que nos da el Señor. Muchos no se percatan de la importancia de esto. Cuántos de nosotros sabemos del ayuno y abstinencia de todos los viernes de Cuaresma, como preparación. ¿Y cuántos de nosotros realmente lo vivimos? Muy importante es también la mortificación y la renuncia en algunas circunstancias ordinarias de nuestra vida, ocasiones para acercarnos a la luz del Señor y conformarnos con Él, purificando nuestros corazones. En esta meditación vamos a cantar el primer Ave María. Padre nuestro... CUARTA MEDITACION: Llamado a la conversión El Señor nos invita a convertirnos a Él. Debemos llegar hasta el fondo de nosotros mismos, pues se trata de morir a todo lo que es muerte para resucitar a una vida nueva en el Señor. Confiemos en la misericordia de Dios. Escuchemos lo que Él mismo nos dice en la Escritura: (hacer una pausa) «Y os daré un corazón nuevo, infundiré en vosotros un espíritu nuevo, quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne» Padre nuestro... QUINTA MEDITACION: En compañía de María Y todo este camino que hemos emprendido, lo hacemos en la compañía tierna y amorosa de nuestra Santa Madre. Ella es guía segura en nuestro peregrinar hacia la plena configuración con su Hijo, el Señor Jesús. Es Ella quien con su intercesión nos ayuda a cambiar nuestro corazón de piedra en un corazón de carne. Acojámonos a su intercesión y confiémosle nuestros esfuerzos para vivir intensamente este tiempo de conversión. Padre nuestro...
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    Convirtamos nuestro corazón,trabajemos por nuestra propia reconciliación personal, siempre guiados de la mano amorosa de nuestra Madre. Terminemos nuestra oración cantando LA SALVE. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. La Cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión, que marca la Iglesia para prepararnos a la gran fiesta de la Pascua. Es tiempo para arrepentirnos de nuestros pecados y de cambiar algo de nosotros para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo. La Cuaresma dura 40 días; comienza el Miércoles de Ceniza y termina antes de la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo. A lo largo de este tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, hacemos un esfuerzo por recuperar el ritmo y estilo de verdaderos creyentes que debemos vivir como hijos de Dios. El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa luto y penitencia. Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascual. En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. Nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que nos ayudan a parecernos más a Jesucristo, ya que por acción de nuestro pecado, nos alejamos más de Dios. Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día, durante toda la vida, hemos de arrojar de nuestros corazones el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen a nuestro amor a Dios y a los hermanos. En Cuaresma, aprendemos a conocer y apreciar la Cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar nuestra cruz con alegría para alcanzar la gloria de la resurrección. 40 días La duración de la Cuaresma está basada en el símbolo del número cuarenta en la Biblia. En ésta, se habla de los cuarenta días del diluvio, de los cuarenta años de la marcha del pueblo judío por el desierto, de los cuarenta días de Moisés y de Elías en la montaña, de los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública, de los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto.
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    En la Biblia,el número cuatro simboliza el universo material, seguido de ceros significa el tiempo de nuestra vida en la tierra, seguido de pruebas y dificultades. La práctica de la Cuaresma data desde el siglo IV, cuando se da la tendencia a constituirla en tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica del ayuno y de la abstinencia. Conservada con bastante vigor, al menos en un principio, en las iglesias de oriente, la práctica penitencial de la Cuaresma ha sido cada vez más aligerada en occidente, pero debe observarse un espíritu penitencial y de conversión. raciones para la Cuaresma ~☆~♥ [ Editado ] Opciones
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    Gracias, Señor, porquela Cuaresma llama a la puerta y nos ofrece una nueva oportunidad: que nos preparemos para acoger el misterio de la muerte y resurrección del Señor que celebraremos, dentro de cuarenta días. Ayúdame a hacer silencio, Señor, quiero escuchar tu voz. Toma mi mano, guíame al desierto, que nos encontremos a solas, Tú y yo. Necesito contemplar tu rostro, me hace falta la calidez de tu voz, caminar juntos... callar para que hables Tú. Me pongo en tus manos, quiero revisar mi vida, descubrir en qué tengo que cambiar, afianzar lo que anda bien, sorprenderme con lo nuevo que me pides. Ayúdame a dejar a un lado las prisas, las preocupaciones que llenan mi cabeza, barre mis dudas e inseguridades, ayúdame a archivar mis respuestas hechas, quiero compartir mi vida y revisarla a tu lado. Me tienta la seguridad, el "saberlas todas", tenerla "clara", no necesitarte. Me tienta el activismo: Hay que hacer, hacer y hacer. Y me olvido del silencio y la oración, Me tienta la incoherencia. Hablar mucho y hacer poco. Mostrar facha de buen/a cristiano/a, pero adentro, donde Tú y yo conocemos, hay mucho para cambiar.
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    Me tienta serel centro del mundo. Que los demás giren a mi alrededor. Que me sirvan en lugar de servir. Me tienta la idolatría. Fabricarme un ídolo con mis proyectos, mis convicciones, mis certezas y conveniencias, y ponerle tu nombre de Dios. Me tienta la falta de compromiso. Es más fácil pasar de largo que bajarse del caballo y hacer la del samaritano. ¡Hay tantos caídos/as a mi lado, Señor, y yo me hago el distraído! Me tienta la falta de sensibilidad, no tener compasión, acostumbrarme a que otros sufren y tener excusas, razones, explicaciones… que no tienen nada de Evangelio pero que me conforman… un rato, Señor, porque en el fondo no puedo engañarte. Me tienta el separar la fe y la vida. Leer el diario, ver las noticias sin indignarme evangélicamente por la ausencia de justicia y la falta de solidaridad. Me tienta el mirar la realidad sin la mirada del Reino. Me tienta el tener tiempo para todo menos para lo importante. Y lamentarlo pero no hacer nada para cambiarlo. Me tienta, Señor, el desaliento, lo difícil que a veces se presentan las cosas.
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    Me tienta ladesesperanza, la falta de utopía. Me tienta el dejarlo para mañana, cuando hay que empezar a cambiar hoy. Me tienta creer que te escucho cuando escucho mi voz. ¡Enséñame a discernir! Dame luz para distinguir tu rostro. Llévame al desierto, Señor, despójame de lo que me ata, sacude mis certezas y pon a prueba mi amor y mi fe. Para empezar de nuevo, humilde, sencillo/a, con fuerza y Espíritu para vivir fiel a Tí. Amén ORACION DECUARESMA Buen Jesús, que te retiraste cuarenta días en el desierto para preparar tu misión entre nosotros, permíteme que tu ejemplo sea un espejo donde verme reflejado durante esta cuaresma. Yo también sé que debo prepararme para cada momento de mi vida,. Sé que junto a Ti, puedo tomar fuerza que necesito para vivir como quiere el Padre. Deseo vivir cada uno de estos días como un prólogo para la Pascua. Que sean una preparación adecuada para poder resucitar contigo y dejar atrás las cadenas del error que me esclavizan. Tu Pascua es signo de libertad; te pido que me ayudes a lograrla, ya no estar atado a nada que no sea bueno. Que cada día sea un escalón más que me acerque a la verdadera felicidad que Tú me propones con tu vida y tu mensaje. Amén.
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    ORACION DECUARESMA Conviértenos ati, Dios salvador nuestro, y ayúdanos a progresar en el conocimiento de tu palabra, para que así la celebración de esta Cuaresma dé en nosotros fruto abundante. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, quién contigo vive y reina en unidad con el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén... Oración al inicio de la Cuaresma ~☆~♥ Opciones Jesús. Un año más me invitas a recorrer el camino hacia la Pascua. Soy consciente de que, tal vez, me encuentres con las mismas dudas e inquietudes que el año pasado. Jesús. Perdóname, porque muchas veces pretendo orar y siempre encuentro mil excusas. Sin embargo, tú, Jesús, siempre estás allí, a mi lado; sales a mi encuentro cuando estoy decaído y por eso, quiero recuperar las ganas de estar junto a ti. Jesús. Cuando caminas cansado y agotado hacia el gólgota, me haces ver que la vida es maravillosa, porque igual que tú, cuando uno se ofrece para llevar la felicidad a los demás, a los despreciados, a los que nadie quiere, a los enfermos; se da cuenta que a tu lado la vida tiene otro sentido. Por eso, Jesús, ayúdame: -para que tu palabra no sobre en mi mochila; -para que pueda conocerte mejor; -para que si hago ayuno lo haga sin ruido; -para que mi caridad florezca con sencillez; -que mi oración brote como un rayo de sol entre las nubes, y sobre todo, que nunca deje de buscarte.
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    Jesús. Ayúdame también,para que este tiempo de cuaresma, sea un oasis de meditación y de paz; de pensar en las veces que me he olvidado de ti mientras tú sufrías y morías por cada uno de nosotros. Nada más ni nada menos, que por amor. Jesús. Ya sé que quieres que te mire a los ojos y así pueda descubrir que merece la alegría seguirte. Por todo eso, Jesús, ayúdame… 10 Ejemplos de Oraciones de Cuaresma La cuaresma es el tiempo litúrgico de 40 días, que la iglesia dispone como preparación para la pascua, que inicia el miércoles de ceniza y termina el Jueves Santo. Existen muchas oraciones de cuaresma que sirven para acercarse más a Cristo y nos ayudan a ser mejores y a pedir perdón por nuestros pecados. Las oraciones de cuaresma favorecen la reconciliación, la penitencia y sirven para vivir este tiempo de preparación al misterio pascual. 10 ejemplos de oraciones de cuaresma: 1.- Oración de Cuaresma. Padre nuestro que estás en el Cielo, durante esta época de arrepentimiento ten misericordia de nosotros. Con nuestra oración, nuestro ayuno y nuestras buenas obras, transforma nuestro egoísmo en generosidad. Abre nuestros corazones a tu palabra, sana nuestras heridas del pecado, ayúdanos a hacer el bien en este mundo. Que transformemos la obscuridad y el dolor en vida y alegría. Concédenos estas cosas por nuestro Señor Jesucristo. Amén. 2.- Oración de cuaresma, tiempo de conversión. Sigue curvado sobre mí Señor, remodelándome, aunque yo me resista. Qué atrevido pensar que tengo yo mi llave, si no sé de mi mismo, si nadie, como tú puede decirme lo que llevo en mí dentro. Ni nadie hacer que vuelva de mis caminos que no son como
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    los tuyos. Siguecurvando sobre mí, tallándome, aunque a veces de dolor te grite. Soy pura debilidad, tú bien lo sabes, tanta, que a ratos hasta me duelen tus caricias. Lábrame los ojos y las manos, la mente, la memoria y el corazón, que es mi sagrado, al que no te dejo entrar cuando me llamas. Entra, Señor, sin llamar, sin permiso. Tú tienes otra llave, además de la mía, que en mi día primero tú me diste y que empleo, pueril, para cerrarme. Que sienta sobre mí tu conversión y se encienda la mía del fuego de la tuya, que arde siempre, allá en mí adentro. Amén. 3.- Señor, Padre santo. Señor, Padre Santo, que nos has mandado escuchar a tu amado Hijo, aliméntanos con el gozo interior de tu palabra, para que purificados por ella, podamos contemplar tu gloria con mirada limpia en la perfección de tus obras. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, quién contigo vive y reina en unidad con el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén. 4.- Oración de cuaresma. Señor espero con ilusión la cuaresma porque tiene que ver con mi vida. Sé que me hará bien porque es la lucha entre el instinto y el bien, la carne y el Espíritu. Por eso te pido que por tu bondad, este tiempo sea para mi vida un tiempo de gracia, paz y felicidad. En mi corazón se dará más fuerte la lucha entre el bien y el mal. Ya que saldré vencedor porque tú haz vencido el mal en la cruz, previa victoria sobre mi mal. Haz que tu palabra me permita discernir tantas cosas en las que tengo enredada mi vida. Señor que la cuaresma sea un tiempo de libertad interior para dar un nuevo respiro a mi vida y a la de mis hermanos. Límpianos de anhelos turbios, apegos que me sobornan ,instintos que no me permiten hacer el bien que quiero y por el contrario cometer las torpezas que quisiera evitar. Señor renuévame por dentro con espíritu firme, dame un corazón sano, devuélveme la alegría de la salvación. Señor que en esta cuaresma tenga la tranquilidad y el detenimiento para caer en cuenta de los signos de tu amor, las pruebas de tu perdón y misericordia. Así será más fácil convertirme a tu amor y cambiar mi manera de pensar. Señor conviérteme rápido porque la cuaresma es corta. No, mejor toma todo el tiempo para cambiarme, pues aún no estoy convencido de que eres Padre y me has amado tanto que te entregaste por mí en la cruz. Gracias por Jesucristo, razón última de mi conversión. Amén.
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    5.- Indulgencias paralos viernes de cuaresma. Mírame, oh bueno y dulcísimo Jesús, en tu presencia me postro de rodillas y con el mayor fervor de mi alma te pido y suplico que imprimas en mi corazón vivos sentimientos de fe, esperanza y caridad, verdadero dolor de mis pecados y propósito firmísimo de enmendarme, mientras con gran afecto y dolor considero y contemplo en mi alma tus cinco llagas, teniendo ante mis ojos aquello que ya el profeta David ponía en tus labios acerca de ti: “Me taladran las manos y los pies, puedo contar todos mis huesos” (Sal. 21(22), 17-18). 6.- Oración de Cuaresma. Jesús, un año más me invitas a recorrer el camino hacia la Pascua. Soy consciente de que tal vez, me encuentres con las mismas dudas e inquietudes que el año pasado. Jesús, perdóname, porque muchas veces pretendo orar y siempre encuentro mil excusas. Sin embargo, tú, Jesús siempre estás allí, a mi lado, sales a mi encuentro cuando estoy decaído y por eso quiero recuperar las ganas de estar junto a ti. Jesús, cuando caminas cansado y agotado hacia el Gólgota, me haces ver que la vida es maravillosa, porque igual que tú, cuando uno se ofrece para llevar la felicidad a los demás, a los despreciados, a los que nadie quiere, a los enfermos, se da cuenta que a tu lado la vida tiene otro sentido. Por eso, Jesús, ayúdame, para que tu palabra no sobre en mi mochila, para que pueda conocerte mejor, para que si hago ayuno lo haga sin ruido, para que mi caridad florezca con sencillez, que mi oración brote como un rayo de sol entre las nubes y sobre todo que nunca deje de buscarte. Jesús. Ayúdame también, para que este tiempo de cuaresma, sea un oasis de meditación y de paz, de pensar en las veces que me he olvidado de ti mientras tú sufrías y morías por cada uno de nosotros. Nada más ni nada menos, que por amor. Jesús, ya sé que quieres que te mire a los ojos y así pueda descubrir que merece la alegría seguirte. Por todo eso, Jesús, ayúdame. Amén. 7.- Entréname Señor. Quiero estar preparado, por ti y contigo, para que la dureza de la cruz no me sorprenda y que lejos de asustarme, vea en ella un exponente y un altavoz de tu gloria. Quiero mantenerme en forma, para no perder el ritmo de la fe y no se apague el brillo de mi esperanza. Porque temo que si tú no vas conmigo, el maligno aproveche cualquier fisura y se adentre en lo más hondo de mis entrañas. Entréname
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    Señor. Quiero jugarcontigo el gran partido de la Pascua, ahora con el color morado de la penitencia, pero pronto, en la alborada de resurrección, con el color blanco del triunfo de la vida. Sí, Señor, quiero que en estos 40 días me enseñes a mirar hacia el cielo, me indiques cómo entregarme a mis hermanos me recuerdes que en la sobriedad y no en la abundancia, está la riqueza y la felicidad de mis años. Entréname Señor. Y que pueda volver de los caminos equivocados y que postrándome ante ti, pueda decir sin temor ni vergüenza alguna que he pecado, no merezco ser de los tuyos, trátame como a uno de tus jornaleros, necesito correr Señor, recuperar el estilo de un auténtico creyente y hablarte con oraciones que nacen en el silencio. Escuchar palabras que sanan y salvan Corregir pautas y comportamientos, actitudes y olvidos que me alejaron de ti hace tiempo. Entréname Señor. Y haz que esta Santa Cuaresma sea una oportunidad para acercarme a todo ello. Amén. 8.- Oración de cuaresma para encontrarnos con Dios. Ayúdame a hacer silencio Señor, quiero escuchar tu voz. Toma mi mano, guíame al desierto, que nos encontremos a solas, tú y yo. Necesito contemplar tu rostro, me hace falta la calidez de tu voz, caminar juntos, callar para que hables tú. Me pongo en tus manos, quiero revisar mi vida, descubrir en qué tengo que cambiar, afianzar lo que anda bien, sorprenderme con lo nuevo que me pides. Ayúdame a dejar a un lado las prisas, las preocupaciones que llenan mi cabeza, barre mis dudas e inseguridades, ayúdame a archivar mis respuestas hechas, quiero compartir mi vida y revisarla a tu lado. Ver dónde “aprieta el zapato” para apurar el cambio. Me tienta la seguridad el “saberlas todas”, tenerla “clara”, no necesitarte, total tengo todas las respuestas. Me tienta el activismo. Hay que hacer, hacer y hacer. Y me olvido del silencio, aflojo en la oración, ¿leer la Biblia?, para cuando haya tiempo. Me tienta la incoherencia. Hablar mucho y hacer poco. Mostrar facha de buen cristiano, Pero adentro, donde tú y yo conocemos, tener mucho para cambiar. Me tienta ser el centro del mundo. Que los demás giren a mí alrededor. Que me sirvan en lugar de servir. Me tienta la idolatría. Fabricarme un ídolo con mis proyectos, mis convicciones, mis certezas y conveniencias y ponerle tu nombre de Dios. No será el becerro de oro, pero se le parece. Me tienta la falta de compromiso. Es más fácil pasar de largo que bajarse del caballo y hacer la del samaritano. ¡Hay tantos caídos a mi lado, Señor y yo me hago el distraído. Me tienta la falta de sensibilidad, no tener compasión. Acostumbrarme a que otros sufren y tener excusas, razones,
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    explicaciones que notienen nada de Evangelio pero que me conforman un rato Señor, porque en el fondo no puedo engañarte. Me tienta el separar la fe y la vida. Leer el diario, ver las noticias sin indignarme evangélicamente por la ausencia de justicia y la falta de solidaridad. Me tienta el mirar la realidad sin la mirada del Reino. Me tienta el tener tiempo para todo menos para lo importante. Y lamentarlo pero no hacer nada para cambiarlo. La familia, los hijos, la oración, al cuadragésimo lugar. Hay cosas más importantes. ¿Las hay? Me tienta, Señor, el desaliento, lo difícil que a veces se presentan las cosas. Me tienta la desesperanza, la falta de utopía. Me tienta el dejarlo para mañana, cuando hay que empezar a cambiar hoy. Me tienta creer que te escucho cuando escucho mi voz. Enséñame a discernir, dame luz para distinguir tu rostro. Llévame al desierto, Señor, despójame de lo que me ata, sacude mis certezas y pon a prueba mi amor y mi fe. Para empezar de nuevo, humilde, sencillo, con fuerza y Espíritu para vivir fiel a ti. Amén. 9.- Encuentro. Convierte mi mirada, Señor, para que sepa ver el amor escondido, para que descubra las heridas de quienes me rodean, y quiera curarlas, para que vea más problemas reales y menos figurados; para que perciba las lágrimas ajenas. Transforma mi mirada, Señor, para que intuya las posibilidades de paz, de concordia, de justicia, de amor. Convierte mi mirada, Señor. Convertirse es comprometerse un poco más, un poco mejor. Hazme alguien comprometido con mi mundo, Señor. Ayúdame a luchar por mi familia. Dame coraje para perseverar cuando el camino se haga difícil. Dame paciencia para sobrellevar los obstáculos sin rendirme. Dame ilusión para seguir creyendo cuando me quede sin apoyos. Dame fuerza para complicarme en batallas buenas. Dame manos para acariciar, pies para caminar, palabra para cantar, siempre a favor de un mundo bueno. Hazme alguien comprometido con mi mundo, Señor. Jesús hoy nos dice que “Convertirse es creer en mí, en ti, en las posibilidades” Amén. 10.- Dame fe Señor. Dame fe, Señor. Fe en las posibilidades de una creación nueva. Fe en que los seres humanos somos capaces de algo verdaderamente grande. Dame fe, Señor en que a pesar de lo frágiles que somos, sin embargo tu fuerza puede manifestarse en nosotros. Ayúdame a creer en el ser humano, en mí, en mi marido y mis hijos. Dame
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    fe y fuerzaspara comenzar hoy este camino de conversión. Ayúdame, Dios mío, por tu bondad. Perdóname por lo que no hago bien, tú sabes cómo soy. Yo sé que no miras lo que está mal, sino lo bueno que es posible. Te gusta un corazón sincero y en mi interior me das sabiduría. Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme, no me dejes vagar lejos de tu rostro, no me quites tu santo espíritu. Enséñame a vivir la alegría profunda de tu salvación, Hazme vibrar con espíritu generoso, entonces mi vida anunciará tu grandeza, enseñaré tus caminos a quienes están lejos, los que se alejan volverán a ti. Hazme crecer, Dios, salvador mío y mi lengua cantará tu justicia. Señor, me abrirás los labios y mi boca proclamará tu alabanza. Los sacrificios no te satisfacen, si te ofreciera ritos sólo por cumplir, no los querrías. Amén. UNA REFLEXIÓN PARA CADA DÍA DE LA CUARESMA 2015 989 Se trata de que hagas oración cada día. Todos los días puedes empezar el rato de oración con la "oración inicial para cada día"; después, leyendo con atención el "texto de cada día", charlas con Dios y con María; por último, terminar rezando la "oración final". Dos ideas previas: 1. PROHIBIDO CORRER: Es corto; no tengas prisa en acabar. No es leer y ya está. 2. LO QUE NO ESTÁ ESCRITO: ¿Sabes qué es lo mejor de este texto? Lo que no está escrito y tú le digas; la conversación que tú,
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    personalmente, tengas conÉl. ORACIÓN INICIAL PARA CADA DÍA Señor mío, Jesucristo, creo firmemente que estás aquí; en estos pocos minutos de oración que empiezo ahora quiero pedirte y agradecerte. PEDIRTE la gracia de darme más cuenta de que Tú vives, me escuchas y me amas; tanto, que has querido morir libremente por mí en la cruz y renovar cada día en la Misa ese sacrificio. Y AGRADECERTE con obras lo mucho que me amas: ¡ Tuyo soy, para ti nací ! ¿qué quieres, Señor, de mí? ORACIÓN FINAL No me mueve, mi Dios, para quererte el cielo que me tienes prometido, ni me mueve el infierno tan temido para dejar por eso de ofenderte. Tú me mueves, Señor; muéveme el verte clavado en la Cruz y escarnecido. Muéveme ver tu cuerpo tan herido muévenme tus afrentas y tu muerte. Muéveme, en fin, tu amor, de tal manera, que aunque no hubiera cielo, yo te amara, y aunque no hubiera infierno, te temiera. No me tienes que dar porque te quiera; pues aunque lo que espero no esperara, lo mismo que te quiero te quisiera.
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    Día 1º. MIÉRCOLESDE CENIZA (18 de Febrero) ¿Por qué la cuaresma?. ¡Qué absurdo! Si te fijas, los hombres estamos continuamente con el Yo en la boca: que si me han dicho, si siempre tengo que hacerlo yo, si me tienen manía, si era mío o para mí, que si yo he metido el gol, si yo le dije y entonces .... si me apetece a mí, qué pensarán de mí, ... y mil frases más que conjugan con distintos verbos el Yo, a Mí, Mío. Y hoy, miércoles de ceniza, la Iglesia nos recuerda: polvo eres y en polvo te convertirás. ¿Sabes qué quiere decir eso? Dios creó el cuerpo de Adán de la tierra, y nuestro cuerpo volverá a ser tierra con la muerte. Y nuestra alma volverá a Dios: a) Si es una persona que ha amado a Dios se quedará disfrutando de Dios ya para siempre. b) Y si es una persona que ha amado el YO, lo MÍO y el A MI no podrá estar en el Cielo porque allí sólo pueden ir los que han querido y quieren a Dios; y éstos también ya para siempre. Por eso empieza así la Cuaresma: tenemos que ir amando a Dios y olvidando - matando- el Yo. Es tiempo para recordar que mi cuerpo se convertirá en polvo; recordar que tengo que cuidar la vida de mi alma; pedir más perdón por mis pecados; prepararme para recibir la salvación y el amor de Jesús que conmemoramos en la Semana Santa. Dile a la Virgen que te gustaría vivir la Cuaresma como Ella quiere que lo hagas. Y pídele que te recuerde y te ayude a hacer con cariño este rato de oración estos 40 días. Le darás una alegría a Jesús. Se lo merece. Ahora es el momento importante, en el que tú hablas a Dios con tus palabras, comentándole algo de lo que has leído. Cuando lo hayas hecho termina con la oración final. Día 2º. JUEVES (19 de Febrero) Santa Misa. A media tarde, Jorge entra en la cocina como un huracán y le dice a su mujer: "Hola, cariño... Voy a cambiarme. Felipe y yo vamos a jugar un partido de tenis antes de que se haga de noche". "¡Pero, Jorge! -objeta su
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    mujer- es muytarde y tenía preparada una excelente cena: carne a la borgoñesa, y verduras, y una tarta de limón." "Lo siento, cariño -responde Jorge- tomaré un bocadillo en un bar. Tómatelo tú..." A los cinco minutos, Jorge ya está en camino. Su mujer no puede reprimir el llanto. "No me quiere", solloza contemplando la excelente cena que había preparado a su marido. Cualquier mujer que lea esto simpatizará con la esposa de Jorge y hasta muchos hombres le darán la razón, sin pensar que casi todos somos culpables de una falta de consideración semejante, y en mucho mayor grado. Falta de consideración con Jesús. Desprecio de¡ amor que ha derrochado con nosotros. Indiferencia ante el Gran Banquete -la Eucaristía, la Comunión- a que nos invita. ¿Vas a Misa siempre que puedes? ¿Adelantas el estudio para poder ir a estar con tu Amigo acompañándole en la Pasión, que eso es la Misa? Qué buen propósito: durante la Cuaresma ir a Misa siempre que pueda, todos los días que me sea posible. Lo que no está escrito es ahora cuando puedes decírselo, comentando el texto que has leído y las preguntas. Después termina con la oración final. Día 3º. VIERNES 20 de Febrero Rechazar excusas. El cardenal Mindszenty era cardenal en Hungría cuando este país fue tomado por los comunistas. En seguida lo metieron en la cárcel, donde pasó muchos años, años que fueron un martirio. Salió de la cárcel cuando Hungría se independizó de la Rusia comunista; era ya muy mayor y murió al poco tiempo. Durante los muchos años que pasó encarcelado fue un ejemplo como cristiano por su fortaleza y fidelidad a Dios y a la Iglesia. Una muestra, es, por ejemplo, su firmeza en vivir la abstinencia, que es el mandamiento de la Iglesia que nos
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    manda a loscristianos mayores de 14 años, que vivamos la mortificación de no comer carne los viernes de todo el año. Como sabes, fuera de la Cuaresma la abstinencia de carne se puede sustituir por otro acto penitencial (oración, mortificación o limosna); pero durante la cuaresma no. Todos los viernes, y sólo los viernes, le daban carne para comer y cenar. El cardenal sabía perfectamente que en sus circunstancias no le obligaba esa ley de la Iglesia, pero jamás tomaba aquella carne. Quería libremente vivir aquella mortificación. En sus "memorias" escribe este diálogo con el Comandante de la prisión, un día en que el policía no pudo aguantar más aquella actitud: - ¿Cree usted que son los presos quienes dictan el reglamento en la cárcel? - No; no creo semejante cosa. - Pues entonces coma lo que se le da. - Los viernes no como carne. - No le daré otra cosa. - Tampoco pido que me dé otra comida. Pero si me da carne no la comeré los viernes. - En tal caso, le castigaré. - Estoy dispuesto a aceptar cualquier castigo. Aquel día la comida se quedó sobre la mesa. Se la llevaron poco antes de la cena, que también consistió en un poco de carne, La escena se repitió en los sucesivos viernes, hasta que acabaron por dársela los domingos. Puedes decirle ahora a Dios lo que sigue, pero dándote cuenta de que le estás hablando y ÉL te está escuchando. Señor, cuántas veces yo tengo compasión de mí mismo, y me busco excusas para no mortificarme, o no obedecer a mi madre la iglesia. A veces, por el deporte o por el estudio soy capaz de esforzarme y sufrir, y sin embargo cuando lo tengo que hacer por ti me echo para atrás. Si te amase más, sería más generoso y fuerte. Te amo, Señor, pero quiero amarte más. La próxima vez que ante una mortificación me venga a la cabeza una excusa, la rechazaré "porque te quiero". Y, en concreto, seré en la abstinencia de comer carne porque te quiero. Día 4º. SÁBADO 21 de Febrero
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    Su Cruz ymi Cruz. La cruz de Cristo no era sólo el leño que llevó a cuestas y en el que murió. La cruz de Jesús fue, junto a ésa, el dolor de la soledad, las injusticias que sufrió, los insultos que recibió... Los de aquel momento y los de toda la historia. El dolor que siente por lo que yo he hecho mal hoy contra otra persona, o contra mí mismo o contra Él. Esa es su cruz. Por eso yo soy RESPONSABLE DE LA CRUZ DE JESÚS. Y mi cruz de cada día, la que tengo que coger para seguirle, no es un leño de madera. Mi cruz es el dolor de la enfermedad, las injusticias que sufro, el cansancio en el trabajo, el dolor que me supone luchar contra la pereza, el esfuerzo por ser generoso -porque me cuesta dar mis cosas-. Mi Cruz es trabajar bien cuando no me apetece. Y saber pisotearme y obedecer cuando no quiero, y... Mi cruz es el DOLOR QUE SUPONE A VECES ACTUAR DE ACUERDO CON EL AMAR A DIOS, CON EL AMAR A LOS DEMÁS -más que a mí mismo- y CON EL AMARME BIEN A Mí MISMO ¿para perfeccionarme y no destruirme?. Durante esta cuaresma, Señor, quiero coger mi cruz de cada día porque quiero seguirte. ¡Que sea generoso, Dios mío! Continúa hablándole a Dios con tus palabras Día 5º. DOMINGO PRIMERO 22 de Febrero Confesión. Papá y mamá están ocupados trabajando en el jardín y ruegan a la pequeña Sofía, su hija, que ponga la mesa. Sofía, que está viendo su programa favorito de televisión, dice que sí, pero continúa ante el televisor, de tal forma que cuando sus padres entran en casa, la mesa no está puesta. Aquello desagrada a los padres, pero no les ofende, porque en la desobediencia de Sofía ha habido poco interés, descuido, poca malicia, ir a lo suyo en algo pequeño. Una noche, sin embargo, Vanesa, la hija mayor, ya en la puerta, se enfrenta a sus padres y les dice: "¡Ya estoy harta de que me digáis a qué hora tengo que regresar. Volveré cuando me apetezca, os guste o no!". Y, dando un portazo, desaparece. En este caso, está claro que hay mayor malicia, una desobediencia buscada y querida, que lleva consigo desprecio a los padres y rechazo de su
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    autoridad. Entre ladesobediencia de Sofía y la de Vanesa, hay una diferencia. Pues bien, tal es la diferencia que existe, desde el punto de vista de Dios, entre el pecado mortal y el pecado venial; una diferencia inconmensurable. El pecado mortal mata la presencia de Dios en mí; rompe y destruye mi relación con Dios: le doy un portazo y desaparezco. Señor, te pido que me ayudes a darme cada vez más cuenta de que mis pecados, son actos míos que te duelen a ti, momentos en los que paso de ti, elijo lo que a mí me viene bien, dejándote a ti o a otros de lado; y por lo tanto mis pecados te duelen. Dame dolor de mis pecados, dolor de amor. ¿Esperas más de un día para confesarte si has cometido algún pecado mortal? ¿ Te duelen de verdad los pecados veniales? ¡Madre mía, antes morir que pecar! Continúa hablándole a Dios con tus palabras Día 6º. LUNES PRIMERO (23 de Febrero) A Dios le afecta todo, porque lo ve todo. Felipe, uno de los apóstoles, era amigo de Natanael, y le dice a éste que quiere presentarle a Jesús, porque era el Hijo de Dios. Natanael duda mucho que un carpintero de un pueblucho como Nazareth, pudiese ser el Mesías. Pero Felipe se lo presenta, y con una frase de Jesús, Natanael se convirtió. Y ésta fue la frase: CUANDO ESTABAS DEBAJO DE LA HIGUERA, TE VÍ. Algo habría hecho Natanael debajo de la higuera. No sabemos qué. Lo había hecho a solas, algo que nadie sabía. Pero resulta que, a pesar de haberse asegurado para estar solo, resulta que Jesús le vio. Y alguien que ve lo que sólo yo sé y hago, ése tiene que ser Dios. Por eso le contesta Natanael a Jesús: Tú eres el Hijo de Dios. Esta mañana cuando te has despertado, Dios te estaba viendo. Y lo que has pensado cuando ese amigo te ha dicho tal cosa, Dios lo ha visto. Y eso que has guardado para que no te lo pidiesen, Dios te lo ha visto. Y ese esfuerzo por sonreír a ése que te cae mal, Dios lo ha visto... Y COMO DIOS VE TODO LO TUYO, TODO LO TUYO LE AFECTA. Dios mío, que me dé cuenta de que todo el día y toda la noche estoy en Tu
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    presencia. ¡Cuántas alegríaspuedo darte en un día! ¡y cuánto dolor puedo causarte también en un día! ¡Creo que me ves y que me oyes! Gracias, y auméntame la fe. Continúa hablándole a Dios con tus palabras Día 7º. MARTES PRIMERO (24 de Febrero) Pecado. Siempre que hablo del pecado, sobre todo del pecado mortal, viene a mi mente el triste recuerdo de una tragedia que presencié un día. Un niño de unos tres años corría por el césped del jardín de su casa, perseguido por su madre: "¡Ven aquí, Jimmy!", gritaba ésta. "¡No atravieses el seto!". Pero Jimmy no le hizo ningún caso. Traspasó el seto y sorteó hábilmente los automóviles estacionados en la calzada, hasta que un coche que pasaba le lanzó por los aires. Su cuerpecillo roto fue a caer casi en brazos de su madre. Dejando aparte el hecho de que Jimmy era demasiado joven para responder de sus actos, la escena recuerda mucho la actitud de Dios con los pecadores. "¡Ven aquí, ven aquí!", grita ansiosamente, con su gracia, cuando un alma corre hacia el pecado. Pero el pecador, ajeno a todo lo que no sea su deseo, hace oídos sordos a la voz de Dios y sale voluntariamente al encuentro de la muerte. La estupidez es un elemento siempre presente en el pecado. Señor, no quiero ofenderte, pero a veces me olvido de Ti y, cuando llega el momento me vence la estupidez. Perdona, Señor, desde ahora con tu gracia odiaré el pecado, también los pequeños, y te pediré perdón por ellos en la confesión. Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina con la oración final. Día 8º. MIÉRCOLES PRIMERO (25 de de Febrero) Dios no se asusta de mí. Quizá hayas visto la película "Tarzán en Nueva York". Describe las divertidas aventuras de Tarzán y Chita cuando son trasladados en avión desde la selva a la ciudad de los rascacielos, donde todo les llena de asombro y les ocurren mil peripecias.
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    Chita protagoniza unade las sorpresas: al llegar a la habitación del hotel ve reflejada su fea cara sobre el gran espejo del armario. El susto fue tan descomunal que, lanzando un terrible bramido presa de pavor, salió corriendo: no se imaginaba que aquel feísimo "monstruo" que ha visto en la habitación es su propia imagen reflejada en el espejo. La escena acaba bien: Chita se refugió en los brazos de Tarzán, que la cogió con afecto, calmándola con sus caricias. Y es que Tarzán quería a Chita como era: con sus pelos negros y largos, su rostro de irracional y su mirada extraviada. Dios nos quiere a cada uno de nosotros infinitamente más: sabe mejor que nadie cómo somos; conoce nuestros fallos; no ignora que somos miserables y que tenemos muchos defectos. Nos conoce mucho mejor que podemos conocernos a nosotros mismos, y tiene en cuenta nuestras cosas buenas y nuestros deseos de mejorar. Dios no se asusta de nuestras fealdades. Gracias, Dios mío, porque me quieres a mí y a cada uno más que todas las madres del mundo puedan querer a sus hijos; no te asustas ante nuestras torpezas, ni ante nuestras miserias, y nos acoges con un cariño infinitamente mayor que el que tenía Tarzán a Chita. El problema es que cuando yo voy descubriendo lo feo que soy (mis limitaciones, fallos, miserias, etc) me puedo "medio asustar" y pensar que no me es posible ser santo, que no puedo estar cerca de ti, entonces puedo desanimarme, olvidarme de que Tú me quieres como soy, y alejarme de Ti. Que no me pase esto, Señor. Si alguna vez me alejo de Ti, volveré corriendo a tu lado contándote lo que me pasa. Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina con la oración final. Día 9º. JUEVES PRIMERO (26 de Febrero) Conversión. La Cuaresma es buen momento para una profunda conversión. Conversión significa cambiar la dirección de tu vida, quizá perezosa, quizá facilona. ¡Cuántas veces buscas la felicidad en una vida cómoda! Y sabemos que para alcanzar la felicidad lo que se necesita es amor, servicio a los demás, corazón que se da. Es una paradoja: para vivir y ser feliz, hay que morir, no
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    buscar la felicidadcómodamente. Para tener hay que dar. Ahora Jesús puede ayudarte. Te propongo un cambio en concreto, por si te sirve: morir a la ley del gusto. Debes morir a la ley del gusto: Hacer las cosas porque me gusta, me apetece, me va bien.... Un cristiano hace las cosas por dar gusto a Jesús: Porque le gustará a Jesús, le dará una alegría, le interesará que yo haga esto, o lo otro. Madre mía, que siempre actúe para darle gusto a tu Hijo; que muera a la ley del gusto mío. Esta es la elección que tengo que hacer vivir esclavo de mis caprichos, o vivir con la ilusión de hacerme esclavo de Dios. Prefiero esto último, María, pero ayúdame. Continúa hablándole a Dios con tus palabras Día 10º. VIERNES PRIMERO ( 27 de Febrero) Rezaba por los secuestradores. El 12 de abril de 1993 secuestran a una joven madrileña, Anabel Segura, mientras hace footing cerca de su casa. Después de dos años de secuestro encontraron su cuerpo ya sin vida. Su padre, José, es un ejemplo como persona y como cristiano. Transcribo unas preguntas de una entrevista que le hacen en Mundo Cristiano: - Dos años y medio: ¿en qué es distinto ahora don José Segura, el padre de Anabel? - En la fe, sin duda. - Pero esa fe, a mí me parece que no es de ahora. - No, desde luego. A nosotros nos viene de familia, pero se hace más profunda; situaciones como ésta te sirven para acercarte más. Lógicamente hay momentos de duda, o mejor de desconcierto: ¿cómo puede Dios permitir algunas cosas? Pero uno, en el fondo de su alma, sabe que Dios sabe más. ¿Y nunca la rebelión? ¿Puede uno no rebelarse? Mi experiencia es que se puede: no sé cómo, pero con la ayuda de Dios, yo he podido no rebelarme.
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    ¿Pero el odio?¿Se puede sin ser un héroe vencer al odio? Odio no hemos tenido nunca. Me lo preguntaba un periodista en los primeros días, en esta misma sala, cuando los ánimos estaban más alterados, y le tuve que dar la misma respuesta. A usted quizá se lo puedo explicar más y sé que me entenderá: desde el principio he pedido al Señor por Anabel y por sus secuestradores, unas veces antes por Anabel y otras veces antes por ellos, por si Dios les tocaba el corazón. Desde el principio. Lógicamente, en la sociedad española hay unas reglas de juego, unas normas y unas leyes y según esas leyes tendrán que ser juzgados, Odio no. Pienso que si su mente funciona bien, estarán sufriendo ahora tanto como sufro yo. Por muy especiales que sean, es imposible que estén tranquilos, que puedan dormir bien. Sobre todo, si no pueden rezar, si no tienen confianza en alguien, si no pueden abrirse a nadie. Señor, creo en Ti. ¡Cómo ayudas a los tuyos para que se comporten como lo hubieses hecho Tú! Cuando no entienda algo, que en el fondo de mi alma sepa que Tú sabes más. Que ame y rece por los que no me quieren o los que obran contra mi. ¡Amar al enemigo! Eso quiero. Solo podré con tu ayuda. ¡María, ayuda a tus hijos! Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leido. Después termina con la oración final. Día 11º. SÁBADO PRIMERO (28 de Febrero) Muerte. Tal vez hayas asistido alguna vez a la proyección de un video en casa de un amigo que quiere mostrarte lo mucho que ha disfrutado en su último viaje por el Caribe. De repente, para hacerse el gracioso, da el interruptor y la cinta se detiene; en la pantalla queda la imagen congelada en su acción: Una expresión bobalicona, un ceño fruncido, una ingenua sonrisa... Resulta cómico y todo el mundo se ríe. Sin embargo, no nos entrará la risa cuando Dios interrumpa la cinta de nuestra vida y quedemos captados para siempre en nuestra fealdad o en nuestra hermosura. Por eso debemos estar preparados, en gracia, para recibir a la muerte, que es un cambio de casa. Por eso repetía
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    Jesús: Velad yorad, porque no sabéis el día ni la hora. ¿Eres consciente de que Jesús puede que te llame en cualquier momento? ¿y de que vale la pena morir bien porque comparado con la tierra el cielo dura infinitamente más? Madre mía, ayúdame a estar preparado para cuando me llame Jesús. Pero no de cualquier manera: con toda la gracia que me sea posible. Tú eres la llena de gracia, esto es, que Dios te llenaba, no había nada tuyo personal que se opusiese a Dios; El hacía a través de ti todo lo que quería, porque le dejabas. Así quiero vivir y morir yo. Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina con la oración final. Día 12º. DOMINGO SEGUNDO ( 1 de Marzo) Tendremos una eternidad para descansar. "Cualquier persona -ha dicho Joaquín Navarro Valls, portavoz oficial de la Santa Sede hablando de Juan Pablo II- con mucha menos responsabilidad que la que él soporta, tiene su sistema de descanso, su fin de semana intocable, su deporte, cosas todas ellas que probablemente son necesarias. En el caso del Papa, nada de eso existe. Su único descanso es la posibilidad de caminar por una terraza que hay encima de su apartamento. En diez años de pontificado, en total serán cuatro las veces que ha podido salir un día a la montaña. Cuando alguna vez le han dicho: "Santo Padre, está cansado ... ", la respuesta que ha dado en tono humorístico ha sido: "Tendremos una eternidad para descansar". Como ha dicho, también con humor, André Frossard, "hasta ahora, el único medio que se ha descubierto para obligarle a dejar el trabajo es la anestesia total". Y decía en Uruguay: Jesucristo, nuestro Señor, es también nuestro guía y modelo. "Todo lo hizo bien" decían de Él las gentes. Cada uno de nosotros -asumida por la fe nuestra condición de hijos de Dios en Cristo- hemos de esforzarnos por seguir sus huellas en el trabajo de cada día. Como leemos en el Antiguo Testamento, no se le deben hacer a Dios ofrendas defectuosas. Los cristianos
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    serán verdaderamente "salde la tierra" y "luz del mundo", si saben dar a su trabajo la calidad humana de una obra bien hecha, con amor de Dios y con espíritu de servicio al prójimo". Señor, quiero trabajar en serio. Y cuando esté cansado, también. A partir de ahora, cuando empiece a trabajar te lo ofreceré, te lo regalaré. Por eso intentaré que no sea defectuoso, sino algo bien hecho. Y ya, sólo porque es mi regalo para Ti, mi trabajo es importante. Este es mi propósito: en cuaresma trabajar bien por Ti. Y cansarme trabajando. Continúa hablándole a Dios con tus palabras Día 13º. LUNES SEGUNDO ( 2 de Marzo) Amar al enemigo. Perdonar todo y siempre. El 13 de mayo de 1981, fiesta de la Virgen de Fátima, miles de personas acuden a la plaza de San Pedro para ver a Juan Pablo II. Una niña rubia con un globo azul levanta sus manitas al Papa, que la toma en sus brazos y la levanta en alto sonriente. "Nada hacía presentir - comenta el secretario del Papa, don Estanislao- lo que iba a suceder. Cuando el Santo Padre daba la segunda vuelta a la plaza, el turco Alí Agca disparó contra él, ( ... ). Yo estaba sentado como de costumbre detrás de¡ Santo Padre, y la bala, a pesar de su fuerza, cayó entre nosotros en el automóvil, a mis pies. La otra rozó el codo derecho, quemó la piel y fue a herir a otras personas ( ... )". "¿Qué pensé? Nadie creía que una cosa así fuera posible ( ... ) Vi que el Santo Padre había sido alcanzado. Entonces le pregunté: ¿Dónde está herido?" Me respondió: "En el vientre". Todavía le pregunté: "¿Es doloroso?". Y me respondió: "Sí"." "El Santo Padre no nos miraba. Con los ojos cerrados, sufría mucho y repetía breves plegarias exclamatorias. Si no recuerdo mal, eran sobre todo: "¡María, Madre mía! ¡María, Madre mía!." "Cuando llegamos al hospital todo era confusión. Una cosa era prepararse para recibir a un Papa, y otra verle llegar exangüe e inconsciente La operación duró
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    cinco horas yveinte minutos, el pulso era casi imperceptible. Todos temíamos lo peor. Le administré el sacramento de la Unción, justo antes de la intervención. El Santo Padre estaba inconsciente." "La esperanza renació durante la operación gradualmente. Al principio parecía que la muerte era inevitable: el Santo Padre había perdido las tres cuartas partes de su sangre". "Es extraordinario que la bala no destruyese en su trayectoria ningún órgano esencial. Una bala de nueve milímetros es un proyectil de una brutalidad inaudita. Para no causar daños irreparables en una parte tan compleja del cuerpo, tuvo que seguir una trayectoria improbable. Pasó a unos milímetros de la aorta. Si la hubiera alcanzado, habría sido la muerte instantánea. No tocó la espina dorsal ni ningún punto vital. Digamos, entre nosotros, milagrosamente. " El Papa estuvo en serio peligro de muerte hasta el 15 de julio. Pero en cuanto pudo, Juan Pablo II se desplazó hasta la cárcel donde estaba prisionero Alí Agca, quien le disparó. Habló con él, a solas, durante mucho tiempo. Le perdonó. Le ayudó. Señor, qué ejemplo para mí. Como Tú, que perdonaste desde la Cruz a los que crucificaban: "Perdónales, Padre". iQue perdone siempre! ¡Ayúdame! Como cristiano no puedo guardar rencor nunca, me hagan lo que me hagan. Continúa hablándole a Dios con tus palabras Día 14º. MARTES SEGUNDO ( 3 de Marzo) Callar. Después de ser condenado, Pilatos ordena que azoten a Jesús. Dos soldados brutales descargan toda su fuerza sobre la espalda de Jesús. Noventa golpes pueden contarse en la sábana santa. Cada látigo tenía varias cuerdas y la punta de las cuerdas poseía pequeños trozos de plomo sin pulir, con puntas y salientes que hirieron todo el cuerpo de nuestro Dios. Jesús lo sufrió por ti y por mí. Era tan doloroso que muchos de los condenados morían en la flagelación. María, nuestra madre, lo ve todo y sufre, pero se calla, porque quiere que Jesús nos salve y para ello debe morir. Madre, haz que sepa callar; no contestar a mis padres, no protestar, no decir siempre la última palabra. Aunque sea injusto, o tenga motivos para protestar..
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    que me calle.También Tú podrías haber dicho muchas cosas, y te callaste. Me cuesta pero ayúdame: que sepa callar. Continúa hablándole a Dios con tus palabras Día 15º. MIÉRCOLES SEGUNDO (4 de Marzo) Se curó el monstruo. Lo escribía J. Urteaga: "Ocurrió en un pueblo español. Intervienen como protagonistas: un muchacho enfermo, su familia, una ermita dedicada a Santa María y muchas súplicas. El chico tiene 14 años, era alegre, dinámico, dicharachero, incapaz de estarse quieto un instante, deportista ... ; en muy poco tiempo el muchacho ha sufrido un cambio espectacular. Una parálisis progresiva le tiene inmovilizado en un sillón de ruedas. Toda aquella alegría contagiosa se ha transformado en un infierno, especialmente para la familia; en lo humano es inútil, en lo espiritual un pequeño monstruo egoísta. Todos deben servirle, cuidarle, atenderle, desvivirse por él. Todo es poco. Una luz se ha encendido en el alma de su madre. Le llevaran a la ermita. Rezarán a la Virgen. Le pedirán su curación. Se hará el milagro. Llegó el día. Ante la reja hay una madre que habla en voz alta con la Virgen, sin que le importe ni poco ni mucho que haya gente en su entorno. ¡María, tienes que cuidar a mi hija! ¡Es mi pequeña! Cúrala María. Que fallen los diagnósticos. ¡Qué no sea cáncer! Esta niña es todo lo que tengo en mi vida. ¡Cómo te la vas a llevar! ¡María, que no sea cáncer! Ella también te lo pide. Me ha dicho que venga a rezarte a la ermita. ¡Anda, María, que no sea cáncer! Poco después, aquella madre angustiada, santiguándose, abandonó la reja de la ermita. Es ahora cuando la otra madre, la de nuestro muchacho, se acerca para decirle, al tiempo, con miedo y con dulzura: ¡Hijo!, ¿ya has Pedido a la Virgen ... ?
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    Y se realizael portento. - Sí, mamá. He pedido la curación ... He pedido a la Virgen que no sea cáncer. Señor, a veces yo también soy un auténtico monstruo por el egoísmo. Si ser cristiano es parecerse a Ti... me tienes que cambiar. ¡Qué piense en los demás! ¡que haga más por los demás que por mí! ¡que ayude, que haga favores, que me dé cuenta de lo que necesitan o de lo que podría alegrarles! ¡Cúrame, Madre mía, y dame mi corazón generoso! Gracias. Continúa hablándole a Dios con tus palabras Día 16º. JUEVES SEGUNDO ( 5 de Marzo) Vocación. El director de una película de cine está ocupado en la tarea de escoger una actriz para protagonista de la película. Está sentado frente a su mesa de trabajo, sobre la cual yacen desplegadas docenas de fotografías facilitadas por los agentes cinematográficos. Al cabo de un rato, escoge una de ellas, la contempla detenidamente y dice a su secretaria: "Sí, éste es el tipo de mujer que necesito, llámela y cítela aquí mañana". Ni que decir tiene que hay una inmensa diferencia entre un director cinematográfico y Dios, entre Hollywood y el Cielo. Con todo, a través de este ejemplo podemos hacernos una idea de la razón de ser de nuestra existencia. Allá, en lo más profundo de la eternidad, Dios planeó el universo entero y escogió a los protagonistas del gran argumento que habría de desarrollarse hasta el fin de los tiempos. Ante su divina mente fueron desfilando las fotografías de las almas ilimitadas en número que él podía crear. Cuando se topó con tu imagen, se detuvo y dijo: "Quiero darle mi vida a esta persona, para que sea feliz. La necesito para que desarrolle un papel único, personal, y luego, goce de mi presencia durante toda la eternidad... Sí, la voy a crear". Ahora ya sabes cuál es tu misión. Eres el protagonista. De que tú hagas o dejes de hacer lo que Dios ha pensado para ti depende que muchas personas sean felices o no, se salven o no. Tus amigos necesitan que les ayudes a conocer a Jesús. Madre mía, que como tú, diga a Jesús que sí en los planes que Él tiene para mí.
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    Señor, quiero loque quieras, quiero cuando quieras, quiero como quieras, quiero mientras quieras. Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído, Después termina con la oración final. Día 17º. VIERNES SEGUNDO (6 de Marzo) Amar hasta el martirio. Los bandidos encuentran al padre Bressini en Canadá con un ladrón que se acababa de convertir al cristianismo, y a los dos los torturan. Fue un martirio lento y refinado: Un día es una uña arrancada, al día siguiente la falange de un dedo y así durante semanas. El padre Bressin¡ mandaba escribir así al Superior de los jesuitas: "No me queda más que un dedo entero, me han arrancado algunas uñas con los dientes. En seis veces han quemado seis falanges. Sólo en las manos me han aplicado el fuego y el hierro más de dieciocho veces y me obligaban a cantar durante el suplicio". Cuando le tocó el suplicio al ladrón decía: "Padre Bressini, ya no puedo más. Veo que voy a flaquear. ¡Pronto, pronto, Padre, muéstrame tus manos! Ellas me dicen cómo hay que amar a Dios". Cuando miramos un crucifijo, al ver clavadas las manos y los pies y la cabeza con las espinas deberíamos decir como el joven ladrón: "En tu Cruz veo cómo me has amado, Señor. Tus llagas me darán fuerzas para seguir aguantando -amando- las pequeñas cruces que permitas en mi vida". Continúa hablándole a Dios con tus palabras Día 18º. SÁBADO SEGUNDO (7 de Marzo) No mucho: ¡todo! Habrás visto la película de "Los 7 magníficos": A Yul Briner le quieren contratar unos mejicanos para que les defienda de unos bandidos; son campesinos; muy pobres. Le ofrecen todo lo que tienen, envuelto en un paño. Yul lo ve y dice: "Siempre me han ofrecido mucho, pero nunca todo". Aceptó, ¡claro! Dile ahora a Jesús: Con lo que Tú me amas (has dado la vida por mí), no puedo quedarme corto dándote sólo muchas cosas; te doy toda mi vida: quiero todo lo
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    que Tú quieras. Continúahablándole a Dios con tus palabras Día 19º. DOMINGO TERCERO (8 de Marzo) Tres formas de hacer daño a Dios. Hay tres formas de hacer sufrir y llorar a una madre. Además de la más elemental, que sería atacarle a ella directamente: golpeándola o insultándola, hay otras dos en las que le podemos hacer sufrir igualmente. Una de ellas es hacer algo malo a mi hermano. Si yo le doy una paliza a un hermano mío, y mi madre se entera, le dolerá incluso más que si le maltrato a ella. Otra forma de hacerle sufrir es hacer algo que sea malo para mí, algo que me empeore. Como mi madre me quiere eso le dolerá. Imagínate que ve cómo te cortas un brazo: no lo aguantaría. Dios te ve siempre -no como un espía sino como alguien que te quiere mucho- y sufre cada vez que te ve hacer algo QUE HACE DAÑO A OTRA PERSONA, porque esa otra persona es hija de Él y cada vez que te ve HACERTE DAÑO A TI MISMO, y cada vez que te ve hacer algo QUE LE HACE DAÑO A ÉL. Por eso es bueno que todas las noches, cuando te acuestes, hagas un repaso del día, un examen de conciencia, y pidas perdón a Dios por esas cosas que Él ha visto y no le han gustado. El examen de conciencia lo puedes hacer así: ¿Cómo me he portado con Dios? ¿Cómo me he portado con los demás? ¿Cómo me he portado conmigo mismo? Dios mío, a partir de ahora haré el examen todas las noches. Y te pediré perdón por el daño que haya hecho cada día de alguna de estas tres formas. Y también te agradeceré tu compañía. ¡Recuérdamelo!, y gracias. Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina con la oración final. Día 20º. LUNES TERCERO (9 de Marzo)
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    El pobre esel egoísta. "Hay diversas clases de pobreza -cuenta la madre Teresa de Calcuta-. En la India hay gente que muere de hambre. Un puñado de arroz es precioso, valiosísimo. En los países occidentales, sin embargo, no hay pobreza en ese sentido. Nadie muere de hambre y ni siquiera abundan los pobres como en la India... Pero existe otra clase de pobreza, la del espíritu que es mucho peor. La gente no cree en Dios, no reza, no ama, va a lo suyo... Es una pobreza del alma, una sequedad del corazón que resulta mucho más difícil de "remediar". ¿Puedes tener tú esa pobreza? Pídeles a Jesús y a María que nunca caigas en esa pobreza de espíritu; que te ayuden a quererles cada día más y a acudir a ellos ante cualquier necesidad, y que te ayuden a querer a los demás. ¡Jesús, María, que no olvide rezar ni por la noche ni al levantarme! Que sea generoso: porque el verdaderamente "pobre" es el egoísta. Continúa hablando a Dios con tus palabras Día 21º. MARTES TERCERO (10 de Marzo) Confesiones descuidadas. Cuentan que un obrero había encontrado un billete de mil dólares; no le llamó mucho la atención porque en América los billetes son iguales aunque tengan más valor y aquel papelito no le impresionó demasiado. Se lo guardó en un bolsillo, varios días más tarde, al pasar por un Banco, entró a preguntar cuánto valía. Casi se desmaya cuando se lo dijeron, pues la suma equivalía a tres meses de su jornal... No es raro encontrarse con gente que no sabe lo que tiene; puede ser un cuadro de un pintor famoso, un objeto antiguo, unas monedas raras, unos sellos valiosísimos... Cuando nos enteramos, solemos sentir una especie de envidia. No se nos ocurre pensar que nosotros también tenemos un tesoro que quizá no apreciamos: El Sacramento de la Penitencia. Tal vez al recibirlo frecuentemente y sepamos que no sólo sirve para perdonar los pecados graves, sino también los leves; que aumenta la gracia santificante y nos proporciona una gracia especial para rechazar las tentaciones... Sin embargo, a lo mejor nos parece que no nos aprovecha demasiado, que no nos hace mejores; que nos acusamos una y otra vez de los mismos pecados, inútilmente... Si eso pensamos, lo más probable es que nuestras confesiones no sean buenas. La Penitencia es
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    un sacramento queJesús pagó con su vida. Debemos cuidar todo lo que tiene que ver con la confesión. ¿Hago bien el examen? ¿Pido perdón con dolor? ¿Digo los pecados en concreto y también los veniales? ¿Hago propósito de no volver a cometerlos? ¿Cumplo la penitencia? Continúa hablándole a Dios con tus palabras Día 22º. MIÉRCOLES TERCERO (11 de Marzo) Desagravio. ¡Señor perdónales porque no saben lo que hacen! Estas fueron casi las últimas palabras que Jesús dijo antes de morir en la Cruz. Dios perdona siempre que le pedimos perdón, pero desafortunadamente no todos los hombres tienen la costumbre de pedir perdón y de terminar con cosas o actitudes que ofendan al Señor. Ese cine que proyecta películas desaconsejadas, una conversación salida de tono, cuando se leen noticias en las que se informa de alguien que asesina o secuestra, cuando te enteras de alguien que roba o engaña, cuando pasas por delante de uno de esos sitios en los que se ofende a Dios, ¿te acuerdas de pedir perdón por esa gente que no sabe lo que hace? ¡Jesús perdónales porque no se dan cuenta! Coméntale a Dios con tus palabras algo de o que has leído. Después termina con la oración final. Día 23º. JUEVES TERCERO (12 de Marzo) Héroes anónimos. "Soy consciente, rezaba Newman, de que a pesar de mis faltas, deseo vivir y morir para gloria de Dios. Deseo entregarme completamente a Él como instrumento suyo para la tarea que quiera y a costa de cualquier sacrificio personal". Hoy puedes hacer tuya la oración de Newman, converso inglés que tanto hizo por la Iglesia de su país: ¡Señor, aunque no valga nada, aquí estoy para hacer, por Ti, lo que quieras! Te copio parte de un artículo de B. Tierno y te animo a que quieras ser, haciendo favores "normales", un héroe anónimo: "Jamás pensé que estar en contacto con la enfermedad y el sufrimiento de los demás podría hacerme tanto bien. Estando de camillero en Lourdes, una señora, medio ciega y sin
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    piernas, rezaba elrosario. Como advertí preocupación en su rostro, le pregunté qué le apenaba. Ella me respondió: "Meentristece este pobre hombre de la camilla de al lado". Se me hizo un nudo en la garganta y pensé, ¡Dios mío! Ella sí que está físicamente mal y, sin embargo, no piensa en sí misma. Esta aleccionadora experiencia me la contaba hace unos días en San Sebastián el propio protagonista, Luis, un hombre de mediana edad que, desde hace años, junto con su esposa, asiste como camillero voluntario a los enfermos que peregrinan a Lourdes. Tantas personas anónimas, la mayoría donantes de sangre, como Luis, que no desaprovechan la menor ocasión que se les presenta para ayudar según sus posibilidades, son héroes anónimos. Tú nos explicaste que lo que hacemos con los demás lo hacemos contigo. Por eso trataré de ser generoso, Jesús, con los demás. En concreto estos días de Cuaresma procuraré hacer muchos favores. Recuérdamelo, por favor, y que sepas que los haré por amor a ti y a ellos. ¡Cada día, al menos, un buen favor! Continúa hablándole a Dios con tus palabras Día 24º. VIERNES TERCERO (13 de Marzo) Acción de Gracias. Como sabes, cuando comemos algo, durante un rato sigue siendo lo que es, pero pasado un tiempo pierde su identidad y lo convertimos en organismo de nuestro cuerpo. Por eso, después de comulgar y por un tiempo aproximado de diez minutos, tenemos a Jesús dentro de nosotros, al mismo que convertía el agua en vino, que sanaba a ciegos y cojos, al mismo que murió clavado en la Cruz para perdonarnos de nuestros pecados. Por eso, ¿por qué no aprovechas al acabar la Misa para quedarte un rato sentado hablando tranquilamente con Él, que está físicamente dentro de ti? Es el mejor momento para darle gracias por todo lo que te ha dado en tu vida, para pedirle por tus familiares y amigos, para pedirle perdón por tus pecados y para pedirle que te ayude a sacar adelante aquellas cosas que necesitas. ¡Gracias, perdón y ayúdame más! Continúa hablándole a Dios con tus palabras Día 25º. SÁBADO TERCERO (14 de Marzo)
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    Saludar Sagrarios. Muchosdecían a santa Teresa que les hubiese gustado vivir en los tiempos de Jesús. Ella les respondía que no entendía bien por qué, pues poca o ninguna diferencia había entre aquel Jesús y el Jesús que está en el Sagrario. Dale gracias por haberse quedado. Pero dáselas con obras. Cada vez que haces una genuflexión delante del Sagrario, que la hagas bien y diciéndole por dentro: ¡te amo, Jesús; gracias! Que comulgues bien preparado y muchas veces, siempre que te sea posible. Que le visites todos los días... Si cuando realizas un viaje en coche, en metro, en autobús, te fijaras en la cantidad de iglesias que dejas por el camino, te darías cuenta de que el Señor está en muchos sagrarios que te pasan desapercibidos. Pero no hace falta irse de viaje. Tenemos al Señor muy cerca de nosotros: en el oratorio del colegio, en la iglesia que podamos tener al lado de casa... Te recomiendo un propósito: cada vez que pases cerca de una iglesia dile al Señor en el sagrario: ¡Jesús, sé que estás ahí!; o le puedes rezar una comunión espiritual: Yo quisiera, Señor, recibiros, con aquella pureza, humildad y devoción con que os recibió vuestra Santísima Madre; con el espíritu y fervor de los santos. Continúa hablándole a Dios con tus palabras Día 26 . DOMINGO CUARTO (15 de Marzo) Dolor de los pecados. ¿Qué crimen tan brutal ha cometido este hombre, que ha tenido que pagarlo con una muerte tan horrorosa?, preguntó un mahometano a un sacerdote refiriéndose a un crucifijo que tenía en la mesa. - Él no cometió ningún crimen -respondió éste-; era completamente inocente. - Pues, ¿Quién lo clavó en este madero? - Fuimos nosotros los hombres quienes lo hicimos con nuestros pecados - exclamó con tristeza el sacerdote.
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    - Ahora comprendo- añadió lleno de compasión el mahometano- por qué tienes siempre la imagen del crucificado. ¿Has pensado alguna vez que el pecado supone volver a crucificar al Señor? El Señor espera, una vez que nos ha redimido, que le amemos con obras. Y amar a Dios supone también decirle muchas veces: ¡lo siento! Procura, cuando vayas a preparar tu confesión, pedir mucho perdón a Jesús por los pecados, y también pídele que te dé dolor por ellos, dolor de amor. Si tienes a mano un crucifijo ahora, pue des hablar con Jesús en la Cruz comentando esto; Jesús, que no me acostumbre a verte crucificado; cada vez que vea un crucifijo trataré de acordarme de decirte: ¡Te amo! Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina con la oración final. Día 27º. LUNES CUARTO (16 de Marzo) No aceptar un "no". "En septiembre de 1980 -cuenta la Madre Teresa de Calcuta-, estuve en el Berlín Oriental, donde íbamos a abrir nuestra primera casa en un país bajo gobierno comunista. Llegué de Berlín Occidental con una hermana que debía quedarse allí para iniciar la labor. Habíamos solicitado el correspondiente visado, pero como no nos lo habían concedido todavía, le dijeron que sólo podría permanecer en el Berlín Oriental durante 24 horas; son muy estrictos en eso... Así pues, nos pusimos a rezar "Acordaos" a la Virgen, y al cabo de un rato, sonó el teléfono; no había nada que hacer: la hermana tendría que volverse conmigo... Pero como nunca aceptamos un "no" por respuesta, seguimos rezando y, al octavo "Acordaos", volvió a sonar el teléfono, lo cogí y una voz dijo: "Enhorabuena. Le han concedido el visado. Puede quedarse..." Le habían concedido un visado de seis meses, lo mismo que a otras hermanas. Al día siguiente, regresé a Berlín Occidental, dándole gracias a la Virgen". Madre mía, auméntame la fe y que me dé cuenta de que las cosas que son para bien de Dios o de los demás, el "no" quiere decir "sigue rezando". Tú siempre
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    nos escuchas. Continúa hablándolea Dios con tus palabras. Día 28º. MARTES CUARTO (17 de Marzo) Apostolado. ¿Cuántos amigos has acercado a Dios este mes? ¿Y este año? ¿Y el año pasado? ¿Y en toda tu vida? Mucha gente se piensa que ayudar a otras personas a ser mejores cristianos es tarea de sacerdotes y religiosos. ¡Nada más falso! Antes de subir a los cielos, Jesús dijo que debíamos ser testigos suyos hasta los últimos confines de la tierra. Ser testigos suyos significa hablar de Dios a nuestros amigos, invitarles a ir a Misa para recibir al Señor, preocuparnos y ocuparnos de su salud espiritual, animarles a ser mejores cristianos en cosas concretas, ayudarles a confesarse con frecuencia, rezar algo con ellos, y un larguísimo etcétera. Puedes hablar ahora con Jesús de 3 amigos tuyos, pedirle por ellos, y ver qué puedes hacer por ayudarles para que se acerquen a Dios. Día 29º. MIÉRCOLES CUARTO(18 de Marzo) Huellas en la nieve. En Logroño; un diciembre especialmente frío; la ciudad cubierta de nieve. El beato José María tiene unos 14 años y va camino del colegio. De pronto, algo llama poderosamente su atención: -Pero... ¿qué es eso? ¡Son huellas de pies descalzos que se alejan! ¿A quién pertenecerán? A cierta distancia descubre un religioso carmelita descalzo que se dirige a su convento, situado en las afueras de la ciudad. " ¡Son suyas!, se dice José María, ¡Pobre sacerdote! ¡cuánto frío estará pasando!" Este hecho le remueve el corazón. "Si ese carmelita es capaz de sacrificarse así por amor a Dios, ¿qué es lo que yo debo hacer por Él?
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    Nadie se dacuenta, pero a "partir de ese momento, siente grandes deseos de acercarse a Dios. Comienza a oír la Santa Misa y a comulgar a diario; a confesarse más a menudo; a ofrecer todos los días sacrificios por amor a Dios y a los demás." Señor, y yo ¿qué deberé hacer por Ti? Continúa hablándole a Dios con tus palabras Día 30º. JUEVES CUARTO (19 de Marzo) Presencia de Dios. La madre que tiene el pequeño en la cuna, trabaja arreglando las cosas de la casa; plancha, limpia..., pero siempre está pendiente del hijo. Esta madre tiene presencia del hijo, no lo pierde de vista. Lo mismo que esa madre podemos hacer nosotros con el Señor. Mientras estudiamos, mientras hacemos deporte, cuando estamos en clase, cuando vamos por la calle, a la hora de comer, al meternos en la cama, y en todas las circunstancias en que nos podamos encontrar, son situaciones en las que si nos empeñamos podemos hablar con el Señor, decirle una jaculatoria, pedirle ayuda, etc... Si no tienes concretada una jaculatoria para repetir durante el día, la Cuaresma es buen momento para hacerlo, porque así el señor se sentirá más acompañado y más querido. Alguna jaculatoria puede ser: ¡Jesús te amo!, ¡Señor, perdóname porque soy un pecador! Y los días anteriores ya han salido buenas ocasiones para decir jaculatorias: al ver un crucifijo, visitar sagrarios cuando pasas cerca de una iglesia, al hacer un sacrificio, cuando te vienen a la cabeza excusas para no mortificarte, cuando ves que actúas con la ley del gusto. Puedes hacer un poco de examen para ver cómo vas en eso. Señor, yo quiero acordarme y decirte muchas jaculatorias durante el día; recuérdamelo Tú. Y tú, ángel de mi guarda. Continúa hablándole a Dios con tus palabras
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    Día 31º. VIERNESCUARTO (20 de Marzo) Pureza. "Por defender su pureza, San Francisco de Asís se revolcó en la nieve, San Benito se arrojó a un zarzal , San Bernardo se zambulló en un estanque helado... Tú, ¿Qué has hecho?", escribía el beato José María. Así huyeron de las ocasiones, y cortaron las tentaciones los santos. Tú, como ellos, tienes tentaciones. Madre mía, que como ellos sea fuerte para no ponerme en ocasión de pecado (no ver la tele solo, por ejemplo) y para cortar desde el principio las tentaciones. Cuando las tenga, rezará un bendita sea tu pureza, y, así contigo, seré más fuerte. Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina con la oración final. Día 32º. SÁBADO CUARTO (21 de Marzo) ¡Qué error compararse con los demás! Pedro había sido un hombre muy favorecido por la vida. Había tenido unos padres cariñosos y una niñez feliz. Su mente era despierta y siempre sacó buenas notas. Tuvo éxito en la vida y su posición social era más que desahogada. Se casó con una mujer guapa, excelente ama de casa y buena madre de familia; además adoraba a Pedro a quien consideraba el mejor hombre del mundo... En resumen: Que tuvo una existencia feliz, en una atmósfera tranquila, librede tensiones y de frustraciones. Su vida, pues, había sido irreprochable, gozando de una merecida buena reputación. La vida de Juan había sido otra cosa. Tuvo una juventud amarga, pues sus padres se llevaban mal, discutían constantemente y amenazaban con separarse. Fuese por sus taras emocionales, fuese porque no era demasiado inteligente, sus notas eran casi siempre malas. Obtuvo a duras penas un título universitario casi por condescendencia, y luego un modesto empleo, justo para malvivir. Sin posibilidades para ahorrar, temía siempre caer enfermo o sufrir un accidente grave. Había vivido en un barrio modestísimo, ruidoso y poco recomendable, con
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    casas antiguas yapiñadas. Su mujer era apática y además gruñona. Tal vez por eso Juan bebía demasiado, perdía los nervios con frecuencia y decía palabras malsonantes. Ambos eran católicos y cumplían con sus deberes religiosos. Pedro iba a Misa y comulgaba a menudo; Juan, sólo los domingos, las fiestas de guardar y algunas otras fiestas señaladas. Dios se los llevó casi al mismo tiempo, y los dos comparecieron ante Él para ser juzgados. Fueron ambos al Cielo, pero el juicio les deparó sorpresas considerables. La de Pedro consistió en que no obtuvo el puesto que se esperaba. "Sí, fuiste bueno -le dijo Dios-, pero ¿cómo no ibas a serlo? Apenas tuviste contrariedades ni problemas. Tus pasiones eran por naturaleza moderadas y no tuviste en tu vida fuertes tentaciones. Has sido un hombre virtuoso, sí, pero debías haber sido un hombre santo. Juan, por su parte, tuvo una sorpresa todavía mayor, porque pasó por delante y quedó situado más alto. Sin duda podías haber sido mejor -le dijo el Señor- pero, al menos, luchaste. No te compadeciste en exceso de ti mismo y nunca tiraste la toalla. Teniendo en cuenta tus insuficiencias y tus circunstancias, no lo hiciste mal del todo y aprovechaste muchas de mis gracias... Tú, ¿por quién te ves representado? El Señor nos pide que seamos santos. No te compares con el resto de la gente pues puede sucederles lo que a Juan. Jesús, que sólo me compare contigo y que te imite en todo. Continúa hablándole a Dios con tus palabras Día 33º. DOMINGO QUINTO ( 22 de Marzo) Perdonar siempre. Un día, la Madre Teresa de Calcuta, encontró sobre un montón de basura una mujer moribunda que le dijo que su propio hijo la había dejado abandonada allí. La Madre la recogió y la llevó al hogar de Kalighat. Aquella mujer no se quejaba de su estado sino de que hubiera sido su propio hijo quien la dejó allí. No podía perdonarle... La Madre Teresa, que quería que aquella mujer muriese en gracia de Dios, trataba de convencerla: ¿Debe perdonar a su hijo? le decía. Es carne de su carne y sangre de su sangre... Sin duda hizo lo que hizo en un momento de locura y ya estará arrepentido... Pórtese como una verdadera madre y perdónelo... Si ha pedido a Dios que le perdone sus pecados debe perdonar el que su hijo cometió con
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    usted. Si lohace, Dios recompensará su generosidad con un lugar en el Cielo. La mujer se resistía, pero la gracia terminó venciendo. -Le perdono, le perdono... dijo por fin llorando. Poco después moría. Dios mío, dame gracia y amor para perdonar siempre: que ningún día me acueste guardando rencor a alguien, aunque me parezca que tengo motivos. ¡Me has perdonado Tú a mí! Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina con la oración final. Día 34º. LUNES QUINTO (23 de Marzo) Dolor de los pecados porque pensaba en ti. "¡Qué dolor de muelas! No puedo estudiar, ni leer, ni jugar, y ni siquiera puedo dormir ", se quejaba desconsoladamente. Alguna vez habrás tenido dolor fuerte de algo, ¡qué pesadilla! Pues bien, el dolor de los pecados NO es así. Para perdonarnos en la confesión Dios nos pide dolor, y este dolor consiste en tres cosas: 1) reconocer que se ha pecado voluntariamente; 2) desear no haberlo hecho; 3) querer no volver a hacerlo y, para ello, poner los medios oportunos. Es bueno que fomentes y busques el dolor de ¡os pecados. Cristo, como Hombre que era, padeció todos los sufrimientos de su Pasión hace muchos siglos. Pero como Dios es eterno, no tiene tiempo: no hay para El un antes y un después. Todo está presente ahora delante de El. Es igual el año 580 que el 1990 o el 3150. Y en el año 30, cuando cargó con la cruz, y le atravesaron sus manos y pies con clavos, etc., tenía presente en su cabeza divina todo lo que yo -y cualquier otro hombre- hacemos ahora y en cualquier otro momento de la historia. Por eso en el año 30 PENSABA EN TI, Y TU ESTABAS PRESENTE EN LA PASIÓN. Dame, Señor, dolor de mis pecados. Dolor de amor. Lo que yo hago te afecta. Tú pensabas en mí en tu pasión. Y cada día, en cada misa, renuevas tu pasión. Y la renuevas pensando en mí. Gracias, y auméntame el dolor de mis pecados Continúa hablándole a Dios con tus palabras
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    Día 35º. MARTESQUINTO (24 de Marzo) ¿Puedo ayudarte en algo, Dios mío? En una obra del escritor brasileño Pedro Bloch encuentro un diálogo con un niño que me deja literalmente conmovido. - ¿Rezas a Dios? - pregunta Bloch. - Sí, cada noche - contesta el niño. - ¿Y qué le pides? - Nada. Le pregunto si puedo ayudarle en algo. Y ahora soy yo quien me pregunto a mí mismo qué sentirá Dios al oír a este chiquillo que no va a Él, como la mayoría de los mayores, pidiéndole dinero, salud, amor o abrumándole de quejas, de protestas por lo mal que marcha el mundo, y que en cambio, lo que hace es simplemente ofrecerse a echarle una mano, si es que la necesita para algo. Que muchos días le reces así a Dios. Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina con la oración final. Día 36º. MIÉRCOLES QUINTO (25 de Marzo) Sé fiel en lo poco. Plinio, un escritor romano de la antigüedad, cuenta que unos sicarios asesinaron a un hombre que tenía un perro. El perro, que se había quedado sin amo, permaneció junto al cadáver de su amo muchos días, para impedir que las aves de rapiña o las fieras carroñeras lo devorasen. Habla también de otro perro de un ciudadano romano condenado a muerte, que no quiso alejarse de la cárcel donde estaba preso su amo. Hasta después de¡ suplicio -añade- permaneció junto al cadáver, manifestando su dolor con tristes
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    ladridos. Y cuandoel cuerpo del amo fue arrojado al Tíber, se lanzó también al río, donde le vieron emplear todas sus fuerzas para impedir que se hundiera el cadáver. Es el instinto de los animales. No podemos hablar de auténtico amor. Pero da la impresión de que hasta las criaturas irracionales nos dan lecciones, nos exhortan a dar gracias, a amar y ser fieles a los demás. ¿Eres tú fiel en lo poco? ¿Hablas mal de alguien que no está presente? ¿Cuándo quedas en algo, lo cumples? ¿Dices siempre la verdad, aunque sea en tonterías? ¿Engañas en el juego? Señor, que sea fiel en lo poco, que sea fiel a los demás y a Ti. Continúa hablándole a Dios con tus palabras Día 37º. JUEVES QUINTO ( 26 de Marzo) Gracia. Hace unos años dos amigos que estaban haciendo vela cerca de Bakio fueron llevados por una corriente mar adentro. Tan solo uno de ellos llevaba chaleco salvavidas y éste preguntó a su amigo: "¿Estás en gracia?". El otro reconoció que no, y el primero le dio su salvavidas porque él tenía a Jesús en el alma: Si se ahogaba iría al Cielo. ¿Te das cuenta de lo importante que es estar en gracia, como este chico que se arriesgó a morir ahogado para que su amigo pudiese vivir con Jesús en el alma? Jesús dijo que Dios vive en el alma que está en gracia: vive conmigo ayudándome, dándome luz para entender, fuerza para luchar y vencer, deseos buenos, amor y comprensión, etc. Viviendo Dios en mí, Dios me da una vida nueva y distinta. Por eso, vivir en gracia es lo más importante: porque es vivir con Dios. Pide que tus amigos y familia vivan siempre en gracia de Dios. Continúa hablándole a Dios con tus palabras
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    Día 38º. VIERNESQUINTO (27 de Marzo) Desanimarse es una tontería. Escucha el consejo que da el barrendero a Momo: "Cuando barro, las cosas son así: a veces tienes ante ti una calle larguísima. Te parece tan terriblemente larga que crees que nunca podrás acabar. Y entonces te empiezas a dar prisa. Cada vez que levantas la vista, ves que la calle no se hace más corta. Y te esfuerzas más todavía, al final estás sin aliento. Y la calle sigue estando por delante... Nunca se ha de pensar en toda la calle de una vez ¿entiendes? Sólo hay que pensar en el paso siguiente.... entonces es divertido... de repente uno se da cuenta de que, paso a paso, se ha barrido toda la calle." Ser santo, amar mucho a Dios... cualquier meta se alcanza siempre. Consiste en dar un paso cada día; por eso, no te desanimes nunca: haz bien hoy las pequeñas cosas de¡ día. ¡Qué no me desanime, Señor, que es una tontería! Poco a poco, con pequeños pocos, conseguiré hacer realidad las cosas grandes que quiero - y Tú también quieres - en mi vida. Continúa hablándole a Dios con tus palabras Día 39º. SÁBADO QUINTO ( 28 de Marzo) Cámbiate por Jesús. Barrabás es un personaje del evangelio que no parece muy importante, pero si nos fijamos, cada uno de nosotros estamos representados por él. Cuando Barrabás iba a morir por haber matado a un soldado, Jesús apareció y le cambiaron por él, y murió Jesús en vez de Barrabás. El Señor se cambió por cada uno de nosotros para que no muriéramos a la vida del alma y para que pudiéramos nacer de nuevo a la vida de la gracia después del pecado, nacer a la vida para poder ir también al cielo. Todo lo que hizo fue para que tuviéramos la oportunidad de amarle.
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    Y los hombreshemos pagado ese amor tuyo, Señor, con pecados y faltas de amor. Jesús sabía que íbamos a pagarle así, que íbamos a serle desagradecidos, y aun así decidió entregarse para que le amáramos. Puedes imaginarte ahora tú, cambiándote por Jesús en la Cruz de cada día: faenas que te hacen, enfados, cosas que no te salen, pequeñas contrariedades... y coger así tu cruz de cada día llevándola con alegría. Continúa hablándole a Dios con tus palabras Día 40º. DOMINGO DE RAMOS (29 de Marzo) Es necesario dar Gloria a Dios. Los discípulos "trajeron la borrica y el pollino, y pusieron sobre ellos los mantos, y encima de ellos montó Jesús. La mayor parte de la gente desplegaban sus mantos por el camino, mientras que otros, cortando ramas de árboles, los extendían por la calzada. La multitud que le precedía y la que le seguía gritaba, diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del señor! ¡Hosanna en las alturas!" (Mt 21, 7,9). ¡Cómo alaban a Dios! Alabar a una persona es decirle, ¡qué bien has hecho esto!; o qué buen amigo eres; o alguna otra afirmación por el estilo. Alabar significa que se reconoce algo bueno como bueno; que se valora, y que se dice a quien lo ha hecho o a quien pertenece. Esto es un gozo para quien lo escucha y para quien lo dice (si lo dice sinceramente, y no para sacar algún beneficio). Alabar a Dios es una obligación para toda criatura. Es bueno que alabes muchas veces a Dios: que le digas lo bueno que es, que agradezcas lo bien que ha hecho esto o aquello, la belleza del mundo, etc. Y que cuando reces el gloria, lo hagas con esta intención. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo; como era en un principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén
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    Continúa hablándole aDios con tus palabras VIA CRUCIS ¿Cómo rezar el viacrucis? Origen y promesas de Jesús a los devotos del viacrucis 5K ¿Qué es el viacrucis? Es la meditación de los momentos y sufrimientos vividos por Jesús desde que fue hecho prisionero hasta su muerte en la cruz y posterior resurrección. Literalmente, via crucis significa "camino de la cruz". Al rezarlo, recordamos con amor y agradecimiento lo mucho que Jesús sufrió por salvarnos del pecado durante su pasión y muerte. Dicho camino se representa mediante 15 imágenes de la Pasión que se llaman "estaciones". Te animarás a cargar con las cruces de cada día, si recuerdas con frecuencia las estaciones o pasos de Jesús hasta el Calvario. ¿Cuáles son las promesas de Jesucristo a los devotos del via crucis? A la edad de 18 años, Estanislao, joven español, ingresó al noviciado de los “Hermanos de las escuelas cristianas" , en Bugedo (Burgos, España). En la vida religiosa, este joven tomó los votos de religión que son: el cumplimiento de los reglamentos, avanzar en la perfección cristiana; y alcanzar el amor puro. En el mes de octubre de 1926, este hermano se ofreció a Jesús por medio de María Santísima. Poco después de haber hecho esta donación heroica de sí mismo, el joven religioso enfermó y meses después, murió. Fue en marzo de 1927. Según el maestro de novicios, Estanislao era un alma escogida de Dios que
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    recibía mensajes delcielo. Sus confesores y teólogos reconocieron estos hechos sobrenaturales como actos insignes. Su director espiritual le había ordenado escribir todas las promesas transmitidas por Nuestro Señor, entre otras las relacionadas con los devotos del via crucis. Promesas para los devotos del Via Crucis 1.- Yo concederé todo cuanto se me pidiere con fe, durante el rezo del Via Crucis. 2.- Yo prometo la vida eterna a los que, de vez en cuando, se aplican a rezar el Via Crucis. 3.- Durante la vida, yo les acompañaré en todo lugar y tendrán Mi ayuda especial en la hora de la muerte. 4.- Aunque tengan más pecados que las hojas de las hierbas que crece en los campos, y más que los granos de arena en el mar, todos serán borrados por medio de esta devoción al Via Crucis. (Nota: Esta devoción no elimina la obligación de confesar los pecados mortales. Se debe confesar antes de recibir la Santa Comunión.) 5.- Los que acostumbran rezar el via crucis frecuentemente, gozarán de una gloria extraordinaria en el cielo. 6.- Después de la muerte, si estos devotos llegasen al purgatorio, Yo los libraré de ese lugar de expiación, el primer martes o viernes después de morir. 7.- Yo bendeciré a estas almas cada vez que rezan el Via Crucis; y mi bendición les acompañará en todas partes de la tierra. Después de la muerte, gozarán de esta bendición en el Cielo, por toda la eternidad. 8.- A la hora de la muerte, no permitiré que sean sujetos a la tentación del demonio. Al espíritu maligno le despojaré de todo poder sobre estas almas. Así podrán reposar tranquilamente en mis brazos. 9.- Si rezan con verdadero amor, serán altamente premiados. Es decir, convertiré a cada una de estas almas en Copón viviente, donde me complaceré en derramar mi gracia. 10.- Fijaré la mirada de mis ojos sobre aquellas almas que rezan el via crucis con frecuencia y Mis Manos estarán siempre abiertas para protegerlas. 11.- Así como yo fui clavado en la cruz, igualmente estaré siempre muy unido a los que me honran, con el rezo frecuente del via crucis. 12.- Los devotos del via Crucis nunca se separarán de mí porque Yo les daré la gracia de jamás cometer un pecado mortal.
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    13.- En lahora de la muerte, Yo les consolaré con mi presencia, e iremos juntos al cielo. La muerte será dulce para todos los que Me han honrado durante la vida con el rezo del via Crucis 14.- Para estos devotos del viacrucis, Mi alma será un escudo de protección que siempre les prestará auxilio cuando recurran a Mí.. ¿Cómo se reza el Via Crucis? ORACIONES INICIALES Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo, embriágame. Agua del costado de Cristo, lávame. Pasión de Cristo, confórtame. Oh buen Jesús, óyeme. Dentro de tus llagas, escóndeme. No permitas que me aparte de Ti. Del maligno enemigo, defiéndeme. En la hora de mi muerte, llámame y mándame ir a Ti, para que con tus santos te alabe, por los siglos de los siglos. Amén. Por la señal, de la Santa Cruz de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. ACTO DE CONTRICCIÓN Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme, y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén. 1ª ESTACIÓN: JESÚS SENTENCIADO A MUERTE Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Sentenciado y no por un tribunal, sino por todos. Condenado por los mismos que le habían aclamado poco antes. Y El calla...
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    Nosotros huimos deser reprochados. Y saltamos inmediatamente... Dame, Señor, imitarte, uniéndome a Ti por el Silencio cuando alguien me haga sufrir. Yo lo merezco. ¡Ayúdame! Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí. Se reza a continuación un Padrenuestro 2ª ESTACIÓN: JESÚS CARGADO CON LA CRUZ Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Que yo comprenda, Señor, el valor de la cruz, de mis pequeñas cruces de cada día, de mis achaques, de mis dolencias, de mi soledad. Dame convertir en ofrenda amorosa, en reparación por mi vida y en apostolado por mis hermanos, mi cruz de cada día. Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí. Se reza a continuación un Padrenuestro 3ª ESTACIÓN: JESÚS CAE, POR PRIMERA VEZ, BAJO EL PESO DE LA CRUZ Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Tú caes, Señor, para redimirme. Para ayudarme a levantarme en mis caídas diarias, cuando después de haberme propuesto ser fiel, vuelvo a reincidir en mis defectos cotidianos. ¡Ayúdame a levantarme siempre y a seguir mi camino hacia Ti!
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    Señor, pequé, tenpiedad y misericordia de mí. Se reza a continuación un Padrenuestro 4ª ESTACIÓN: ENCUENTRO CON LA VIRGEN Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Haz Señor, que me encuentre al lado de tu Madre en todos los momentos de mi vida. Con ella, apoyándome en su cariño maternal, tengo la seguridad de llegar a Ti en el último día de mi existencia. ¡Ayúdame Madre! Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí. Se reza a continuación un Padrenuestro 5ª ESTACIÓN: EL CIRINEO AYUDA AL SEÑOR A LLEVAR LA CRUZ Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Cada uno de nosotros tenemos nuestra vocación, hemos venido al mundo para algo concreto, para realizarnos de una manera particular. ¿Cuál es la mía y cómo la llevo a cabo? Pero hay algo, Señor, que es misión mía y de todos: la de ser Cirineo de los demás, la de ayudar a todos. ¿Cómo llevo adelante la realización de mi misión de Cirineo? Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
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    Se reza acontinuación un Padrenuestro 6ª ESTACIÓN: LA VERÓNICA ENJUGA EL ROSTRO DE JESÚS Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Es la mujer valiente, decidida, que se acerca a Ti cuando todos te abandonan. Yo, Señor, te abandono cuando me dejo llevar por el "qué dirán", del respeto humano, cuando no me atrevo a defender al prójimo ausente, cuando no me atrevo a replicar una broma que ridiculiza a los que tratan de acercarse a Ti. Y en tantas otras ocasiones. Ayúdame a no dejarme llevar por el respeto humano, por el "qué dirán". Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí. Se reza a continuación un Padrenuestro 7ª ESTACIÓN: SEGUNDA CAÍDA EN EL CAMINO DE LA CRUZ Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Caes, Señor, por segunda vez. El Via Crucis nos señala tres caídas en tu caminar hacia el Calvario. Tal vez fueran más. Caes delante de todos... ¿Cuándo aprenderé yo a no temer el quedar mal ante los demás, por un error, por una equivocación?. ¿Cuándo aprenderé que también eso se puede convertir en ofrenda? Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
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    Se reza acontinuación un Padrenuestro 8ª ESTACIÓN: JESÚS CONSUELA A LAS HIJAS DE JERUSALÉN Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Muchas veces, tendría yo que analizar la causa de mis lágrimas. Al menos, de mis pesares, de mis preocupaciones. Tal vez hay en ellos un fondo de orgullo, de amor propio mal entendido, de egoísmo, de envidia. Debería llorar por mi falta de correspondencia a tus innumerables beneficios de cada día, que me manifiestan, Señor, cuánto me quieres. Dame profunda gratitud y correspondencia a tu misericordia. Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí. Se reza a continuación un Padrenuestro 9ª ESTACIÓN: JESÚS CAE POR TERCERA VEZ Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Tercera caída. Más cerca de la Cruz. Más agotado, más falto de fuerzas. Caes desfallecido, Señor. Yo digo que me pesan los años, que no soy el de antes, que me siento incapaz. Dame, Señor, imitarte en esta tercera caída y haz que mi desfallecimiento sea beneficioso para otros, porque te lo doy a Ti para ellos. Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
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    Se reza acontinuación un Padrenuestro 10ª ESTACIÓN: JESÚS DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Arrancan tus vestiduras, adheridas a Ti por la sangre de tus heridas. A infinita distancia de tu dolor, yo he sentido, a veces, cómo algo se arrancaba dolorosamente de mí por la pérdida de mis seres queridos. Que yo sepa ofrecerte el recuerdo de las separaciones que me desgarraron, uniéndome a tu pasión y esforzándome en consolar a los que sufren, huyendo de mi propio egoísmo. Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí. Se reza a continuación un Padrenuestro 11ª ESTACIÓN: JESÚS CLAVADO EN LA CRUZ Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Señor, que yo disminuya mis limitaciones con mi esfuerzo y así pueda ayudar a mis hermanos. Y que cuando mi esfuerzo no consiga disminuirlas, me esfuerce en ofrecértelas también por ellos. Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí. Se reza a continuación un Padrenuestro.
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    12ª ESTACIÓN: JESÚSMUERE EN LA CRUZ Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Te adoro, mi Señor, muerto en la Cruz por Salvarme. Te adoro y beso tus llagas, las heridas de los clavos, la lanzada del costado... ¡Gracias, Señor, gracias! Has muerto por salvarme, por salvarnos. Dame responder a tu amor con amor, cumplir tu Voluntad, trabajar por mi salvación, ayudado de tu gracia. Y dame trabajar con ahínco por la salvación de mis hermanos. Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí. Se reza a continuación un Padrenuestro 13ª ESTACIÓN: JESÚS EN BRAZOS DE SU MADRE Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Déjame estar a tu lado, Madre, especialmente en estos momentos de tu dolor incomparable. Déjame estar a tu lado. Más te pido: que hoy y siempre me tengas cerca de Ti y te compadezcas de mí. ¡Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía! Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí. Se reza a continuación un Padrenuestro
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    14ª ESTACIÓN: ELCADÁVER DE JESÚS PUESTO EN EL SEPULCRO Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Todo ha terminado. Pero no: después de la muerte, la Resurrección. Enséñame a ver lo transitorio y pasajero, a la luz de lo que perdura. Y que esa luz ilumine todos mis actos. Así sea. Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí. Se reza a continuación un Padrenuestro 15ª ESTACIÓN: JESÚS RESUCITA Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. «¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado» (Lc 24,5-6). Unas piadosas mujeres fueron al sepulcro de Jesús muy temprano. El anuncio de la resurrección convierte su tristeza en alegría. Jesús está vivo y nosotros vivimos en Él para siempre. La resurrección de Cristo inaugura para la humanidad una renovada primavera de esperanza. Jesús, enséñame a mantener siempre la esperanza. Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí. Se reza a continuación un Padrenuestro
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    ORACIÓN FINAL Te suplico,Señor, que me concedas, por intercesión de tu Madre la Virgen, que cada vez que medite tu Pasión, quede grabado en mí con marca de actualidad constante, lo que Tú has hecho por mí y tus constantes beneficios. Haz, Señor, que me acompañe, durante toda mi vida, un agradecimiento inmenso a tu Bondad. Amén. Virgen Santísima de los Dolores, mírame cargando la cruz de mi sufrimiento; acompáñame como acompañaste a tu Hijo Jesús en el camino del Calvario; eres mi Madre y te necesito. Ayúdame a sufrir con amor y esperanza para que mi dolor sea dolor redentor que en las manos de Dios se convierta en un gran bien para la salvación de las almas. Amén. 5K Volver a la página principal de Web Católico de Javier Todo sobre Cuaresma Sabías que...? Curiosidades de la religión católica Via crucis para niños Via crucis de Jasna Góra Cómo se reza el Rosario Evangelio del día explicado ADORACIÓN EUCARÍSTICA ONLINE 24 HORAS 2.9K
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    Aquí tienes alSeñor expuesto las 24 horas del día en vivo. Si estás enfermo y no puedes desplazarte a una parroquia en la que se exponga el Santísimo, o simplemente quieres saludar al Señor en algunos momentos de la jornada, aquí le tienes para rezarle con devoción: Visita al Santísimo Sacramento Oración inicial En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¡Corazón de mi Jesús Sacramentado! Con mucha pena de no ser como Tú quieres que sea y con muchos deseos de ser como Tú quieres que sea, vengo a tener contigo este ratito de conversación afectuosa junto a Ti, a los pies de tu Sagrario, donde has querido quedarte por mí, para Tu mayor gloria, honor de mi Madre Inmaculada y provecho de mi alma. San José, enséñame a escuchar y a hablar a Jesús. Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar. Sea por siempre bendito y alabado. Padrenuestro, Avemaría y Gloria (Se repite cinco veces en honor a las cinco llagas de Nuestro Señor) Alabanzas al Santísimo Sacramento en reparación de las blasfemias Bendito sea Dios. Bendito sea su Santo Nombre. Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre. Bendito sea el Nombre de Jesús. Bendito sea su Sacratísimo Corazón. Bendita sea su Preciosísima Sangre. Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar. Bendito sea el Espíritu Santo Consolador.
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    Bendita sea laexcelsa Madre de Dios, María Santísima. Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción. Bendita sea su gloriosa Asunción. Bendito sea el Nombre de María, Virgen y Madre. Bendito sea San José, su castísimo esposo. Bendito sea Dios, en sus Ángeles y en sus Santos. Comunión espiritual Creo, Jesús mío, que estás presente en el Santísimo Sacramento del altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte dentro de mi alma. Mas, no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven espiritualmente a mi corazón y como si ya hubiéseis venido, te abrazo y me uno a Ti. No permitas Jesús mío que jamás me aparte de Ti. Así sea. Oración de Santo Tomás de Aquino Te adoro con fervor, deidad oculta, que estás bajo de estas formas escondidas; a ti mi corazón se rinde entero, y desfallece todo si te mira. Se engaña en ti la vista, el tacto, el gusto. Mas tu palabra engendra fe rendida; cuanto el Hijo de Dios ha dicho, creo; pues no hay verdad cual la verdad divina. En la Cruz la deidad estaba oculta. aquí la humanidad yace escondida; y ambas cosas creyendo y confesando, imploro yo lo que imploraba el ladrón arrepentido. No veo, como vio Tomás, tus llagas, mas por su Dios te aclama el alma mía: haz que siempre, Señor, en ti yo crea, que espere en ti, que te ame sin medida. Oh memorial de la pasión de Cristo, oh pan vivo que al hombre das la vida: concede que de ti viva mi alma, y guste de tus célicas delicias. Jesús mío, pelícano piadoso, con tu sangre mi pecho impuro limpia, que de tal sangre una gotita puede todo el mundo salvar de su malicia. Jesús, a quien ahora miro oculto, cumple, Señor, lo que mi pecho ansía: que a cara descubierta contemplándote, por siempre goce de tu clara vista. Amén. Oración a Jesús solitario en el Santísimo Sacramento Oh Divino Jesús! que durante la noche estáis solitario en tantos tabernáculos del mundo, sin que ninguna de vuestras criaturas vaya a visitaros y adoraros. Yo os ofrezco mi pobre corazón, deseando que todos sus latidos sean otros tantos
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    de amor yadoración. Vos, Señor, estáis siempre en vela bajo las especies Sacramentales, vuestro amor misericordioso nunca duerme ni se cansa de velar por los pecadores. ¡Oh Jesús amantísimo! ¡Oh Jesús solitario! haced mi corazón cual lámpara encendida; en caridad se inflame y arda siempre en vuestro amor. Vela ¡oh centinela Divino! vela por el mísero mundo, por los sacerdotes, por las almas consagradas, las extraviadas, por los pobres enfermos cuyas noches interminables necesitan tu fortaleza y tu consuelo, por los moribundos y por ésta tu humilde sierva que, para mejor servirte, descansa pero sin alejarse de Ti, de tu Sagrario… donde vives en la soledad y el silencio de la noche. Sea siempre bendito, alabado, adorado, amado y reverenciado el Corazón Sagrado de Jesús en todos los Sagrarios del mundo. Amén. Oración final Gracias, Jesús mío, por la bondad con que me habéis recibido y permitido gozar de vuestra presencia y compañía amorosas. Me vuelvo a mis ocupaciones. Mi corazón queda contigo. En mi trabajo y en mis descansos me acordaré de Ti, y procuraré vivir con la dignidad que merece vuestra amistad divina. Dadme vuestra bendición y concededme todas las gracias, que necesito, para amaros y serviros con la mayor fidelidad. Bendice, Señor, a nuestro Santísimo Padre el Papa, vuestro Vicario en la tierra; ilumínale, santifícale y líbralede todos sus enemigos. Bendice a vuestra Iglesia Santa y haced que su luz brilleen todas las naciones; y que los paganos conozcan y adoren al único verdadero Dios y a su Hijo Jesucristo. Bendice a vuestros sacerdotes, santifícalos y multiplícalos. Bendice y protege a nuestra nación. Bendice a todos nuestros bienhechores y concédeles la bienaventuranza eterna.
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    Bendice a losque nos han ofendido y cólmalos de beneficios. Bendice a todos nuestros familiares y haced que vivan todos en vuestra gracia y amistad y que un día nos reunamos en la Gloria. Da el descanso eterno a todas las almas de los fieles difuntos que están en el Purgatorio. Da la salud a los enfermos. Convierte a todos los pecadores. Danos a todos vuestro divino amor, para que la fe que nos impide ahora ver vuestro santísimo rostro se convierta un día en luz esplendorosa en la Gloria, donde en unidad con el Padre y el Espíritu Santo te alabemos y bendigamos por los siglos de los siglos. Amén. CÓMO REZAR EL SANTO ROSARIO 1.8K 1.- Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. 2.- Rezar el Acto de Contrición: Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén. 3.- Rezar tres avemarías y un Gloria.
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    4.- En funcióndel día de la semana, elegimos los misterios a meditar, según lo que se indica más abajo. Tras enunciar el primer misterio, se reza un padrenuestro. Misterios Gozosos (Lunes y Sábados) La Encarnación del Hijo de Dios. La Visitación de Nuestra Señora a su prima santa Isabel. El Nacimiento del Hijo de Dios en Belén. La Purificación de Nuestra Señora y Presentación del Niño Jesús. El Niño perdido y hallado en el Templo. Misterios Dolorosos (Martes y Viernes) La Oración de Jesús en el Huerto de los olivos. La Flagelación del Señor. La Coronación de espinas. La Cruz a cuestas camino del Calvario . Crucifixión y muerte de Jesús en la Cruz. Misterios Gloriosos (Miércoles y Domingos) La Resurrección del Señor. La Ascensión del Señor. La Venida del Espíritu Santo. La Asunción de Nuestra Señora. La Coronación de María Santísima. Misterios Luminosos (Jueves) El Bautismo en el Jordán La autorrevelación de Jesús en las bodas de Caná. El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión. La Transfiguración del Señor en el monte Tabor. La institución de la Sagrada Eucaristía.
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    5.- Se rezan10 avemarías, un gloria y a continuación la Jaculatoria: María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. 6.- Se enuncia el segundo misterio y se reza un padrenuestro. 7.- Se rezan 10 avemarías, un Gloria y la Jaculatoria: María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. 8.- Se enuncia el tercer misterio y se reza un padrenuestro. 9.- Se rezan 10 avemarías, un Gloria y la Jaculatoria: María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. 10.- Se enuncia el cuarto misterio y se reza un padrenuestro. 11.- Se rezan 10 avemarías, un Gloria y la Jaculatoria: María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. 12.- Se enuncia el quinto misterio y se reza un padrenuestro. 13.- Se rezan 10 avemarías, un Gloria y la Jaculatoria: María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. 14.- Se rezan estas tres avemarías: Dios te salve, María, Hija de Dios Padre, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Dios te salve, María, Madre de Dios Hijo, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de
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    tu vientre, Jesús.Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Dios te salve, María, Esposa de Dios Espíritu Santo, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. 15.- Finalmente, se reza la Letanía de la Santísima Virgen María: Señor, ten piedad Cristo, ten piedad Señor, ten piedad Cristo, óyenos Cristo, escúchanos Dios, Padre celestial Dios, Hijo Redentor del mundo Dios, Espíritu Santo Trinidad santa, un solo Dios Santa María Santa Madre de Dios Santa Virgen de las Vírgenes Madre de Cristo Madre de la Iglesia Madre de la Divina Gracia Madre purísima Madre castísima Madre y Virgen Madre sin mancha Madre inmaculada Madre amable Madre admirable Madre del buen consejo Madre del Creador Madre del Salvador Virgen prudentísima
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    Virgen digna deveneración Virgen poderosa Virgen acogedora Virgen fiel Ideal de santidad Trono de sabiduría Causa de nuestra alegría Templo del Espíritu Santo Obra maestra de la gracia Modelo de entrega a Dios Rosa escogida Fuerte como la torre de David Hermosa como torre de marfil Casa de oro Arca de la Nueva Alianza Puerta del cielo Estrella de la mañana Salud de los enfermos Refugio de los pecadores Consoladora de los tristes Auxilio de los cristianos Reina de los Ángeles Reina de los Patriarcas Reina de los Profetas Reina de los Apóstoles Reina de los Mártires Reina de los confesores de la fe Reina de las Vírgenes Reina de todos los Santos Reina concebida sin pecado original Reina llevada al cielo Reina del Santo Rosario Reina de la Familia Reina de la paz
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    TALLER DE CUARESMAPARA JÓVENES I. Oración Inicial II. Dinámica de Integración III. Dinámica Introducción al tema de la Cuaresma: Preparen en el desierto el camino del Señor a. Se aproxima la Pascua, la fiesta más importante de los cristianos, donde celebramos lo más esencial y vital de nuestra fe: Jesús da su vida en la Cruz para luego vencer definitivamente a la muerte con su resurrección. b. La Pascua de Cristo es nuestra Pascua, en su muerte nuestra muerte fue vencida y en su Resurrección, resucitamos todos. Por eso nos preparamos intensamente para celebrar este misterio en un tiempo fuerte que llamamos cuaresma, en el cual estamos invitados a encontrarnos con nuestro Padre como Jesús lo hizo en el desierto, y dejar que su voz nos gane el corazón. c. El desafío es ir al desierto de nuestro interior y acallar todo aquello que nos impida escuchar claramente al Señor que nos habla. La propuesta, en este encuentro, consiste en una celebración que pueda introducir al grupo en este tiempo litúrgico. i. Dinámica 1. El coordinador o catequista hará una breve introducción para preparar el clima de celebración y darle sentido a la misma: La cuaresma es un tiempo donde estamos invitados a escuchar la voz de Dios que nos invita a prepararnos para la Pascua. Pero en este tiempo, distintas situaciones, pueden estar distrayendo nuestra atención de la propuesta de Dios para nuestra vida. A través de esta dinámica les proponemos reflexionar sobre este tema, para pensar cuáles son los posibles «ruidos» que nos impiden escuchar a Dios. 2. Necesitamos un radio, una persona que toque una pandereta, otro que aplauda y otro que hable. 3. Se invita al grupo a tratar de escuchar a quien está hablando, que lo hará a la vez que otro aplaude, otro toca la pandereta y mientras el radio funciona con la música. 4. El animador pide silencio, apaga el radio y conversa con el grupo para ver si pudieron percibir el mensaje del que hablaba. Luego se repite la dinámica sacando cada una las «interferencias» (conviene dejar para el final el radio que es lo que más dificulta la audición), hasta finalmente dejar sólo a la persona que repetirá varias veces la frase de Isaías 40, 3a: «Preparen en el desierto el camino del Señor». 5. Luego de conversar entre todos sobre las primeras conclusiones de la dinámica, se propone las siguientes preguntas para pensar personalmente y luego compartir en pequeños grupos: • ¿Qué ruidos externos, voces, propuestas, no nos dejan escuchar la
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    voz del Señor? •¿Qué ruidos internos, preocupaciones, inquietudes, no nos dejan escuchar la voz del Señor? (Esta dinámica puede servir para captar la atención de los jóvenes e ir preparándolos un poco a que deben estar atentos y en la disposición de estar en silencio para escuchar y entender el mensaje del taller) IV. Charla sobre la Cuaresma: (en la sección de catequesis para niños, encontrarás una presentación en Power Point que puede ser muy útil) a. Significado de la Cuaresma b. Símbolos c. Tiempo de preparación para la Pascua d. Actos y actitudes que debemos tener en este tiempo de Cuaresma Para profundizar en este punto se puede llevar a cabo la siguiente dinámica: 1. Introducción para compartir con el grupo: La cuaresma es un tiempo de preparación para la Pascua donde es importante que los cristianos vayamos poniéndonos en sintonía con la fiesta de la «entrega total». Es un tiempo de reflexión, de revisión de nuestra vida, de conversión, de renovación de nuestra fe. Es un tiempo donde estamos invitados a ir al desierto, donde otras voces y ruidos no nos distraigan del encuentro con el Señor. 2. Ahora este desierto, no tiene por qué ser ausencia de otros, ya que el hermano es el mejor lugar donde encontrarnos con Jesús. Sí va a requerir de nosotros un cambio de actitud para poder descubrirlo y escucharlo. En división de grupos vamos a trabajar con un texto bíblico donde trataremos de encontrar la actitud o la acción que nos puede ayudar a vivir esta cuaresma. 3. Cada grupo puede tener varias franjas de cartulina para que escriban, según la lectura que le corresponda, la actitud o acción que el Señor nos pide. Traerlo a plenaria y que ellos peguen las franjas en una cartulina más grande: ACTITUDES Y ACCIONES a. ORACIÓN SENCILLA b. SER FRATERNO c. COHERENCIA DE VIDA d. SABER PERDONAR e. HUMILDAD f. AYUDAR A QUIEN LO NECESITA Textos sugeridos Mt. 6, 1-4:1.Guárdense de las buenas acciones hechas a la vista de todos, a fin de que todos las aprecien. Pues en ese caso, no les quedaría premio alguno que esperar de su Padre que
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    está en elcielo. 2. Cuando ayudes a un necesitado, no lo publiques al son de trompetas; no imites a los que dan espectáculo en las sinagogas y en las calles, para que los hombres los alaben. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio. 3. Tú, cuando ayudes a un necesitado, ni siquiera tu mano izquierda debe saber lo que hace la derecha: 4.tu limosna quedará en secreto. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará. Mt. 6, 16-18:16.Cuando ustedes hagan ayuno, no pongan cara triste, como los que dan espectáculo y aparentan palidez, para que todos noten sus ayunos. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio. 17.Cuando tú hagas ayuno, lávate la cara y perfúmate el cabello. 18.No son los hombres los que notarán tu ayuno, sino tu Padre que ve las cosas secretas, y tu Padre que ve en lo secreto, te premiará. Mt. 7, 7-11: 7.Pidan y se les dará; busquen y hallarán; llamen y se les abrirá la puerta. 8.Porque el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y se abrirá la puerta al que llama. 9.¿Acaso alguno de ustedes daría a su hijo una piedra cuando le pide pan? 10.¿O le daría una culebra cuando le pide un pescado? 11.Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡con cuánta mayor razón el Padre de ustedes, que está en el Cielo, dará cosas buenas a los que se las pidan! Mt. 7, 24-27: 24.Si uno escucha estas palabras mías y las pone en práctica, dirán de él: aquí tienen al hombre sabio y prudente, que edificó su casa sobre roca. 25.Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y se arrojaron contra aquella casa, pero la casa no se derrumbó, porque tenía los cimientos sobre roca. 26.Pero dirán del que oye estas palabras mías, y no las pone en práctica: aquí tienen a un tonto que construyó su casa sobre arena. 27.Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y se arrojaron contra esa casa: la casa se derrumbó y todo fue un gran desastre.» Rom. 12, 9-13: 9.Dios sabe que los recuerdo constantemente en mis oraciones, mientras le rindo ese culto espiritual que es trabajar por la Buena Nueva de su Hijo. 10.Pues yo desearía, si tal es su voluntad, que se me allane el camino para ir a visitarles. 11.Tengo muchas ganas de verlos para comunicarles algún don espiritual que los fortalezca 12.y, al compartir nuestra fe, nos animaremos mutuamente. 13.Quiero que sepan, hermanos, que muchas veces me he propuesto ir donde ustedes, pero hasta el momento no he tenido la posibilidad de ir a cosechar algún fruto entre ustedes, como he hecho en otros países. Flp. 2, 1-4: 1.¿Puedo pedirles algo en nombre de Cristo, hablarles del amor? ¿Han recibido el Espíritu y son capaces de compasión y ternura? 2.Entonces denme esta alegría: pónganse de acuerdo, estén unidos en el amor, con una misma alma y un mismo proyecto. 3.No hagan nada por rivalidad o vanagloria. Que cada uno tenga la humildad de creer que los otros son mejores que él mismo. 4.No busque nadie sus propios intereses, sino más bien preocúpese cada uno por los demás. Sant. 5, 7-11:7.Tengan paciencia, hermanos, hasta la venida del Señor. Miren cómo el sembrador cosecha los preciosos productos de la tierra, que ha aguardado desde las primeras
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    lluvias hasta lastardías. 8.Sean también ustedes pacientes y no se desanimen, porque la venida del Señor está cerca. 9.Hermanos: no se peleen unos con otros, y así no serán juzgados; miren que el juez está a la puerta. 10. Consideren, hermanos, lo que han sufrido los profetas que hablaron en nombre del Señor y tómenlos como modelo de paciencia. 11.Fíjense que llamamos felices a aquellos que fueron capaces de perseverar. Han oído hablar de la constancia de Job y saben lo que al final el Señor hizo por él, pues el Señor es compasivo y misericordioso. Col. 3, 12-15: 12.Pónganse, pues, el vestido que conviene a los elegidos de Dios, sus santos muy queridos: la compasión tierna, la bondad, la humildad, la mansedumbre, la paciencia. 13.Sopórtense y perdónense unos a otros si uno tiene motivo de queja contra otro. Como el Señor los perdonó, a su vez hagan ustedes lo mismo. 14.Por encima de esta vestidura pondrán como cinturón el amor, para que el conjunto sea perfecto. Así la paz de Cristo reinará en sus corazones, pues para esto fueron llamados y reunidos. Finalmente, sean agradecidos. V. Desayuno VI. Canción/Dinámica de la cruz a. “Alaba a Dios alzando las manos, inclínate a nuestro Señor. A tu hermano dale la mano y con el dedo haz una cruz… lala lá lalá lala lala (x4) i. Sustituir con rodilla, codo, cabeza, lengua, todo el cuerpo VII. Representación de la lectura de Jesús en el Desierto: Jesús ayuna cuarenta días en el desierto y enfrenta a Satanás a. Narrador - Y enseguida [después del bautismo], el Espíritu [Santo] lo llevó al desierto, donde estuvo cuarenta días y fue tentado por Satanás. Vivía entre los animales salvajes, y los ángeles lo servían.Después del arresto de Juan [bautista], Jesús fue a Galilea a predicar la Buena Noticia de Dios, y decía: b. Jesús - El tiempo ya se ha completado: el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en esta Buena Noticia c. Reconstruir el relato, con los niños, a partir de las preguntas: i. ¿Qué acabamos de escuchar? ¿De qué habla Jesús? b. Centrar la reflexión en descubrir Jesús nos anuncia una Buena Noticia: el Reino de Dios está cerca. i. - ¿Dónde está Jesús? ¿Quién lo conduce allí? ¿Qué hace en ese lugar? ii. - Al comenzar a predicar, ¿cuáles son las primeras palabras de Jesús? iii. - ¿Qué actitudes podemos cambiar para estar más cerca de Jesús? iv. - ¿Qué aprendemos en este relato? c. El animador invita a poner en común la reflexión de cada uno de los niños. Va animando
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    para que hablenen voz alta, a medida que los niños comparten sus respuestas los va orientando para aprender que la cuaresma es un tiempo para cambiar y mejorar en nuestro corazón. Intentar orientar hacia propuestas concretas. IX. Finalizar el taller con una visita al Santísimo - See more at: http://www.evangelizacioncatolica.org/taller-de-cuaresma-para- joacutevenes.html#sthash.enDtsUxC.dpuf Lavatorio de los pies Cuaresma y Semana Santa Juan 13, 1-15. Jueves Santo. Cristo se da como Alimento en la Eucaristía y como Víctima por nuestros pecados en la cruz. Por: Edgar Pérez | Fuente: Catholic.net Del santo Evangelio segúnsan Juan 13, 1-15 Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Durante la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarle, sabiendo que el Padre le había puesto todo en sus manos y que había salido de Dios y a Dios volvía, se levanta de la mesa, se quita sus vestidos y, tomando una toalla, se la ciñó. Luego echa agua en un lebrillo y se puso a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido. Llega a Simón Pedro; éste le dice: «Señor, ¿tú lavarme a mí los pies?» Jesús le respondió: «Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora: lo comprenderás más tarde». Le dice Pedro: «No me lavarás los pies jamás». Jesús le respondió: «Si no te lavo, no tienes parte conmigo». Le dice Simón Pedro: «Señor, no sólo los pies, sino hasta las manos y la cabeza». Jesús le dice: «El que se ha bañado, no necesita lavarse; está del todo limpio. Y vosotros estáis limpios, aunque no todos». Sabía quién le iba a entregar, y por eso dijo: «No estáis limpios todos». Después que les lavó los pies, tomó sus vestidos, volvió a la mesa, y les dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis "el Maestro" y "el Señor", y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros. Porque os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros. Oración introductoria Ven, Espíritu Santo, dame tu luz para comprender que el amor, para que realmente sea amor, tiene que concretarse en obras. ¡Tengo tanto que aprender de ti, Señor! Creo, espero y te amo tanto que quiero, con tu gracia, llegar a ser otro Cristo para los demás.
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    Petición Señor, ayúdame avivir desde hoy con una actitud de servicio y disponibilidad. Meditación del Papa Puesto que también los bautizados siguen siendo pecadores, tienen necesidad de la confesión de los pecados, que "nos lava de todos nuestros delitos"[...] De lo que se trata en el fondo es de que la culpa no debe seguir supurando ocultamente en el alma, envenenándola así desde dentro. Necesita la confesión. Por la confesión la sacamos a la luz, la exponemos al amor purificador de Cristo. En la confesión el Señor vuelve a lavar siempre nuestros pies sucios y nos prepara para la comunión de mesa con Él. Al mirar en retrospectiva al conjunto del capítulo sobre el lavatorio de los pies, podemos decir que en este gesto de humildad, en el cual se hace visible la totalidad del servicio de Jesús en la vida y la muerte, el Señor está ante nosotros como el siervo de Dios; como Aquel que se ha hecho siervo por nosotros, que carga con nuestro peso, dándonos así la verdadera pureza, la capacidad de acercarnos a Dios. (Joseph Ratzinger, Benedicto XVI, Jesús de Nazaret, segunda parte, p. 31). Reflexión Si viéramos a algún presidente servirnos la mesa como uno de nuestra servidumbre nos pasmaríamos de seguro por su acción; y si tenemos buen corazón lo admiraríamos: "¡cómo se ha humillado! ¡Qué ejemplo!" Sin embargo estas cosas no suelen pasar entre los poderosos de este mundo. Cristo, en cambio se humilló como un esclavo. Dice san Juan: "Habiendo amados a los suyos, los amó hasta el extremo". El Amor hecho carne está lejos de ser una especie de demagogo y fariseo que sólo dice y nada hace o hace lo contrario de lo que dice. Cristo vino con toda su vida a predicarnos el amor. Y nos lo predicó con la palabra y sobre todo con su testimonio. Él que era la Palabra del Padre tenía que decirnos su Palabra con su vida. Por eso no tardó en demostrar el amor sirviendo. Sí, sirviendo. Porque amar de verdad es estar sirviendo al otro, totalmente donado al otro. El oficio de esclavo mandaba lavar los pies a los invitados a un banquete. Cristo asume ese oficio. Por eso Pedro se escandaliza de lo que hace su Maestro: "Tú no me lavarás los pies a mí". No porque no quisiera una merced tan grande del Señor sino porque no aguantaba verle hacer "eso" tan humillante. Pero entiende bien el fondo del asunto. Cristo ha hablado del amor. Si no le lava los pies no tendrá parte con Él. Nada más fuera de las intenciones de Pedro. "Hasta la cabeza me puedes lavar". Es ahora cuando Jesús les enseña que amar no es un estado emotivo, ni un sentimiento para con algunos o una idea hermosa en la cabeza. Es donarse efectivamente. De este modo, lavarnos los pies equivale a vivir en el amor, sirviendo uno al otro con total desinterés. Nada tenía que darnos Cristo. No sólo se habrá de humillar de esta manera. Se dará como Alimento en la Eucaristía y como Víctima por nuestros pecados en la cruz. Si para alguien el amor es una palabra hueca, que mire a Cristo. Allí comprenderá qué signifique amar de verdad.
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    Propósito Acercarme al sacramentode la reconciliación (confesión) para vivir plenamente el Triduo Pascual. Diálogo con Cristo Gracias, Señor, por mostrarme el camino que debo seguir. La gracia me la ofreces en la Eucaristía, el eje alrededor del cual debe girar toda mi existencia, pero para poder recibirte sacramentalmente, necesito primero lavarme, limpiar mi vida de todo lo que te ofende, porque aunque sé que nunca seré digno, tengo la seguridad que con la absolución de uno de tus sacerdotes, mi alma quedará lista para recibirte.