Las técnicas más utilizadas para construir estructuras a prueba de sismos son los amortiguadores elastométricos y los grandes péndulos, los cuales permiten aumentar el período de oscilación de la estructura y disminuir las aceleraciones sísmicas. Países como China y Japón son líderes en el desarrollo de esta tecnología debido a su mayor tendencia a sufrir desplazamientos de la superficie terrestre.