La Ley 1620 crea un sistema nacional para la convivencia escolar que incluye la formación en derechos humanos, educación sexual y la prevención de la violencia escolar, mediante la conformación de un comité escolar de convivencia. Este comité tiene funciones específicas para resolver conflictos y promover acciones que fomenten la convivencia y el respeto a los derechos de todos los miembros de la comunidad educativa. Además, establece responsabilidades para los establecimientos educativos, directores, docentes y familias en la implementación y seguimiento de un manual de convivencia que debe ser participativo y respetar los derechos fundamentales.