La ley de Hooke establece que la fuerza aplicada a un objeto es directamente proporcional a la deformación producida. Robert Hooke descubrió esta ley en 1660. Según la ley, la fuerza aplicada a un resorte es proporcional al alargamiento del resorte, representado por la fórmula F=Kx, donde K es la constante elástica del resorte. La ley se aplica a cualquier material elástico y es fundamental en ingeniería, ciencia de materiales y física.