La ley de Hooke establece que la deformación de un material elástico es directamente proporcional a la fuerza aplicada. Robert Hooke descubrió esta ley en 1676 y se utiliza para definir las propiedades elásticas de un cuerpo. La ley se aplica principalmente a casos de estiramiento longitudinal y establece que cuanto mayor es la fuerza aplicada, mayor será la deformación del material hasta alcanzar su límite elástico, tras el cual se producen deformaciones permanentes.