La literatura medieval se caracteriza por ser anónima, oral y en verso. Incluye géneros como los cantares de gesta que narraban las hazañas de héroes y fueron transmitidos oralmente, y las jarchas que eran poemas anónimos y populares sobre el amor. También hubo literatura culta escrita por clérigos para enseñar, como el Mester de Clerecía, y poesía cortesana sobre el amor que se desarrolló en las cortes reales.