La liturgia cristiana tiene sus raíces en la liturgia judía. Celebra el misterio de Jesucristo, su muerte y resurrección, que es el nuevo acontecimiento central recordado en la liturgia cristiana. Toda la liturgia cristiana se realiza en memoria de Jesús y busca renovar la alianza entre Dios y su pueblo mediante acciones rituales que incluyen la lectura de las Escrituras.