El Convenio de Viena de 1985 estableció la cooperación internacional para proteger la capa de ozono. En 2009 se convirtió en el primer tratado en alcanzar la ratificación universal. El Protocolo de Montreal de 1987, diseñado para reducir sustancias dañinas al ozono, ha sido revisado varias veces y se espera que la capa de ozono se recupere para 2050 si se cumplen sus objetivos.